Las filtraciones en techos y paredes no solo afectan a la estructura del hogar, sino que suponen un riesgo para el organismo. Sus diminutas esporas ‘vivas’ agravan las enfermedades respiratorias Leer Las filtraciones en techos y paredes no solo afectan a la estructura del hogar, sino que suponen un riesgo para el organismo. Sus diminutas esporas ‘vivas’ agravan las enfermedades respiratorias Leer
En buena parte de la península llevamos varias semanas encadenando una borrasca tras otra. Lluvia, viento y nieve que no solo provocan molestias en el día a día o el desbordamiento de algunos ríos, también elevan el porcentaje de humedad del aire tanto fuera como dentro de nuestras casas.
No sería extraño que estos días haya descubierto que tiene moho o manchas de humedad en casa, algo que más allá de los problemas estéticos y los posibles daños estructurales tiene consecuencias serias para su salud y la de su familia.
Para poder conocer el dato de la humedad relativa del aire basta con consultar la aplicación del tiempo de su teléfono móvil. Pero ese dato, expresado en tanto por ciento, hace referencia a la humedad en el aire de la calle.
Si quiere conocer qué porcentaje de humedad contiene el aire dentro de su casa debe disponer de un aparato llamado higrómetro, disponible en formato digital o analógico con una aguja en el caso de los más antiguos.
- Demasiado bajo: <35%
- Ideal: entre 40% y 55%
- Demasiado alto: >60%
Tanto un valor demasiado bajo como demasiado alto no es saludable, pero tiene especial impacto sobre la salud humana un valor superior al 60%.
Tanto como para poder llegar a perder la vida. Si bien es un caso extremo, en el año 2020 en Manchester el niño de 2 años Awaab Ishak falleció por problemas respiratorios causados por el moho que invadía las paredes de su hogar.
El forense llegó a detectar la presencia del hongo causante del moho en la sangre del niño, así como en sus vías respiratorias.
Por sus esporas. Las manchas de moho crecen y se van extendiendo por la pared, y una de las razones de que esto ocurra es que lo que vemos como moho es un hongo que está vivo y que expulsa unas esporas diminutas. Esa especie de semillas del hongo se propagan por el aire, las respiramos y es así como llegan a nuestro interior.
El moho puede afectar seriamente a la salud de cualquier persona, pero lo hará especialmente a bebés, niños, personas inmunodeprimidas, ancianos y pacientes con determinadas patologías crónicas.
El moho puede agravar o provocar problemas respiratorios como crisis asmáticas, bronquitis, alergias o EPOC. También puede provocar dolor de cabeza y hacer que tengamos más crisis migrañosas, causarnos fatiga crónica, bajada de defensas, problemas renales, mal aliento…
Si tenemos un problema importante con mohos y humedades debemos acudir a un especialista, pero si queremos prevenir su aparición o mantener a raya la humedad dentro de casa, aquí van unos pequeños consejos.
- Ventila tu casa a diario. Bastan 10 o 15 minutos para renovar el aire del interior de tu vivienda y evitar condensaciones.
- Después de la ducha ventila siempre el cuarto de baño.
- Enciende la campana extractora de la cocina también cuando estés hirviendo agua, no solo cuando vayas a freír.
- Evita secar la ropa dentro de casa siempre que sea posible.
- Consigue un deshumidificador. Puedes programarlo para tener el espacio al porcentaje que desees y normalmente bastan unas horas de uso para mantener la humedad a raya.
- Emplea deshumidificadores químicos en estancias pequeñas. No consumen electricidad y pueden ser útiles en cuartos de baño con mala ventilación.
- Si tienes manchas de moho, límpialas cuanto antes con lejía o con un producto adecuado para ello.
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