¿Qué riesgos entraña el sobrevuelo a la Luna para los astronautas? El español Carlos García-Galán explica desde Houston cómo marcha la misión

El director de la base lunar de EEUU y miembro del equipo de gestión de Artemis 2 hace balance de los seis primeros días la misión y cuenta cómo están viviendo desde el Centro de Control de Houston el día más emocionante: «Vamos a ser testigos de algo histórico», dice el ingeniero Leer El director de la base lunar de EEUU y miembro del equipo de gestión de Artemis 2 hace balance de los seis primeros días la misión y cuenta cómo están viviendo desde el Centro de Control de Houston el día más emocionante: «Vamos a ser testigos de algo histórico», dice el ingeniero Leer  

El Centro de Control de Houston vive este lunes uno de los días más importantes de su historia: los cuatro tripulantes de la misión Artemis 2 harán el esperado sobrevuelo alrededor de la Luna, en lo que supondrá la primera visita humana a nuestro satélite desde 1972, y la primera vez que los astronautas puedan contemplar a simple vista zonas de la cara oculta del satélite. Allí está el ingeniero Carlos García-Galán, que además de director de la base lunar de EEUU, es miembro del equipo de gestión de Artemis (en inglés, Mission Management Team o MMT). Se trata del grupo de expertos encargado de tomar las decisiones críticas durante este viaje de 10 días.

Su jornada ha comenzado hoy a las 6.30 (13.30 horas en España), como es habitual, pues a las 11 horas (18 en España) tienen la reunión diaria del Mission Management Team en el Centro Johnson de Houston que alberga el famoso Centro de Control. En esa sesión evalúan cómo va la misión y toman las decisiones que correspondan cada día. Este lunes su rutina va a ser bastante parecida, pero sin duda va a ser un día muy especial, la culminación de muchos años de trabajo y esfuerzo. «Normalmente tengo que venir temprano para chequear cosas y me voy muy tarde», señala a este diario al comenzar su día.

Desde que comenzó el viaje lunar, su equipo trabaja en torno a las 13 o 14 horas diarias. El ingeniero malagueño, que hace apenas 15 días fue nombrado director del programa de la NASA para construir la base lunar de EEUU, vivió el lanzamiento de Artemis 2 desde el Centro Kennedy de Florida. En cuanto comprobaron que todo iba bien, volaron rápidamente a Houston para controlar la misión desde el mítico Centro de Control. Y prácticamente no se ha movido de ahí.

De momento, se muestra muy satisfecho: «La valoración de los primeros días es muy buena. Todos los sistemas están funcionando perfectamente. Hay cosas que estamos aprendiendo de la nave, pero es algo que siempre ocurre cuando tienes sistemas nuevos. Y volar con la tripulación es totalmente distinto que volar sin ella», señala este responsable de la NASA, que vivió también muy de cerca Artemisa 1, la misión que estrenó el programa para volver a la Luna a finales de 2022.

Carlos García-Galán, junto a una nave Orión en Houston, en una foto de archivo
Carlos García-Galán, junto a una nave Orión en Houston, en una foto de archivoALBERTO DI LOLLI

En aquella ocasión, la nave Orión viajó sin tripulantes, pues el objetivo era probar el vehículo por primera vez, y era muy arriesgado llevar personas en ese primer vuelo. Artemisa 2 también es un vuelo de prueba, concebido para comprobar todos los sistemas y cómo se adaptan los humanos a él en un viaje así. Se trata de testar todo para comprobar que funciona y poder introducir mejoras de cara a las futuras misiones tripuladas que alunizarán, como pronto en 2028.

«En el primer día de misión perdimos la comunicación con la tripulación, pero la verdad es que teníamos los datos de la nave y sabíamos que nuestra comunicación les estaba llegando», expone en relación al corte de comunicación que se produjo pocas horas después del lanzamiento de Artemis 2, en la madrugada del jueves en España. «Simplemente no les podíamos oír nosotros a ellos durante un cierto tiempo. Los comandos estaban entrando y nos oían», resume.

También ha habido dos incidencias con el WC a bordo, convertido en un elemento estrella de la nave Orión. La primera la solucionó la astronauta Christina Koch, especialista de la misión, con ayuda de las instrucciones que le mandaron desde Houston. El sábado volvió a surgir otro problema: «Hemos tenido algunos problemas con el baño, pero realmente han podido seguir utilizándolo. Simplemente les hemos pedido que paren en algunas ocasiones para poder hacer la investigación de lo que podría estar pasando y probar cosas distintas con él», comenta sobre la segunda avería.

Los controlador del Centro de Houston
Los controlador del Centro de HoustonRONALDO SCHEMIDTAFP

«Aparte de eso», sostiene, «todo va muy bien hasta ahora. Han surgido cosas más o menos pequeñas y casi todas se deben a que tenemos que conocer mejor la nave, y no de que realmente haya un fallo que no se puede corregir», resume.

Seis días después del despegue, los astronautas están a punto de dar una vuelta a nuestro satélite, del que se situarán a unos 7.000 kilómetros de altura. ¿Qué riesgo tiene esta fase de la misión? «El sobrevuelo de la Luna no entraña realmente ningún riesgo adicional, aparte del hecho de que cuando estén pasando por la cara oculta y pierdan la visión directa de la Tierra, vamos a perder la comunicación con ellos durante unos 45 minutos más o menos. Pero no hay que ejecutar ninguna maniobra complicada en esta trayectoria. No es como hicimos en Artemisa 1, que tuvimos varios eventos de propulsión críticos para meterse en la órbita y salir de la órbita de la Luna. Pero en esta misión, no tenemos que hacerlo», explica.

De hecho, en rigor, la nave Orión no va a orbitar la Luna porque no va entrar en su órbita, aunque sí está desde hace horas en su esfera de influencia. «La nave está preparada para funcionar automáticamente y también con la tripulación a los mandos. No necesitan comunicación con la Tierra y está todo planeado», resume.

El ingeniero español asegura que está viviendo un episodio histórico: «Estamos muy expectantes por ser testigos de lo que supone volver a la Luna, mandar a los astronautas a nuestro satélite después de más de 50 años. Aparte de la misión técnica en sí, van a estar más lejos de lo que ha estado ningún humano, así que yo creo que es algo histórico», reflexiona. Para García-Galán, «Artemis 2 representa una nueva era de exploración espacial, es el primer paso en una larga campaña de misiones que nos llevarán a que volvamos a la superficie lunar y a construir una base».

 Ciencia y salud // elmundo

Noticias Similares