Los equipos negociadores de PP y Vox aún no se han sentado para concretar los términos para la investidura del dirigente popular y presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Juan Manuel Moreno, y ni siquiera se sabe cómo van a ser los términos de ese diálogo —si primero se cerrará la composición de la mesa del Parlamento, que se constituye este jueves, o si de forma paralela se abordará un pacto que abarque toda la legislatura…—, de acuerdo con lo que este lunes ha reconocido el secretario general del PP andaluz, Antonio Repullo, en una comparecencia ante los medios de comunicación. Sin embargo, los agricultores de la comunidad ya han dejado claro que no quieren ser moneda de cambio ante un eventual acuerdo de Gobierno y que son partidarios de que la Consejería de Agricultura no pase a manos de los ultras, como ha sucedido en Extremadura, Aragón y Castilla y León. “ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía consideran fundamental garantizar la continuidad de los equipos de decisión y gestión que han venido trabajando en la Consejería”, indican estas entidades en un comunicado conjunto que han hecho público esta mañana.
En el PP ya no hablan de gobernar en solitario, sino de un Ejecutivo “de estabilidad”
Los equipos negociadores de PP y Vox aún no se han sentado para concretar los términos para la investidura del dirigente popular y presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Juan Manuel Moreno, y ni siquiera se sabe cómo van a ser los términos de ese diálogo —si primero se cerrará la composición de la mesa del Parlamento, que se constituye este jueves, o si de forma paralela se abordará un pacto que abarque toda la legislatura…—, de acuerdo con lo que este lunes ha reconocido el secretario general del PP andaluz, Antonio Repullo, en una comparecencia ante los medios de comunicación. Sin embargo, los agricultores de la comunidad ya han dejado claro que no quieren ser moneda de cambio ante un eventual acuerdo de Gobierno y que son partidarios de que la Consejería de Agricultura no pase a manos de los ultras, como ha sucedido en Extremadura, Aragón y Castilla y León. “ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía consideran fundamental garantizar la continuidad de los equipos de decisión y gestión que han venido trabajando en la Consejería”, indican estas entidades en un comunicado conjunto que han hecho público esta mañana.
“Andalucía no es una región cualquiera para el sector primario, somos la región europea con mayor presencia. Esperemos que esto tenga un peso muy importante para el PP y no sea una moneda de cambio para que realmente pueda tener una legislatura en el Parlamento de Andalucía”, explica a este diario Jesús Cózar, secretario general de UPA en Andalucía, que manifiesta su temor a que Vox pueda hacerse con esa consejería. “Esta gente viene a exponer que la agricultura tiene que desarrollarse con un modelo y un sistema que entendemos que no es el más viable para el futuro del sector y en muchas ocasiones obvian los problemas importantes, como la falta de rentabilidad económica que tiene que ir de la mano de la rentabilidad social y ambiental”, abunda, para advertir de cómo, en el caso de Extremadura o Aragón, “estamos viendo cómo no son capaces de afrontar los retos más básicos que tiene el sector”.
En la nota, las organizaciones agroalimentarias llaman la atención sobre los importantes retos que el sector, que representa en torno al 6,7% del PIB de la comunidad, debe afrontar en los próximos años: la propuesta de reforma de la PAC posterior a 2027 y el nuevo Marco Financiero Plurianual –“que pueden suponer un cambio profundo en la configuración de la Política Agraria Común y en sus instrumentos de financiación”, sostienen los firmantes–, además de “la rentabilidad de las explotaciones, el relevo generacional, la falta de mano de obra, la digitalización y la innovación, las inversiones en materia de agua en un contexto de cambio climático, la reducción de la burocracia, la defensa frente a la competencia desleal de terceros países y el reconocimiento de la función social, económica y ambiental del sistema agrario andaluz”. Las entidades alaban el trabajo desarrollado por el equipo de la Consejería de Agricultura y reclaman que “la nueva etapa política preserve el trabajo ya realizado, mantenga los cauces de diálogo consolidados y asegure la estabilidad necesaria para afrontar los desafíos decisivos que tiene por delante el sector agroalimentario andaluz”.
“Más que temor, nos preocupa empezar de cero con equipos nuevos sin rodar en un tema que es muy técnico”, explica Juan Luis Ávila, secretario de COAG en la comunidad, sobre la reforma de la PAC, “donde todos van contra Andalucía”. Menos beligerante con Vox que su compañero de UPA, Ávila reconoce que a quién le corresponda liderar la Consejería de Agricultura “lo decidirán los políticos”, pero, incide en que lo que quieren con el comunicado es “dejar claro que estamos en un momento muy difícil y que es necesario seguir con el trabajo que venimos haciendo en unidad de acción, con equipos sólidos y rodados”.
“Todavía no hemos arrancado y tampoco sabemos muy bien el contenido ni la secuencia que vamos a tener en esa reunión”, ha dicho Repullo esta mañana sobre el contenido de las negociaciones de su partido con Vox, cuyo comienzo va a ser “inminente”. En ese folio en blanco, una de las líneas que el PP quiere trazar —y que en la formación eluden pintar de rojo— es la de gobernar en solitario, algo que eliminaría el temor de los agricultores y del propio Moreno, que lleva toda la campaña reiterando que el ideario político de la extrema derecha “le quita el miedo”. La conversación entre Moreno y Abascal durante la recepción al papa León XIV tampoco parece que haya sentado los mimbres para las negociaciones. “Poca cosa”, sostienen fuentes cercanas al presidente andaluz.
Los populares creen que están en disposición de arrancar el diálogo con esa pretensión porque, sostienen, los ultras, hasta el momento, no han hablado de entrar en el Ejecutivo. No obstante, son conscientes de que tampoco lo hicieron antes de su primer encuentro en Extremadura y, finalmente, han acabado dirigiendo dos. Por si acaso, Repullo ha preferido referirse este lunes a que el PP “fundamenta cualquier tipo de acuerdo de estabilidad, a tener un gobierno que se esté pensando en el bien común de todos los andaluces, un gobierno estable”.
No obstante, los de Moreno no se sienten concernidos por los antecedentes en el resto de comunidades donde su partido ha llegado a acuerdos con Vox. “Las negociaciones serán en Andalucía”, ha ratificado Repullo, que será uno de los interlocutores de su formación. El documento marco que Génova redactó para los otros territorios únicamente podría rescatarse si los acuerdos encallaran aquí, ha reconocido el secretario general de los populares andaluces, que, no obstante, se ha mostrado convencido de que llegarán a un entendimiento con los ultras.
La temperatura de cómo avancen esas conversaciones la marcará este jueves la composición de la mesa del Parlamento, donde el PP podría ceder una vicepresidencia -o incluso la presidencia- a Vox. Los de Moreno, sin embargo, no tienen esta fecha marcada en el calendario. Si cierran un acuerdo, bien. Y, si no, parten de una posición de fuerza. Votándose cada grupo a sí mismo, retendrían la mayoría en ese organismo, esencial para organizar el trabajo de la Cámara autonómica.
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