Llega a HBO Max la serie documental Los Topuria, donde los espectadores podrán ver en sus tres episodios la vida del bicampeón mundial de la UFC Ilia Topuria, de su familia y de su círculo más cercano, mostrando la faceta más desconocida del luchador Leer Llega a HBO Max la serie documental Los Topuria, donde los espectadores podrán ver en sus tres episodios la vida del bicampeón mundial de la UFC Ilia Topuria, de su familia y de su círculo más cercano, mostrando la faceta más desconocida del luchador Leer
Hablar de Ilia Topuria es hacerlo de uno de los mejores deportistas de los últimos años, no solo en España, sino en todo el planeta. El luchador hispanogeorgiano es bicampeón mundial de la UFC y en la serie documental que el pasado viernes estrenó HBO Max, Los Topuria, los espectadores podrán ver desde la conquista de su primer cinturón del peso pluma hasta la actualidad, cuando se prepara para encabezar el combate estelar del mayor evento de la historia de la UFC: la velada del 14 de junio en la Casa Blanca.
El deportista se ha convertido en un fenómeno global y en menos de dos años ha logrado algo reservado a muy pocos: proclamarse campeón mundial de la UFC en dos divisiones distintas. La serie documental intenta responder a las preguntas que sobrevuelan su figura como qué hay detrás de ese ascenso fulminante, qué sacrificios no se ven y quiénes son las personas que han sostenido su carrera. Y es que Los Topuria muestra lo que no se ve del día a día del campeón y abre por primera vez la puerta a la intimidad de su familia y de su entorno. El relato arranca con su primer título mundial del peso pluma, logrado en octubre de 2024, sigue con su preparación para conquistar el cinturón del peso ligero en junio de 2025 y culmina con su regreso al octágono para el evento más ambicioso que ha organizado la UFC.
Además, en la madrugada del 14 al 15 de junio (hora española), Topuria encabezará el UFC FREEDOM 250 en la Casa Blanca, donde defenderá su título del peso ligero. HBO Max retransmitirá en directo y en exclusiva una cita que aspira a agrandar la leyenda de El Matador.
- ¿Qué te convenció para abrir tu vida a las cámaras?
- Sentía la necesidad de compartir mi vida. Hay muchos ojos puestos en los deportistas y en las celebridades, pero muchas veces no se conoce el camino ni todo lo que tenemos que atravesar para llegar a un objetivo. La percepción suele ser que las cosas nos caen del cielo, que son fáciles, que nos vienen regaladas. Y quería que vieran que no es así: si quieres algo en esta vida, te cuesta. Y tienes que pasar por muchas cosas si quieres alcanzar la cumbre de lo que sea que hagas.
- ¿Te costó decidir qué mostrar y qué no?
- La verdad, un poco sí. Si fuera por mí, en vez de tres capítulos habría uno, porque hubiera quitado muchas cosas. A uno le sorprende verse porque hay momentos en los que no te gusta tu voz o no te gustan ciertas imágenes o no te ves como crees que eres. Pero cuando lo compartes con los productores y los directores, te dan su punto de vista y entiendes que tienen razón, eso hay que dejarlo, la gente tiene que verlo, porque eso es lo que soy. Al final no puedes complacer a todo el mundo ni gustarle a todo el mundo. Uno tiene que aceptarse tal y como es.
- ¿Cuál es tu parte favorita de la serie documental?
- Hay muchos momentos que me gustan. Me encantan los momentos en los vestuarios, esa tensión que no se puede fingir. Y también los momentos del récord de peso, cuando se ve el sacrificio y la valentía de no tirar la toalla. Muchos dirán: «¿Qué necesidad tengo de seguir torturándome así?», y ni siquiera sé responderte. Me gustan los momentos de sufrimiento, pero también los de recompensa, los de satisfacción, los de compartirlo con el mundo y sentir esa energía que es inigualable.
- ¿Qué Ilia va a ver el espectador? ¿Veremos al luchador o también al hombre sensible?
- Claro que van a ver a un Ilia sensible. Hay momentos en los que se me caen un par de lágrimas durante el recorte de peso: desesperación, tristeza, felicidad… muchas emociones mezcladas. Creo que es un Ilia al que no están acostumbrados a ver. Van a ver mi parte humana: soy una persona de carne y hueso, siento y me duele igual que a cualquiera. A veces las historias de las celebridades se cuentan como si fuéramos seres lejanos, inaccesibles, súper estrellas. Pero al final del día todos somos mortales normales. No tengo la cura de la eternidad ni una pastilla mágica. Soy normal, como todos.
«A veces tienes una percepción totalmente distinta a la que tienen tu hermano, tu mujer o tu madre»
- ¿Y qué has descubierto de ti mismo al grabar la serie?
- Muchas cosas. Una cosa es vivirlo en primera persona y otra verte desde fuera, en plano general. Dices: «Así es como me ve el de al lado, así es como me escucha, esta es mi voz, esta es mi cara, este soy yo». Ves cosas de ti en las que normalmente no te paras a pensar. A veces tienes una percepción totalmente distinta a la que tienen tu hermano, tu mujer o tu madre. En la serie hay momentos de tensión con el equipo en los que yo creía que era un surtido de bombones todo el rato… y luego te ves y dices: «Wow, mira cómo soy».
- ¿Hubo momentos en los que las cámaras te cortaran o te olvidabas de ellas?
- Es imposible que te corten. Después de dos años con cámaras y micrófonos siguiéndote, llega un momento en el que te olvidas completamente de que están ahí. Y eso es lo bonito: que refleja al Ilia que soy de verdad.
- Si no hubieras sido luchador, ¿a qué te habrías dedicado?
- Creo que siempre me habría dedicado al deporte. Desde pequeño tenía mucha pasión por el fútbol; quizá habría sido futbolista. También me gustaba mucho el mundo tecnológico: hacer páginas web, cosas así. Pero me fui alejando cuando empecé con el deporte. Me metí más dentro de las pantallas… pero desde otro lado.
- Sobre la pelea en la Casa Blanca: ¿Cómo la estás preparando y cómo la vives?
- La preparo como cualquier otro combate: con profesionalidad, dedicación y estudio. No dejo que me afecte el ambiente ni el lugar. No me gusta agregar presiones externas. Me pongas donde me pongas, quiero ser el mismo. Es la Casa Blanca, sí, un sitio icónico, también. Y cuando vea la grabación después será espectacular. Pero ahora intento mantenerme lejos de esa percepción. Si caes un poco en eso, la mente es muy poderosa y te puede jugar malas pasadas.
- ¿Con quién viste el estreno de la docuserie?
- En casa, con toda mi gente. Con todos los que forman parte de la serie. Sin palomitas, porque no puedo comerlas (risas).
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