Las “dudas” del tribunal sobre la contratación de David Sánchez: sin tráfico de influencias ni presiones acreditadas

La Audiencia Provincial de Badajoz considera probado que el expresidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, y otras nueve personas prevaricaron para crear un puesto a la medida del hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, condenado por el mismo delito, pero los jueces admiten que no se ha conseguido probar quién reclamó la creación de esa plaza, ni si alguien llegó a pedirlo o los condenados actuaron “motu proprio”, por lo que les absuelven del delito de tráfico de influencias del que estaban acusados. La sentencia, que se ha hecho pública este martes, deja en el aire quién está detrás de los tres hechos que centraron la investigación y el juicio: la contratación del hermano del presidente como coordinador de los conservatorios de Badajoz, el posterior cambio de nombre de ese puesto por el de director de la Oficina de Artes Escénicas y la adjudicación de otra plaza para un amigo de David Sánchez, Luis Carrero.

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 La sentencia de la Audiencia de Badajoz considera que no se ha probado quién está detrás de la creación y adjudicación de la plaza al hermano del presidente  

La Audiencia Provincial de Badajoz considera probado que el expresidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, y otras nueve personas prevaricaron para crear un puesto a la medida del hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, condenado por el mismo delito, pero los jueces admiten que no se ha conseguido probar quién reclamó la creación de esa plaza, ni si alguien llegó a pedirlo o los condenados actuaron “motu proprio”, por lo que les absuelven del delito de tráfico de influencias del que estaban acusados. La sentencia, que se ha hecho pública este martes, deja en el aire quién está detrás de los tres hechos que centraron la investigación y el juicio: la contratación del hermano del presidente como coordinador de los conservatorios de Badajoz, el posterior cambio de nombre de ese puesto por el de director de la Oficina de Artes Escénicas y la adjudicación de otra plaza para un amigo de David Sánchez, Luis Carrero.

“Si bien se alza la convicción de este Tribunal de que la prevaricación cometida obedecía al designio de favorecer por razones espurias a don David y don Luis María, albergamos dudas, que no han sido despejadas a la luz de las pruebas practicadas en el plenario, referentes a la utilización de concretas conductas de presión, prevalimiento, en definitiva, influencias ejercidas en orden a conseguir las resoluciones que pudieron generar directa o indirectamente beneficio económico para aquellos”, señalan los jueces.

Estos son los hechos que la Audiencia de Badajoz no considera acreditados:

Influencia sin autor para la plaza de David Sánchez: Los tres jueces que firman la sentencia dan por hecho que el hermano del presidente del Gobierno fue adjudicatario de un puesto que se creó de forma “espuria” y “carente de contenido real”, pero no ha quedado probado si la toma de decisión se hizo a petición suya o “de persona o personas” de su entorno “relacionadas con el mismo”. Tampoco se ha acreditado “que persona o personas determinadas ejercieran presión o influencia sobre los acusados”, ni que ninguno de ellos actuara “prevaliéndose del ejercicio de las facultades de un cargo o de cualquier otra situación derivada de una relación personal o jerárquica con aquellos”.

La sentencia expone que la creación de la plaza se decidió entre el 10 y el 11 de octubre de 2016, 10 días después de que Pedro Sánchez fuera forzado a dimitir como secretario general del PSOE tras la presión de la gran mayoría de los poderes del PSOE, que apoyaban a Susana Díaz. No obstante, al explicar los motivos por los que se ideó un puesto para David Sánchez, el tribunal cita como posibilidad que los responsables de esa decisión actuaran por propia iniciativa “con el designio de favorecer al Sr. Sánchez Pérez-Castejón por su relación de parentesco con quien era una figura política señera y futuro secretario general del PSOE, por reelección en el cargo”. Las primarias en las que Sánchez se impuso a Díaz y a Patxi López se celebraron siete meses después, el 21 de mayo de 2017.

Cambio de nombre del puesto. David Sánchez pasó en octubre de 2022 de ser coordinador de los conservatorios de Badajoz a jefe de la Oficina de Artes Escénicas. La jueza instructora consideró que con esta modificación se había adecuado el puesto a las “preferencias personales” del hermano del presidente del Gobierno, quien aseguró en el juicio que se enteró del cambio cuando ya estaba hecho, mientras que varios testigos afirmaron que el nuevo nombre no supuso un incremento de sueldo ni afectó a sus funciones. El tribunal no considera tampoco acreditado que esa modificación obedeciera a presiones, influencias o conductas concretas del hermano del líder socialista, que para entonces era ya presidente del Gobierno.

“No ha quedado acreditado que esta actuación se llevara a cabo por el prevalimiento ejercido por el acusado David Sánchez ni que, sirviéndose a través de concretas conductas no determinadas de la influencia que pudiera ejercer por su relación fraterna con el ya presidente del Gobierno de España y de su relación personal con Miguel Ángel Gallardo, consiguiera que las autoridades de la Diputación de Badajoz resolvieran adaptar las condiciones de su puesto de trabajo a sus apetencias personales sin pasar por los trámites y controles reglados”, señalan los jueces.

El contrato del amigo que trabajaba en La Moncloa. A lo largo de la instrucción, las acusaciones sumaron un segundo beneficiario de los contratos de la Diputación de Badajoz para el entorno del jefe del Ejecutivo: Luis Carrero, un funcionario de carrera amigo de David Sánchez que trabajaba hasta entonces en la Unidad de Mensaje del Departamento de Asuntos Políticos del Palacio de la Moncloa. Carrero fue nombrado el 26 de diciembre de 2023 jefe de Sección de Coordinación de Centros y Programas de Actividades Transfronterizas de la Diputación de Badajoz, pero tres semanas antes de que salieran las bases para optar a esa plaza, el hermano del presidente había escrito un correo a su amigo en el que le decía: “En cuanto te incorpores, quiero pasar una semana al menos por aquí para servir de apoyo”. A lo que Carero contestó: “De la incorporación no tengo noticia ni calendario; lo último que me dijo [Manuel] Candalija [director del Área de Cultura, también en el banquillo] fue a lo largo de noviembre”.

Tras el juicio, el tribunal considera que no está probado que alguien presionara o influyera para crear ese puesto o adjudicárselo a Carrero. “No ha quedado acreditado que persona o personas determinadas ejercieran concreta presión o influjo sobre los acusados responsables de la creación y adjudicación de la plaza concedida en comisión de servicios al Sr. Carrero, prevaliéndose del ejercicio de las facultades de un cargo o de cualquier otra situación derivada de una relación personal o jerárquica con aquel o con Don David Sánchez Pérez Castejón.”

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