Los rojiblancos vencieron con comodidad tras tres duelos sin hacerlo gracias a un doblete de Sorloth a un conjunto periquito que ha perdido su magia Leer Los rojiblancos vencieron con comodidad tras tres duelos sin hacerlo gracias a un doblete de Sorloth a un conjunto periquito que ha perdido su magia Leer
Es complicado mantener el ritmo en una maratón. No hablamos de Kipchoge sino de un Atlético que lleva este 2026 jugando cada tres días. Rota el Cholo, a veces mucho, a veces poco, como ante el Espanyol, y busca el argentino gestionar las cargas de sus futbolistas en vista de que el calendario no le deja. Y es que se habla de objetivos, pero podemos resaltar las prioridades. Lógicamente, 15 puntos de la cabeza en la Liga obliga a virar el foco a Copa y Champions, pero si las cosas no resultan hay que mantener el ritmo y así lo hizo el Atlético que venció al Espanyol con su versión copera, aunque se durmió un poco en el tramo final. [Narración y estadísticas, 4-2]
Estas carreras no siempre son para los de mejor físico, también para los que saben hacer más con menos. No hay mayor exponente que Griezmann. El francés ha perdido la explosividad de la juventud, pero no la agilidad mental que permite suplirla. Ante el Espanyol dio una masterclass de tempo. Manejó el juego desde donde estaba. Sus toques mejoraban las jugadas y en el 25 un control suyo silenció el estadio y no lo hizo estallar porque su disparo se fue fuera.
Es cierto que el equipo catalán no es el que empezó laliga y el que inició el campeonato llevándose el duelo ante los rojiblancos en Cornellá. Se le está haciendo un poco largo el campeonato y se le hizo un poco el partido. Porque Jofre le dio, de manera involuntaria, la ventaja en el marcador. Un cuarto de hora les duró la alegría, hasta que Llorente encontró a Sorloth en boca de gol.
Está el madrileño compensando los ataques que los colchoneros quieren volcar sobre la banda izquierda de la novedad, Lookman. Es cierto que el nigeriano justifica los balones que recibe con unos contra uno casi siempre con peligro, pero también evidencia que Giuliano no atraviesa el mismo momento con el que comenzó el curso. Mantiene su intensidad y sus ayudas, pero le falta la precisión que obliga su puesto. Hasta que marca y entonces los juicios quedan en papel mojado. Lo hizo tras pase de Baena, más que pase, asistencia, como si fuera baloncesto, porque el argentino sólo tuvo que ponerla bajo las piernas de Dmitrovic.
Lo que sigue siendo un quebradero de cabeza para el Cholo es encontrar alguien que mantenga el nivel de Koke y Barrios desde el mediocentro. Johnny no termina de mostrar el perfil que dio en el Betis y ante el Espanyol. Baena fue el encargado de acompañarle en el medio. El problema del almeriense es que la cabra tira al monte y, muchas veces, las pérdidas de su equipo le cogían muy fuera de su posición obligando al brasileño a intentar ocupar todo el mediocampo. Lo que pasa es que cuando das tanto arriba, las lagunas abajo cuentan menos.
Es un poco así el nuevo Atlético de Simeone. Se olvidó la disciplina defensiva de otros tiempos. Más en Champions que en Liga, competición en la que es el segundo menos goleado tras el Madrid. Ahora juega a golpes, aprovechando los 400 millones estivales reforzados con las pinceladas invernales. Lookman, Griezmann, Sorloth o Julián son muchos gallos en el corral. La Araña entró en el minuto 60 sustituyendo a Lookman que retrasó su salida del campo con la inconveniencia para el Espanyol de meterles el tercer tanto.
También lo hizo Koke, otro que sabe de maratones. El capitán cogió junto a Griezmann la batuta del juego para apagar los aires de remontada del conjunto periquito. No tienen la dinámica para ello y quizás terminen viviendo al final de curso de los 33 puntos que hicieron en la primera vuelta. No es poco mérito para el equipo de un Manolo González que se salvó in extremis la temporada pasada. Recibió un cuarto tanto, un cabezazo soberbio de Sorloth, que contestó con otro tirazo de Expósito, pero la guerra estaba en armisticio pese a las escaramuzas finales. Llega el Brujas el martes, y hacía falta un duelo así para centrarse no en los objetivos sino en las prioridades. Los focos a la Copa y a la Champions.
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