Anna Punsí, la mujer detrás de los crímenes de Carles Porta: «Hay gente que no se merece el título de humano»

La desaparición de la peregrina estadounidense Denise Pikka Thiem el 5 de abril de 2015, en el Camino de Santiago abre una nueva temporada de true crime de Carles Porta en Movistar Plus+. «El crimen es la parte trágica y es la consecuencia, pero antes hay una previa que asusta», asegura Anna Punsí, directora de Investigación del equipo de Porta Leer La desaparición de la peregrina estadounidense Denise Pikka Thiem el 5 de abril de 2015, en el Camino de Santiago abre una nueva temporada de true crime de Carles Porta en Movistar Plus+. «El crimen es la parte trágica y es la consecuencia, pero antes hay una previa que asusta», asegura Anna Punsí, directora de Investigación del equipo de Porta Leer  

En las oficinas donde trabaja el equipo de Carles Porta, una de las voces imprescindibles del true crime, siempre hay dos pizarras. En una de ellas, el caso que están investigando en ese momento; en la otra, los que van a investigar -siempre son varios a la vez-. Escrito en diferentes colores, nombres, pistas, familiares, la víctima, el o los asesinos. Fotos de los protagonistas de cada caso, imágenes de los sumarios, apuntes de los periodistas… Una tela de araña que recuerda a esas series y películas donde atrapar al asesino acaba obsesionando a los investigadores. En el equipo de Carles Porta no obsesiona atrapar al criminal, obsesiona saber qué ocurrió y cómo contarlo. Y esa es la labor que coordina Anna Punsí, la directora de Investigación del equipo de Carles Porta, una periodista curtida en los sucesos que ha visto frente a frente la maldad humana, la intrínseca, la que es difícil de explicar y muchas veces de comprender.

«Antes de dedicarme a esto, pensaba que todo el mundo era bueno y solo algunos eran un poquillo malos», nos dice Punsí. «Después de esto, y viendo cómo son algunos seres humanos, sí que creo que existe la maldad», sentencia.

Para dedicarse al true crime hay que estar hecho de otra pasta, porque «vemos cosas muy, muy duras, comportamientos que nos atraen porque no somos capaces de entenderlos desde nuestra normalidad», explica la periodista. «Nos llaman mucho la atención porque nos parece imposible que alguien a quien nosotros conocemos pueda hacer eso. De repente, descubres una cara súper oscura que no sabes de dónde sale», asegura cuando le preguntas por el interés que el true crime tiene entre los espectadores. «El crimen es la parte trágica y es la consecuencia, pero antes hay una previa que muchas veces asusta», sentencia.

Pone de ejemplo uno de los capítulos que los espectadores podrán ver en la nueva temporada del true crime de Carles Porta en Movistar Plus+, estrenada el pasado viernes con el caso de Denise Pikka, la peregrina estadounidense que desapareció en abril de 2015 en el Camino de Santiago. Nos habla Punsí de otro de los casos que veremos, el caso de El plan de las gemelas.

«Vamos a conseguir cloroformo para dormirlo» o «con esta pistola eléctrica lo vamos a dejar frito» son solo algunas de las perlas que los Mossos d’Esquadra recuperaron de los teléfonos móviles de los detenidos. Un caso con personajes grotescos, dibujados a través de los mensajes reales que compartieron durante la preparación del crimen, así como por la sorprendente ejecución del mismo. A pesar de ello, imputar a los autores no fue nada fácil.

«Si no tenemos el dato confirmado en alguna parte donde realmente esté escrito, es probable que no lo pongamos porque no nos va a aportar nada»

«Lo que se descubrió asusta», afirma Punsí. «Tres personas preparando el asesinato de la pareja de una de ellas. Es alucinante por cómo son ellos, por cómo lo preparan y cómo hablan, con una frialdad y un no sé qué que te pone la piel de gallina. Es alucinante ver la manera tan inhumana en la que hablan de la persona a la que van a matar. Hay gente que tiene el título de humano, pero no se lo merece», sentencia.

Desde hace mucho tiempo Carles Porta y su equipo son unos referentes del true crime en España. Gracias a sus investigaciones se han descubierto y resuelto crímenes y asesinatos que llevaban años en el olvido o que fueron noticia en su momento y cayeron en el olvido porque la memoria es demasiado selectiva, incluso para la maldad y el mal. Lo que nadie se imagina es que detrás de cada investigación, de cada episodio, hay años de trabajo. El caso de Denise, por ejemplo, titulado Peregrina, llevó dos años.

La desaparición de la peregrina estadounidense Denise Pikka Thiem el 5 de abril de 2015, en las inmediaciones de Astorga (León), puso en marcha una investigación policial centrada en varios sospechosos de la zona. Quince días después de desaparecer, su hermano viajó a España para formalizar la denuncia, mientras crecía la preocupación en la comunidad local.

El caso adquirió mayor dimensión mediática y social cuando vecinos y peregrinos se movilizaron en su búsqueda. Tres meses más tarde, la desaparición alcanzó repercusión internacional tras la intervención del senador estadounidense John McCain, quien, en nombre de la familia, ofreció la colaboración del FBI al Gobierno español, aumentando la presión sobre las autoridades para esclarecer los hechos.

Carles Porta
Imagen de la detención del asesino de Denise Pikka.MOVISTAR PLUS+

Peregrina cuenta con testimonios clave de los principales implicados en el caso, tanto desde el ámbito policial como mediático y personal, incluyendo a responsables de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), la Unidad de Análisis de Conducta y la comisaría de Astorga, así como periodistas, el embajador de España en EEUU y el abogado de la acusación. A ellos se suman voces vinculadas directamente a Denise Pikka Thiem, como personas que coincidieron con ella durante el Camino o participaron en su búsqueda, además de miembros de protección civil y del entorno local. A través de estas entrevistas y de material de archivo inédito, este true crime articula el relato en torno a tres ejes: la investigación oficial, la investigación paralela impulsada por el entorno y vecinos, y la creciente presión internacional tras la intervención del senador John McCain, que ofreció la colaboración del FBI.

Los datos son lo más difícil porque «si no tenemos el dato confirmado en alguna parte donde realmente esté escrito, es probable que no lo pongamos porque no nos va a aportar nada». Pero con la información de hemeroteca no es suficiente; «es necesario buscar lo que llamamos la novela del caso, que es el sumario, y acceder a los sumarios no es fácil».

Desvela Punsí una vez que el equipo de Carles Porta tuvo que acceder a un sumario que uno de los abogados tenía guardado en un trastero. El letrado había guardado toda la documentación en decenas de cajas que investigaron durante meses. «Buscamos donde sea para tener ese dato importante, y la verdad es que es un lujo», asegura Punsí. Para el equipo de Carles Porta es «súper importante tener documentación y basarnos en algo, lo que nosotros creamos que es riguroso, que son los datos oficiales, que están escritos precisamente en esos sumarios».

«No es necesario mostrar sangre. Creo que si lo mostrases se generaría como una violencia en el espectador que tira para atrás»

No todos los casos se pueden investigar y transformar en una docuserie. Primero, por esa falta de documentación; segundo, porque hay una línea roja que nunca cruzan, las familias; y, tercero, porque lo audiovisual requiere imágenes y no todas valen ni todas se van a usar. La sangre es un límite que nunca van a cruzar: «No vamos a enseñar cadáveres. El rojo ensucia mucho. Hemos hecho algún capítulo en el que, por ejemplo, era necesario mostrar que habían apuñalado a una persona, pero pusimos las imágenes en blanco y negro. Cuentas lo mismo, pero no es ese impacto de ver una sábana llena de sangre. No es necesario. Creo que si lo mostrases se generaría como una violencia en el espectador que tira para atrás y que genera una ansiedad innecesaria».

Pero, sobre todo, a la hora de investigar un caso lo primero son las familias. «Si la familia no quiere que investiguemos, no lo hacemos, porque eso les va a generar un dolor añadido sin ningún sentido», dice Punsí.

«Hay una cosa que he aprendido de Carles Porta«, confiesa la periodista, «y es que tú no tienes que tener miedo a que te digan que no». A lo que se refiere es que en este tipo de oficio la honestidad es la prioridad. «Cuando tú vas a ver a alguien y no tienes miedo a que te digan que no, actúas de la manera más honesta. En cambio, si vas con el miedo a que te digan que no, puedes cometer el error de prometerles cosas que a lo mejor después no puedes cumplir», explica.

Porque en las investigaciones de los casos de Carles Porta es «fundamental» que aparezcan las familias, porque «nadie mejor que una madre para contar quién era su hija». Carles Porta siempre les dice que no hay que pedir permiso porque todos los casos se han recogido en prensa y se han contado, pero «lo mínimo es comunicárselo».

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