Un tribunal de Sudáfrica ha condenado este jueves al político opositor y miembro del Parlamento sudafricano Julius Malema a cinco años de prisión por disparar un rifle al aire durante un mitin, una decisión que puede comprometer su futuro político como parlamentario. Malema, de 45 años, es el fundador del partido de izquierda Economic Freedom Fighters (EFF) y uno de los políticos más destacados de Sudáfrica, que ha sido objeto de ataques del presidente estadounidense Donald Trump. Fue declarado culpable el año pasado de cinco cargos, entre ellos posesión ilegal de un arma de fuego y disparo de un arma en un lugar público, en relación a un incidente que ocurrió en 2018.
El fundador del partido de izquierda Economic Freedom Fighters, que cuenta con un fuerte apoyo entre los jóvenes, podrá ser inhabilitado para ejercer como parlamentario
El fundador del partido de izquierda Economic Freedom Fighters, que cuenta con un fuerte apoyo entre los jóvenes, podrá ser inhabilitado para ejercer como parlamentario

Un tribunal de Sudáfrica ha condenado este jueves al político opositor y miembro del Parlamento sudafricano Julius Malema a cinco años de prisión por disparar un rifle al aire durante un mitin, una decisión que puede comprometer su futuro político como parlamentario. Malema, de 45 años, es el fundador del partido de izquierda Economic Freedom Fighters (EFF) y uno de los políticos más destacados de Sudáfrica, que ha sido objeto de ataques del presidente estadounidense Donald Trump. Fue declarado culpable el año pasado de cinco cargos, entre ellos posesión ilegal de un arma de fuego y disparo de un arma en un lugar público, en relación a un incidente que ocurrió en 2018.
En un vídeo difundido en las redes sociales en 2018, se veía a Malema disparando varios tiros al aire con un rifle semiautomático durante un mitin por las celebraciones del quinto aniversario de su partido, en un estadio de la provincia del Cabo Oriental. Después de que el vídeo se hiciera viral, la acusación contra él se produjo tras la denuncia del grupo afrikáner AfriForum, que mantiene una relación conflictiva con él y el EFF.
Los vídeos de Malema también han estado en el punto de mira de Trump. Durante una reunión en mayo del año pasado con el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, en el Despacho Oval, Trump reprodujo un vídeo que mostraba secuencias de Malema cantando delante de una gran multitud un himno contra el apartheid que insta a matar a los terratenientes blancos. Los defensores de la canción afirman que se trata de un llamamiento simbólico para derrotar el régimen racista de la minoría blanca que gobernó hasta 1994. Trump señaló los vídeos como prueba de que los afrikáners, una minoría blanca, se encontraban amenazados de genocidio.
Cuando fue declarado culpable el año pasado, Malema dijo a sus seguidores que “ir a la cárcel o morir es una medalla de honor”, según se ve en un vídeo difundido por el medio sudafricano Sowetan el pasado octubre. “No podemos tener miedo a la cárcel ni a morir por la revolución. Hagan lo que hagan, deben saber que nunca daremos marcha atrás”, declaró.
Ha vuelto a hablar a sus seguidores este jueves —miles de ellos se han reunido para esperar la lectura de la sentencia delante del tribunal— y les ha declarado que va a recurrir la condena.

Malema y sus aliados políticos han denunciado que el proceso judicial en su contra tiene motivaciones políticas. El político se había declarado inocente de todos los cargos, para los que la Fiscalía pedía una pena de hasta 15 años de cárcel. Sus abogados han solicitado autorización para apelar la decisión del tribunal de la ciudad de Kugompo.
De ser confirmada la condena tras superarse todas las apelaciones, Malema no podrá ejercer como parlamentario. Mientras está pendiente el proceso, el político podrá mantener su asiento en el Parlamento. En Sudáfrica, los ciudadanos no pueden ejercer como legisladores si son condenados a más de 12 meses de prisión sin posibilidad de sustitución por multa.
Esto supondría un duro golpe para el EFF, fundado por Malema hace una década. Es el cuarto partido más grande del parlamento y que cuenta con un fuerte apoyo de los jóvenes sudafricanos. Uno de sus principales frentes es la desigualdad racial que ha persistido pese al fin del régimen de apartheid impuesto por la minoría blanca.
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