El técnico mexicano se presenta en Mestalla con el único objetivo de «ganar de inmediato». «Faltan 93 puntos. No siento que no haya mañana», asegurí Leer El técnico mexicano se presenta en Mestalla con el único objetivo de «ganar de inmediato». «Faltan 93 puntos. No siento que no haya mañana», asegurí Leer
Javier Aguirre fue en Mestalla Javier Aguirre. Sensato, bromista y con los pies en el suelo. No rehúye de la complicada situación en la que agarra el Valencia, al que le dio el sí sin hablar ni de condiciones económicas, pero siente que llega con tiempo para revertirla. El comienzo, liberar a los futbolistas de la presión que pueden haber sentido al verse hundidos en la tabla, sin negociar energía ni la entrega. «Intentaré canalizar el peso de la camiseta para que sea un orgullo. Con la historia del Valencia no puedes deambular en el campo. Faltan 93 puntos y no siento que no hay mañana», resumió.
El mexicano explicó que apenas dejó a Braulio Vázquez que le contara el proyecto cuando le dijo que sí. «Nunca se le puede decir que no al Valencia. Es un histórico de la Liga, del fútbol mundial. Tiene una afición brutal y, como rival, te acojonas. Quiero que Mestalla sea imponente para el rival, vivirla como un volcán», aseguró.
La mirada está en la salvación, pero en su contrato pidió una cláusula de renovación si llegaban a Europa, de la que ahora ni se acuerda. «Soy hombre de ir paso a paso. Soy malo para imaginarme cosas. Estoy centradito en el Sardinero. He estado con contratos firmados que no se han cumplido y de puta madre sin contrato. El papelito ese… si estamos cómodos todos seguiremos, si no, pues no», zanjó.
El análisis de la plantilla lo está haciendo en estos días, con charlas con los jugadores, que no quiso desvelar. «Te dan su punto de vista acerca de lo que han vivido y es un buen momento para ver cómo estamos. Ellos no te van a mentir y es información privilegiada que me está siendo muy útil», explicó. ¿Su mensaje? Muy sencillo, nada comparable al Leganés, Osasuna o Mallorca: «Viéndolos, detecto qué mensaje permea y es útil en cada momento. Lo mejor son pocas palabras, cariño individual y que saquen lo que tienen. Ni pizarra ni hablar mucho. Lo que menos necesitan es información que les sature, porque mirar la tabla mira el ánimo. Dejarlos que respiren y se reencuentren».
Piel es lo que aportará Aguirre a este vestuario, «calorcito» con los lesionados, que le preocupan. Ahora bien, su exigencia será máxima. «No entiendo el fútbol si no hay entrega, sacrificio, amor a la camiseta. Un jugador que no corre, la prensa y la grada lo perciben, estarán de uñas y con razón. Mis equipos se caracterizan por tener mucha energía. Ganar tiene que costar sangre, sudor y lágrimas. Como se dice ahora, la entrega no es negociable», advirtió.
No quiso adquirir compromisos Aguirre más allá del próximo partido. «Con palabras no voy a lograr nada. La gente está cansanda de mensajes. Vamos a jugar contra el Racing y a tratar de ganar. El mejor mensaje es una victoria.El plan inmediato es ganar», advirtió el Vasco, que reflexionó sobre lo apretada que está LaLiga en las últimas temporadas. «Cualquier equipo te puede ganar. En tres puntos hay diez equipos. Si te equivocas, te vacunan», reconoció.
Sobre si seguirá la estela de Óscar Sánchez echando mano de canterano, no se pilló los dedos, pero los elogió. «Tengo que ver. La irrupción de Mayol, Otorbi y Córdoba…No me fijo en la edad. Si valen la pena, van para adelante. En el Espanyol, recurrí a veteranos que estaban apartados, pero con 31 partidos, va a jugar quien mejor esté«, advirtió. En esta semana ha comprobado el «talento individual» de la cantera del Valencia, «con cuatro o cinco chicos que pueden jugar en Primera y no sé cómo se llaman», bromeó.
¿Necesitará fichajes? «Hay tres centrales lesionados, eso es lo que sé. Yo siempre he trabajado con lo que me han dado. No soy de los que piden que venga Juan, Pedro o Pepe», aseguró
Aguirre desveló que tuvo con una breve conversación minutos antes de entrar en la sala de prensa, por videollamada «en una pantallita», con Kiat Lim -«mi inglés es muy corto» y hasta se atrevió a comentar su próximo cruce con Anthony Gordon, tras pedirle la camiseta en el Mundial. «Ahora lo haré así [con la boca tapada]. Igual le pido que me firme una foto», bromeó.
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