
Sin acreditación de prensa y también sin posibilidad de acceder como invitados. El Congreso se ha puesto firme para que los agitadores ultras Vito Quiles y Bertrand Ndongo dejen de campar a sus anchas por la Cámara. Después de que les retirasen sus credenciales por sus reiteradas desobediencias a las normas de comportamiento de la institución parlamentaria, ambos intentaron volver este lunes, ahora como invitados por Vox para participar en una jornada de debate sobre la libertad de expresión. La presidencia del Congreso se lo impidió amparándose en las atribuciones que le concede la ley para tomar las disposiciones oportunas a fin de “velar por el mantenimiento del orden en el recinto”.
El partido ultra los había incluido entre los participantes en una jornada sobre la libertad de expresión
El partido ultra los había incluido entre los participantes en una jornada sobre la libertad de expresión

Sin acreditación de prensa y también sin posibilidad de acceder como invitados. El Congreso se ha puesto firme para que los agitadores ultras Vito Quiles y Bertrand Ndongo dejen de campar a sus anchas por la Cámara. Después de que les retirasen sus credenciales por sus reiteradas desobediencias a las normas de comportamiento de la institución parlamentaria, ambos intentaron volver este lunes, ahora como invitados por Vox para participar en una jornada de debate sobre la libertad de expresión. La presidencia del Congreso se lo impidió amparándose en las atribuciones que le concede la ley para tomar las disposiciones oportunas a fin de “velar por el mantenimiento del orden en el recinto”.
El Congreso decidió la pasada semana suspender por tres meses las acreditaciones de prensa de Quiles y Ndongo, en el primer caso por tomar imágenes donde está prohibido y en el segundo por sabotear una rueda de prensa. Vox respondió incluyéndolos como invitados en una jornada sobre la libertad de expresión que había organizado para este lunes. La presidencia del Congreso decidió impedirlo también.
Los servicios jurídicos de la Cámara, a instancias de la presidenta, Francina Armengol, se dirigieron previamente a Vox para advertirles de que no se permitiría el acceso de los dos agitadores, según fuentes parlamentarias. La dirección del Congreso se amparó en el artículo 105 del Reglamento y en el 72.3 de la Constitución que confieren a las presidencias de las dos Cámaras de las Cortes facultades de policía para mantener el orden en sus respectivas instalaciones.
Pese a que ya sabían lo que iba a suceder, ambos se presentaron en la entrada al Congreso por la plaza de las Cortes, junto a la Puerta de los Leones, acompañados del diputado y responsable de comunicación de Vox, Manuel Mariscal. La policía les comunicó las instrucciones recibidas. Al cabo de unos minutos, se acabaron retirando de forma pacífica.
En la apertura de la jornada, Mariscal aludió a lo sucedido para calificarlo de “arbitrariedad” y “boicoteo sin precedentes”. Quiles y Ndongo intervinieron en la mesa redonda en la que estaba previsto en una videoconferencia desde la sede de Disenso, la fundación de Vox. En cuanto se produjo la conexión, los alrededor de 400 asistentes prorrumpieron en una ovación y algunos gritos de “libertad”.
Ambos volvieron a señalar a periodistas con nombres y apellidos, acusaron a los medios “de izquierda” de difundir bulos y a continuación lanzaron ellos mismos bulos como que los informadores del Congreso otorgaron el premio de la mejor parlamentaria a la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua. Quiles agradeció a Vox “la valentía de organizar unas jornadas de libertad de expresión para tratar esta censura” y llegó a afirmar se ha “permitido la entrada de terroristas al Congreso”.
Vox logró llenar la amplia sala Ernest Lluch, donde la asistencia sobrepasó los asientos disponibles. Entre los invitados había miembros de diversos grupos de ultraderecha. A la entrada se produjo un hecho inaudito: al revisar la documentación de uno de los invitados, la policía comprobó que había contra él una orden de busca y captura, por lo que fue detenido, según relataron fuentes parlamentarias.
Mariscal, que en noviembre de 2024 ensalzó ante el pleno de la Cámara la dictadura franquista como una etapa de “progreso y reconciliación”, advirtió de que si Sánchez sigue en el Gobierno, la libertad de expresión puede desaparecer en España. En las mesas redondas participaron influencers y representantes de OkDiario, Vozpópuli, La Gaceta, El Gato al Agua o EDA TV. Entre ellos, Luis del Pino, uno de los grandes difusores de la teoría de la conspiración sobre los atentados del 11-M.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
