Fátima Matute, consejera madrileña, se reúne con representantes de CESM y, además de pedir a la ministra la retirada del borrador del estatuto, apuesta por una norma solo médica Leer Fátima Matute, consejera madrileña, se reúne con representantes de CESM y, además de pedir a la ministra la retirada del borrador del estatuto, apuesta por una norma solo médica Leer
La consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, se ha convertido hoy en la primera responsable autonómica en apostar por un estatuto médico. Lo ha hecho después de reunirse con representantes de CESM (una de las centrales convocantes de los paros médicos) en la sede de la consejería.
Tras en el encuentro y a través de un comunicado, la consejería ha reiterado su petición al Gobierno central para la «retirada inmediata del Estatuto Marco de Sanidad», una solicitud que ya han hecho los consejeros de Sanidad autonómicos y el Partido Popular. Sin embargo, Madrid ha dado un paso más y, según la información facilitada por la propia consejería, la comunidad «apoyará la creación de uno médico propio, favoreciendo todo espacio de diálogo de cualquier otra categoría profesional«.
Este medio ha confirmado con fuentes de la consejería que es así y, además, de remitir a la literalidad de la nota emitida, han dejado claro que «es una apuesta de la Comunidad de Madrid».
Hasta ahora, tanto los consejeros como el PP se han limitado a pedir a Sanidad la retirada del borrador firmado con los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y Satse y que ha provocado las protestas y huelgas médicas que volverán a repetirse la semana que viene.
Matute ha recordado que otros países de la Unión Europea disponen de un estatuto médico propio o un marco de negociación específico para estos facultativos, como es el caso de Francia, Portugal, Reino Unido, Alemania o Italia, y ha reclamado al ministerio que impulse un proceso de negociación real con todos los profesionales del Sistema Nacional de Salud, incluidos los médicos, como «interlocutores directos en la negociación de sus condiciones laborales, habilitando un espacio propio en el que se incluya a sus representantes», informa consejería.
La consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, se ha convertido hoy en la primera responsable autonómica en apostar por un estatuto médico. Lo ha hecho después de reunirse con representantes de CESM (una de las centrales convocantes de los paros médicos) en la sede de la consejería.
Tras en el encuentro y a través de un comunicado, la consejería ha reiterado su petición al Gobierno central para la «retirada inmediata del Estatuto Marco de Sanidad», una solicitud que ya han hecho los consejeros de Sanidad autonómicos y el Partido Popular. Sin embargo, Madrid ha dado un paso más y, según la información facilitada por la propia consejería, la comunidad «apoyará la creación de uno médico propio, favoreciendo todo espacio de diálogo de cualquier otra categoría profesional«.
Este medio ha confirmado con fuentes de la consejería que es así y, además, de remitir a la literalidad de la nota emitida, han dejado claro que «es una apuesta de la Comunidad de Madrid».
Hasta ahora, tanto los consejeros como el PP se han limitado a pedir a Sanidad la retirada del borrador firmado con los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y Satse y que ha provocado las protestas y huelgas médicas que volverán a repetirse la semana que viene.
Matute ha recordado que otros países de la Unión Europea disponen de un estatuto médico propio o un marco de negociación específico para estos facultativos, como es el caso de Francia, Portugal, Reino Unido, Alemania o Italia, y ha reclamado al ministerio que impulse un proceso de negociación real con todos los profesionales del Sistema Nacional de Salud, incluidos los médicos, como «interlocutores directos en la negociación de sus condiciones laborales, habilitando un espacio propio en el que se incluya a sus representantes», informa consejería.
«Pedimos una vez más a la ministra que retire este Estatuto Marco de las profesiones que ha sumido a la Sanidad en la peor de las crisis en años, y que trabaje para elaborar una memoria que acredite la viabilidad técnica, jurídica y económica adecuada», ha señalado Matute, que ha incidido en que todos los profesionales de la salud son «necesarios para que el sistema funcione».
En opinión de Matute, el texto elaborado por Sanidad con el apoyo de las centrales de clase y de Satse, ha enfrentado a todas las categorías profesionales «por razones puramente ideológicas» y no ha contado, «en momento alguno con el concurso de ministerios claves Trabajo, Hacienda o Función Pública, imprescindibles para prospere».
Frente a la defensa y apuesta de Madrid para que el médico disponga de un estatuto y ámbito de negociación propios, el consejero vasco, Alberto Martínez, ha defendido que «el sistema sanitario trabaja en equipos» y, por tanto, «hace falta un estatuto que de alguna forma aglutine las condiciones de trabajo de todo el personal». Sin embargo, ha vuelto a defender que la norma debe contemplar la especificidad del médico.
En una entrevista con Onda vasca ha señalado que «existe una singularidad, una especificidad tanto en la formación como en el trabajo y la responsabilidad individual que hace necesario un capítulo específico que lo reconozca y que ellos [los médicos] se sientan representados».
Ante la huelga médica de la próxima semana, Martínez vuelto a pedir a la ministra que «mueva ficha» para llegar cuanto antes a un acuerdo y también ha apelado a la responsabilidad de los médicos para alcanzar ese acuerdo, porque «cada semana prácticamente perdemos -ha cifrado- 1.500 cirugías, 15.000 pruebas diagnósticas, 25.000 consultas de atención primaria», lo que genera un impacto «muy importante» en las listas de espera, que se estaban «acortando hasta cifras prepandémicas».
Ciencia y salud // elmundo
