Que una actualización de software que pretende arreglar ciertos fallos de un sistema operativo genere otros nuevos no es raro. Pero hay casos y casos, y el de Microsoft con la actualización de seguridad que lanzó el pasado 13 de enero está dejando a la compañía en muy mal lugar frente a los usuarios afectados. Inicialmente, el fallo o bug, consistente en un problema que impide el apagado en PCs con Windows 11, estaba limitado a quienes habían instalado dicha actualización. Sin embargo, Microsoft ha reconocido que afecta a múltiples versiones de Windows 11 y también de Windows 10, principalmente dando quebraderos de cabeza a usuarios empresariales, incluso ahora que han transcurrido semanas desde que la compañía publicara parches de emergencia para solucionarlo.
Cuando el fallo apareció por primera vez con la actualización de seguridad KB5073455 se limitaba a Windows 11 versión 23H2 en las ediciones Enterprise e IoT. Pero posteriormente Microsoft ha confirmado que también afecta a Windows 11 versión 23H2, Windows 10 versión 22H2, Windows 10 Enterprise LTSC 2021 y Windows 10 Enterprise LTSC 2019.
Cuando los usuarios intentan apagar o hibernar sus PCs, lo que hacen es reiniciarse. Este problema de apagado se debía a un desacoplamiento entre las actualizaciones de seguridad de enero y el Inicio seguro de System Guard. Esta función comprueba la integridad del firmware antes de que el sistema arranque. Sin embargo, tras la actualización, esta capa de seguridad empezó a malinterpretar las señales de apagado como cambios no autorizados.
El 17 de enero, Microsoft lanzó actualizaciones de emergencia KB5077797 para Windows 11 23H2 y KB5077744 para Windows 11 24H2 y 25H2. La siguiente actualización, KB5078132, llegó el 24 de enero. Pese a todos estos parches, las correcciones siguen siendo incompletas, ya que los sistemas que tienen el Modo seguro virtual (VSM) activado continúan sin una solución. VSM es una tecnología basada en virtualización que mantiene la información confidencial en un área protegida para mayor seguridad. Si tu ordenador la usa, es posible que no se apague o hiberne correctamente después de instalar las actualizaciones recientes de Windows.
El fallo afecta sobre todo a equipos con configuraciones de seguridad avanzadas (Inicio seguro de System Guard y/o protecciones basadas en VBS/VSM), habituales en entornos empresariales. En PCs domésticos suele ser menos frecuente porque estas medidas no siempre están habilitadas, pero depende del hardware y de la configuración.
Si eres usuario de Windows 10 u 11 y te afecta este problema, puedes forzar un apagado correcto abriendo el Símbolo del sistema e introduciendo ‘shutdown /s /t 0’, aunque esto omite los avisos de seguridad.
Los problemas, que aún persisten en algunos casos, comenzaron con la actualización de seguridad del 13 de enero
Que una actualización de software que pretende arreglar ciertos fallos de un sistema operativo genere otros nuevos no es raro. Pero hay casos y casos, y el de Microsoft con la actualización de seguridad que lanzó el pasado 13 de enero está dejando a la compañía en muy mal lugar frente a los usuarios afectados. Inicialmente, el fallo o bug, consistente en un problema que impide el apagado en PCs con Windows 11, estaba limitado a quienes habían instalado dicha actualización. Sin embargo, Microsoft ha reconocido que afecta a múltiples versiones de Windows 11 y también de Windows 10, principalmente dando quebraderos de cabeza a usuarios empresariales, incluso ahora que han transcurrido semanas desde que la compañía publicara parches de emergencia para solucionarlo.
Cuando el fallo apareció por primera vez con la actualización de seguridad KB5073455 se limitaba a Windows 11 versión 23H2 en las ediciones Enterprise e IoT. Pero posteriormente Microsoft ha confirmado que también afecta a Windows 11 versión 23H2, Windows 10 versión 22H2, Windows 10 Enterprise LTSC 2021 y Windows 10 Enterprise LTSC 2019.
Cuando los usuarios intentan apagar o hibernar sus PCs, lo que hacen es reiniciarse. Este problema de apagado se debía a un desacoplamiento entre las actualizaciones de seguridad de enero y el Inicio seguro de System Guard. Esta función comprueba la integridad del firmware antes de que el sistema arranque. Sin embargo, tras la actualización, esta capa de seguridad empezó a malinterpretar las señales de apagado como cambios no autorizados.
El 17 de enero, Microsoft lanzó actualizaciones de emergencia KB5077797 para Windows 11 23H2 y KB5077744 para Windows 11 24H2 y 25H2. La siguiente actualización, KB5078132, llegó el 24 de enero. Pese a todos estos parches, las correcciones siguen siendo incompletas, ya que los sistemas que tienen el Modo seguro virtual (VSM) activado continúan sin una solución. VSM es una tecnología basada en virtualización que mantiene la información confidencial en un área protegida para mayor seguridad. Si tu ordenador la usa, es posible que no se apague o hiberne correctamente después de instalar las actualizaciones recientes de Windows.
El fallo afecta sobre todo a equipos con configuraciones de seguridad avanzadas (Inicio seguro de System Guard y/o protecciones basadas en VBS/VSM), habituales en entornos empresariales. En PCs domésticos suele ser menos frecuente porque estas medidas no siempre están habilitadas, pero depende del hardware y de la configuración.
Si eres usuario de Windows 10 u 11 y te afecta este problema, puedes forzar un apagado correcto abriendo el Símbolo del sistema e introduciendo ‘shutdown /s /t 0’, aunque esto omite los avisos de seguridad.
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