Carvajal, el adiós del niño y el triunfo de una leyenda: «Sólo espero que cuando me recordéis lo hagáis con orgullo»

El lateral del Real Madrid se despide del club blanco tras 13 temporadas, 27 títulos y 451 partidos. También cerró su etapa David Alaba Leer El lateral del Real Madrid se despide del club blanco tras 13 temporadas, 27 títulos y 451 partidos. También cerró su etapa David Alaba Leer  

Seguro que Dani Carvajal, capitán del Real Madrid, se alegró cuando el speaker cambió el orden al dar el once titular y dejó su nombre para el final y aumentar así la ovación del público. Seguro que el único superviviente en la plantilla blanca de las seis Champions en esta última década se emocionó cuando vio el tifo que le dedicaban en la grada de animación: «El sueño de un niño, el triunfo de una leyenda». Pero lo que no cabe ninguna duda para quien conozca al capitán del equipo merengue es que cuando dio su 57 asistencia en su carrera como madridista para que Gonzalo abriera el marcador ante el Athletic su pecho se hinchó de orgullo una vez más. La última.

Corría el minuto 84 cuando llegaba el momento que nunca quiso que llegara el defensa madrileño tras 451 choques de blanco. Cuando el speaker anunciaba su nombre en el cambio, el numero dos del Real Madrid quiso retrasar todo lo que pudo el recorrer el pasillo que le dedicaron sus compañeros y los rivales. Se abrazó uno por uno a jugadores y técnicos. Incluso con Arbeloa, con el que el gesto fue muy cariñoso.

Después, el club quiso mediante un vídeo recordar la carrera de una de las mayores leyendas de su historia. Y concedió al capitán un micrófono para que pudiera despedirse de una afición que le ha adorado hasta el último día. «He vivido dos años muy difíciles, la cara amarga de este deporte, habéis sido mi motor. Que sacase la fuerza para levantarme una y otra vez. Os quiero mucho», apuntó.

El dorsal número dos quiso agradecer el primero a Florentino Pérez, el presidente que le trajo de vuelta del Bayer Leverkusen, y después habló de sus compañeros, familia y público. «Yo sólo quiero que el día de mañana me recordáis con orgullo y como alguien que se entregó a su camiseta», cerró su discurso.

El de Leganés es alguien que vive el césped como nadie, que se exprime en cada partido y que esta temporada, su decimotercera como jugador de la primera plantilla, decía adiós después de ganar más títulos que nadie en la historia del Real Madrid, 27, si no fuera por Luka Modric que tiene 28.

El último de los importantes, por cierto, la Champions League ante el Borussia Dortmund en Londres, se consiguió con un gol suyo de los 14 que ha marcado en su trayectoria con el equipo que le formó.

Ingresó con 10 años en la cantera blanca y con 12, el 12 de mayo de 2004, fue uno de los encargados de colocar la primera piedra de la futura Ciudad Real Madrid junto al entonces presidente de honor Alfredo Di Stéfano. A ese momento aludía el tifo que le dedicó la grada fan, con una imagen de ambos.

El choque en el Bernabéu, el último de Carvajal y de Alaba, quien también se llevó una cariñoso homenaje del estadio, silla incluida, terminó con victoria blanca por cuatro goles a dos frente al Athletic, quien, por su parte, despedía también a Íñigo Lekue, aunque en su caso, el defensa vasco colgaba las botas, no dejaba la disciplina rojiblanca. También se decía adiós Ernesto Valverde al equipo de San Mamés, pero todo eso era ya otra historia.

También fue el último partido de Álvaro Arbeloa como técnico blanco, pero el Real Madrid no quiso que ninguno de los tres integrantes de la primera plantilla que decían adiós, compareciera ante los medios tras el partido y los homenajes.

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