La ariete azulgrana consiguió cuatro de los siete tantos que el equipo culé endosó a las blancas en el Camp Nou Leer La ariete azulgrana consiguió cuatro de los siete tantos que el equipo culé endosó a las blancas en el Camp Nou Leer
La delantera catalana Claudia Pina, autora de un póker en 45 minutos, dinamitó este domingo el primer Clásico de la temporada, disputado en el Spotify Camp Nou, en el que el Barcelona volvió a exhibir la enorme distancia que todavía le separa del Real Madrid (7-0).
El conjunto dirigido por Pere Romeu firmó una primera mitad sobresaliente y desarboló por completo a un equipo blanco al que ni la profunda renovación acometida este verano le permitió plantar cara a la superioridad azulgrana.
Caroline Graham, Ewa Pajor y Sydney Schertenleib completaron la goleada más abultada en la historia de los Clásicos y permitieron al cuadro catalán ampliar a cinco puntos su ventaja al frente de la clasificación.
Con la afición todavía con la mirada puesta en el cielo, pendiente de una alerta meteorológica que había golpeado el litoral catalán y obligado a retrasar el encuentro, Pina necesitó apenas cuatro minutos para devolver todas las miradas al césped.
El golpe no sació el hambre de un Barça que encontraba espacios con facilidad y olía el segundo. Brugts, con un disparo demasiado centrado, y Schertenleib, con otro que se marchó desviado, avisaron antes de que Pina volviera a aparecer. La atacante aprovechó el rechace de un disparo de Pajor y, con ese instinto de área, firmó el segundo (2-0, min. 28).
Pero tampoco era suficiente para un conjunto azulgrana decidido a zanjar pronto el debate sobre la distancia entre ambos equipos. Y lo hizo a lo grande, con dos goles en dos minutos. Primero, una pared entre Guijarro y Pina que la catalana culminó en el 3-0 (min. 32). Apenas un minuto después, se repitió la fórmula, aunque cambiaron las protagonistas: pared de Graham con Pajor y la noruega no perdonó para hacer el cuarto (4-0, min. 33).
El descanso se convirtió entonces en una necesidad para un Real Madrid que perseguía sombras y apenas lograba salir de su campo. Pero ni a tiempo llegó. Pina volvió a asociarse con Pajor y, antes de que el primer acto echara el telón, apareció una vez más en su territorio favorito para firmar su póquer particular (5-0, min. 45) y dejar el Clásico sentenciado.
Ni siquiera el descanso calmó la sed azulgrana. Guijarro, especialista en envíos largos capaces de romper defensas, mandó a correr a Graham, que ganó la carrera a Silvi y asistió a Pajor. La polaca, después de su doblete de asistencias, se sumó a la fiesta con el sexto (6-0, min. 55).
En los compases finales, Kerolin tuvo una buena oportunidad para estrenarse en los Clásicos, pero no acertó. La guardameta alemana también intervino para desviar un disparo de Schertenleib, aunque nada pudo hacer poco después ante la insistencia de la suiza, que encontró la escuadra con un magnífico lanzamiento para firmar el 7-0 definitivo que volvió a dejar patente que, a día de hoy, el Barcelona sigue sin encontrar rival en el plano doméstico.
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