La Junta de Castilla y León (PP) ha destinado 1,4 millones de euros para conciertos en las principales ciudades la noche previa al 23 de abril, Día de la Comunidad y fecha en la que se celebra la festividad de Villalar de los Comuneros, en Valladolid. La Junta no cuenta con artistas locales como cabeza de cartel en ninguno de los 12 recitales que se darán en las nueve capitales de provincia más Ponferrada, en León, y Miranda de Ebro y Aranda de Duero, en Burgos. Es más, no ha habido ninguna banda o cantante local entre los 24 conciertos principales de los dos últimos años para indignación de esos músicos, que en estos eventos buscan ganar visibilidad y fondos para sus proyectos y muchos de los cuales, además, centran sus creaciones en refrescar el folclore o los sonidos tradicionales. EL PAÍS ha contactado con varios de ellos, que lamentan la falta de impulso al “apego” territorial mediante la cultura y censuran “celebrar lo propio sin contar con lo propio”.
La Junta organiza por segundo año consecutivo conciertos en las principales ciudades por el Día de la Comunidad sin contar con bandas o artistas locales
La Junta de Castilla y León (PP) ha destinado 1,4 millones de euros para conciertos en las principales ciudades la noche previa al 23 de abril, Día de la Comunidad y fecha en la que se celebra la festividad de Villalar de los Comuneros, en Valladolid. La Junta no cuenta con artistas locales como cabeza de cartel en ninguno de los 12 recitales que se darán en las nueve capitales de provincia más Ponferrada, en León, y Miranda de Ebro y Aranda de Duero, en Burgos. Es más, no ha habido ninguna banda o cantante local entre los 24 conciertos principales de los dos últimos años para indignación de esos músicos, que en estos eventos buscan ganar visibilidad y fondos para sus proyectos y muchos de los cuales, además, centran sus creaciones en refrescar el folclore o los sonidos tradicionales. EL PAÍS ha contactado con varios de ellos, que lamentan la falta de impulso al “apego” territorial mediante la cultura y censuran “celebrar lo propio sin contar con lo propio”.
El programa trazado por la Consejería de la Presidencia cuenta con los siguientes nombres: José Mercé (en Ávila), Orquesta Panorama (en Aranda de Duero), Lia Kali (en Burgos), Medina Azahara (en Miranda de Ebro), Omar Montes (en León), Mägo de Oz (en Ponferrada), Marta Sánchez (en Palencia), Beret (en Salamanca), Lucho RK (en Segovia), Chambao (en Soria), Antonio José (en Valladolid) y Leire Martínez (en Zamora). “Estos conciertos irán precedidos por la actuación de un artista o grupo local como telonero a partir de las 21.00, reforzando así el apoyo al talento musical de la comunidad”, presume la Junta en un comunicado.
El caché conjunto llega a los 1,41 millones de euros, cifra similar a la de 2025. Entonces, se contrató a Recycled J, Rosario Flores, Carlos Baute, Yves V & Brian Cross, Juan Magán, Camela, Miss Cafeína, Nil Moliner, Pastora Soler, Bebe, Marlon y Rulo y la Contrabanda. Ninguno de Castilla y León. Entretanto, el Ayuntamiento de Villalar de los Comuneros, gobernado por un partido independiente, ha organizado un cartel con músicos autonómicos, con un presupuesto, parcialmente financiado por la Junta, de 70.000 euros.
Los burgaleses de El Nido, que tocan folclore renovado y que actuarán en Villalar, califican como “una vergüenza” tratar así a su música y a su cultura, aunque reconocen que no les “extraña”. La banda sospecha, como muchos colectivos de Castilla y León, que esos conciertos buscan contraprogramar el festejo de Villalar, de talante izquierdista en honor a la revolución comunera de 1521: “Deslocalizarla le quita fuerza y comunidad. Si se invirtiera la mitad en la cultura hecha en nuestra tierra, comenzaríamos a generar algún tipo de apego”.
“Es paradójico celebrar lo propio sin contar con lo propio. A veces hace falta verlo claro para reaccionar. Incomoda, pero también es revelador”, critica el salmantino Lemus, rapero de canciones charras. El creador, que este día 22 ha sacado una canción con vídeo apelando a la historia de Castilla y de León con la música como elemento de unidad, admite que esta decisión de la Junta “indigna”, pero también que puede ser el primer paso hacia “un cambio necesario, para empezar a mirar hacia dentro, valorar lo que existe y apostar por ello, desde la música hasta el comercio local”. Lemus defiende la riqueza y diversidad cultural de la comunidad: “Quizá ha llegado el momento de dejar de esconderlo y empezar a presumir”.
La cantante y bailarina de jotas modernizadas Lucía López, de Delameseta, ve “horrible” tanto gasto en conciertos no representativos e intenta comprenderlo desde la óptica de atraer al público de fuera con nombres famosos. López, que actuará en Villalar el jueves 23, comenta que, como los artistas de Castilla y León son “un grupo pequeño”, se toma su opinión como “de nicho”, aunque no les guste reconocerlo. Sin embargo, insta a “ser inteligentes y a que convivan los dos mundos”, analizando los cachés y su rendimiento: “Con uno de esos conciertos puedes contratar a cinco bandas y hacer un festival de una tarde”.

Para algunos, como la salmantina Cristina Len, el foco de debate debería estar en el modelo de gestión cultural, en cómo las administraciones en Castilla y León “entienden y priorizan la música en sus políticas y qué lugar ocupan los artistas del territorio”. La cantante y productora de música electrónica con letras tradicionales acepta que parte del presupuesto vaya “a propuestas mainstream que aseguren gente”, pero que si se quiere impulsar la cultura y a artistas propios, otra parte debería destinarse a ellos. “Hay una cuestión de base: quienes toman decisiones deberían estar conectados con el movimiento cultural y musical que surge”, añade. Prefiere “ayudar a poner el foco en artistas vinculados al territorio” que “buscar culpables” y “señalar directamente a la Junta”.
Otros son más tajantes. “Es incomprensible, no podemos estar más en contra. Es fundamental dar apoyo y visibilidad a las propuestas artísticas que hay en nuestra tierra, que son cada día más y mejores a pesar de decisiones como esta”, critican los integrantes de La M.O.D.A., un grupo que mezcla el indiecon cancioneros burgaleses modernizados. El cantautor vallisoletano Guille Jové explica que los artistas locales tienen que “agarrarse” a campañas de micromecenazgo para sacar sus proyectos adelante y cobran “cachés pírricos” por participar en fiestas como la de Villalar, mientras la Junta gasta ese dineral en bandas externas. Jové se escandaliza: “¿En serio el año en que La M.O.D.A perdió medio millón de euros por el escándalo con [la plataforma de venta de entradas] Wegow la Junta no va a contratarles para ayudar a salvar su deuda?”.
El vallisoletano Dulzaro, maestro en dulzaina y techno, ve la situación como “una falta de respeto” para los artistas que llevan por bandera a Castilla y León. “Me avergüenza que un famoso que viene a tocar el 22 y que probablemente no tiene ni idea de Castilla y León gane lo mismo que cuesta toda la programación del 23 en Villalar”, dice. “Hay que empezar a cuidar y valorar lo de casa”. El cantante de los vallisoletanos Celtas Cortos, Jesús Cifuentes, se ríe: “Nada nuevo bajo el sol, el PP en la Junta lleva muchos años intentando ahogar la fiesta de Villalar”. “Tienen sus amaños con sus artistas. Es coherente con lo que pretenden, que es no poner el foco en la fiesta de los castellanos y leoneses. Bombardean el proyecto porque lo identifican con la izquierda”, afea Cifuentes, a cuya banda la Junta no se ha dirigido en 40 años de música.
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