Cronología de un incendio mortífero en Los Gallardos, una isla en medio del desierto

Una isla en medio de un desierto. Eso es la Sierra de la Cabrera-Bédar en Almería, que este jueves ardió dejando un rastro letal de al menos 12 muertos y 23 desaparecidos. Se convertía el fuego en este rincón del levante almeriense, lleno de profundos barrancos y ramblas, de pequeños valles agrícolas con antiguos bancales, y de la laderas de matorral mediterráneo, en el más mortífero de Andalucía y uno de los peores de España, después del que arrasó la isla canaria de la Gomera en 1984 (20 muertos) o el de Lloret de Mar de 1979 (21 fallecidos).

Seguir leyendo

 La comarca del Levante Almeriense registra uno de los fuegos más letales que se recuerdan: 12 muertos y 23 desaparecidos en solo 4.000 hectáreas quemadas  

Una isla en medio de un desierto. Eso es la Sierra de la Cabrera-Bédar en Almería, que este jueves ardió dejando un rastro letal de al menos 12 muertos y 23 desaparecidos. Se convertía el fuego en este rincón del levante almeriense, lleno de profundos barrancos y ramblas, de pequeños valles agrícolas con antiguos bancales, y de la laderas de matorral mediterráneo, en el más mortífero de Andalucía y uno de los peores de España, después del que arrasó la isla canaria de la Gomera en 1984 (20 muertos) o el de Lloret de Mar de 1979 (21 fallecidos).

Más de 500 efectivos de todas las administraciones desplegados luchan con 32 aeronaves y 13 autobombas para extinguir unas llamas avivadas por unos fuertes vientos que imprimieron una velocidad inusitada al fuego. Centenares de vecinos de Bédar, Los Gallardos, Almocáizar, Alfaix y pedanías limítrofes fueron sorprendidos la tarde del jueves, primero por el olor a humo y, enseguida, por un fuego voraz. Los desalojados se cuentan por miles: más de 1.400 personas repartidas en alojamientos improvisados de Garrucha y Lubrín, según los últimos datos aportados por el Consejero de Emergencias andaluz, Antonio Sanz. Las 12 autopsias realizadas a los cuerpos de los fallecidos no han arrojado todavía ninguna identidad. Esta es la cronología y la evolución de otro fuego mortal, que ya pasará a la historia como “el incendio de Los Gallardos”.

Inicio y Origen. A las 16.35 horas, aproximadamente, recibe el 112 de Andalucía el primer aviso, que advierte de un fuego en el paraje de Almocáizar, en el municipio de Los Gallardos.

El alcalde de Bédar. A las 16.55 el alcalde de Bédar, Ángel Francisco Collado, recibe la llamada de varios vecinos que le indican que hay una columna de humo cerca del pueblo. A las 17.00 el regidor llama también al 112, donde le indican que el fuego se ha iniciado junto a la carretera. Las primeras investigaciones apuntan a la posible caída de un cable de un tendido eléctrico abandonado junto a la N-340A como origen del fuego. El incendio comienza con unas llamas en la cuneta y prende rápidamente la vegetación seca.

El Pinar. A las 17.30 Collado llega a las cercanías de Los Gallardos y comprueba con estupefacción lo rápido que se propagan las llamas y cómo avanzan hacia una de las pedanías de su municipio, El Pinar. Tanto él como un agente de Policía Local comienzan a avisar a los vecinos, puerta por puerta, para que estén preparados para desalojar sus casas. En los casos de las muchas viviendas que existen diseminadas por el paraje o agrupadas en pequeñas poblaciones, se les pide a sus moradores que se confinen en el interior de sus casas porque es más seguro que tomar alguna vía de escape. Bédar cuenta con una población de unos 950 habitantes.

El ‘camping’. “El viento venía del suroeste, así que empujó el fuego hacia El Pinar y Bédar, además de hacia el camping de Los Gallardos. La velocidad de propagación era increíble”, recordaba David Rodríguez, jefe provincial del operativo del Plan Infoca. La difícil y accidentada orografía del terreno, el viento, con rachas de 50 kilómetros por hora, y la presencia de decenas de casas diseminadas, complicaba la comunicación para los desalojos.

Altas temperaturas. A las 18.00 horas, con temperaturas de 40°C, el viento y la baja humedad convertían el incendio en altamente agresivo. El fuego supera el ataque inicial y avanza hacia el norte y noreste, en dirección a la Sierra de Cabrera-Bédar.

Nueva Fase. A las 20.08 el incendio es declarado en Fase de Emergencia situación operativa 1 por el consejero Sanz.

Primeras evacuaciones. Se ordenan evacuaciones preventivas en zonas de viviendas dispersas de Los Gallardos y del municipio de Bédar. Alrededor de las nueve de la noche, las cerca de 400 personas que se encontraban en el camping de Los Gallardos son desalojadas por personal del alojamiento. “Vino personal del staff a avisarnos de que teníamos que irnos rápido”, señala. Todos recogieron lo básico —algo de ropa, pasaporte, mascotas— y en diez minutos estaban fuera. Muchos vieron entonces el fuego desde la carretera. “Solo fui consciente de lo que pasaba cuando vi lo cerca que estaban las llamas”, subraya Macarena Barrosa, de 44 años, que se encontraba de vacaciones junto a su familia.

Dispositivos y cortes. Se activan dispositivos de Protección Civil, Guardia Civil y servicios sanitarios. Comienzan los cortes de carreteras y las restricciones de acceso.

Fase crítica. Con la caída de la noche el incendio entra en barrancos y laderas con numerosas casas aisladas. Algunas personas quedan atrapadas durante las evacuaciones o intentan abandonar la zona por caminos secundarios. Durante la noche, los bomberos del Plan Infoca realizan dos fuegos técnicos: uno en la zona norte, cerca de las localidades de Los Raimundos y La Fuente Abad, donde ya no avanzó más el fuego. Otra más al sur, en los alrededores del camping de Los Gallardos, que también sirvió para detener las llamas en esa zona.

La UME. La Junta de Andalucía eleva el Plan Infoca a situación de emergencia y solicita refuerzos, incluida la intervención de la UME. A las 23.28 la Unidad Militar de Emergencias solicita intervenir en la emergencia y diez minutos más tarde obtiene la autorización preceptiva. A las 5.30 llegan los efectivos de la UME a la zona afectada por el incendio: 220 miembros del batallón II, que se dedican a realizar tareas de sellado, extinción y zanjas, además del uso de maquinaria pesada.

Madrugada y víctimas. De madrugada se localizan las primeras víctimas mortales, la mayoría extranjeros ingleses y belgas afincados en cortijos de la zona o de vacaciones. Collado, el alcalde de Bédar, hacia la 1.00 de la mañana, junto a personal antiincendios, encuentra a un grupo de diez personas que habían desatendido las recomendaciones de sus vecinos de quedarse en casa. Habían huido por un camino que no tenía salida, puesto que solo servía de acceso a una explanada con colmenas de abejas. Solo pudieron rescatar a dos de ellas, con heridas de gravedad, que fueron trasladadas hasta el hospital Torrecárdenas de Almería y, más tarde, hasta la unidad de quemados del hospital Virgen del Rocío, en Sevilla. “Los demás, finalmente ocho personas, fallecieron”, lamenta el alcalde de Bédar. Todavía le tiembla la voz al contarlo. Siguen las evacuaciones y comienza la búsqueda de personas desaparecidas. En la tarde del viernes acabaran sumando 23 las personas que se consideran desaparecidas, pese a que solo se han contabilizado tres denuncias oficiales de desaparición en la comandancia de Garrucha, según informó el ministro Marlaska.

“Casa por casa”. A las 10.15 de la mañana del viernes, con el incendio algo más apaciguado en la zona oeste, la Guardia Civil comienza a recorrer todos los caminos de los alrededores de Bédar para buscar posibles víctimas o rescatar a supervivientes. “Casa por casa, puerta a puerta”, decía el general brigada Luis Ortega, jefe de la IV Zona de la Andalucía Oriental, es decir, el máximo responsable del Instituto Armado en Andalucía.

Alfaix. A las 11.00 horas las personas alojadas en una urbanización turística a las afueras de la población de Alfaix son evacuadas por precaución ante la presencia de un fuerte humo, aunque las llamas no afectan a los alrededores.

El perímetro. Los límites del incendio siguen ampliándose con las horas porque se mantiene una evolución desfavorable. A última hora del viernes pasarán de 3.000 hectáreas a 4.000 de monte bajo, el total de la extensión afectada.

Situación actual. El incendio ha afectado principalmente a los términos municipales de Los Gallardos y Bédar, además de amenazar zonas de Turre, Antas, Mojácar y Garrucha. La evolución sigue considerándose compleja debido a la orografía, la dispersión de viviendas y las condiciones meteorológicas extremas. Ya se está atacando por los dos flancos (derecho e izquierdo) y los operativos confían en que la situación del viento mejore y eso contribuya a lograr el control del fuego. La prioridad operativa continúa siendo la protección de las personas, la localización de desaparecidos y la estabilización del perímetro.

 Feed MRSS-S Noticias

Noticias Similares