La encuesta, que ha costado más de un disgusto y meses de trabajo sacar adelante al Consejo de Informativos de TVE, ya está en manos de los trabajadores de RTVE, que votarán hoy en urnas y de forma presencial sobre cómo ven el futuro de la Corporación y si ha llegado el momento de plantarse Leer La encuesta, que ha costado más de un disgusto y meses de trabajo sacar adelante al Consejo de Informativos de TVE, ya está en manos de los trabajadores de RTVE, que votarán hoy en urnas y de forma presencial sobre cómo ven el futuro de la Corporación y si ha llegado el momento de plantarse Leer
Ha costado más de siete meses, pero este viernes por fin los trabajadores de los servicios informativos de RTVE podrán realizar la encuesta impulsada por el Consejo de Informativos de TVE con el fin de saber en qué situación creen que se encuentra ahora mismo la televisión pública y si ha llegado el momento de plantarse ante la dirección y tomar medidas de protesta que en RNE llevan meses ya instaladas con sus Viernes Negros.
Después de siete meses intentando que la dirección de la Corporación Pública les diera las herramientas para poder realizarla, después de que obligasen al CdI a suspenderla al considerar que no cumplía con la ley de protección de datos, el Consejo de Informativos se hartó de esperar hace 15 días, anunciando a los trabajadores que la encuesta finalmente se realizaría el día 24 de abril mediante cajas de cartón y de manera presencial.
El motivo de realizar esta encuesta, a la que ampara el propio funcionamiento y regulación del Consejo de Informativos, fue que, después de varias asambleas con los trabajadores, quieren «saber el sentir de todos los profesionales respecto a diversos temas que, percibimos, preocupan». Y precisamente, tras haber recibido en los últimos meses decenas y decenas de quejas de los trabajadores, son estas preocupaciones las que configuran la espinosa y dificultosa encuesta, por lo que ha costado llevarla a cabo y el enfrentamiento que ha supuesto con la dirección de RTVE.
EL MUNDO ha tenido acceso a las 11 preguntas a las que tendrán que dar respuesta todos los trabajadores de los servicios informativos censados, aunque de nuevo el CdI se ha encontrado con la traba del censo, pues la dirección, a 48 horas de la votación, advirtió de que el censo de los trabajadores de los servicios informativos, que son los que votan, no era riguroso, pese a que es el censo enviado por la propia dirección.
La encuesta, bajo el título «Encuesta sobre la situación de RTVE«, está compuesta por 11 preguntas con varias opciones de respuesta para cada una. En ella se pregunta a los trabajadores si creen que la independencia y neutralidad de RTVE se han visto afectadas por el cambio de la ley de RTVE en este último año; si creen que los programas informativos diarios de producción interna han dejado de ser prioritarios y están perdiendo relevancia; si los programas informativos diarios de producción interna están sufriendo una merma de medios y personal; si cuentan con ellos para mejorar la producción de informativos; o si creen que se respeta y valora la carrera profesional con igualdad de oportunidades para todo el personal.
A continuación, la encuesta entra en preguntas más específicas, vinculadas a la producción externa de los programas que combinan entretenimiento e información y que, según denuncia el CdI, deberían estar producidos por los servicios informativos, pues la ley de la Corporación RTVE recoge que no podrá ceder a terceros la producción y edición de los programas informativos.
Así, el CdI pregunta a los trabajadores si perciben «los contenidos de los programas de actualidad de contenido informativo de producción externa (Malas Lenguas, Mañaneros 360 o Directo al grano)». Asimismo, y también relacionado con estos programas, la encuesta cuenta con una pregunta con la que se quiere saber si «estos programas de actualidad externalizados están afectando al rigor periodístico y a la credibilidad del servicio público que debe hacer RTVE«.
El que la encuesta personalice en estos programas se debe a las innumerables quejas que el CdI lleva recibiendo desde hace meses sobre los mismos. Unas quejas que llevaron a que el órgano interno, amparado por el Estatuto de Información, realizara una investigación de oficio sobre el programa de Javier Ruiz y el de Jesús Cintora, que tuvo como resultado un informe en el que se plasmaba la «falta de pluralidad» y el «sesgo ideológico» de ambos programas, entre otras muchas cosas. Dicha encuesta provocó el mayor ataque de un Consejo de Administración a su Consejo de Informativos en la historia de la televisión pública. De ahí que el CdI haya incluido la opinión de los trabajadores sobre estos formatos.
La encuesta finaliza con tres preguntas más en las que se pide a los trabajadores que valoren si les preocupa «que se externalice la información en los programas de actualidad». Una pregunta a la que la dirección de RTVE quiso neutralizar este jueves, 24 horas antes de la encuesta, tomando una decisión inesperada e histórica, la cual llevará a internalizar los magacines para quitar peso a las productoras externas, aunque, tal y como pudo saber este periódico, de momento solo se hará con Aquí la Tierra y no afectará ni a Malas Lenguas, Mañaneros 360 o Directo al grano.
La pregunta que más preocupa a la dirección de RTVE es la siguiente, pues supondría el levantamiento de los trabajadores de RTVE: «¿Crees que hay motivos para tomar acciones de protesta como profesionales de la información?». De hecho, el CdI también da opciones para esas protestas: Viernes negros, Viernes rojo «(Stop, hasta aquí hemos llegado)» o minuto de silencio, sentadas u otros. De salir mayoritariamente la segunda opción, la dirección tendría un grave problema, pues supondría el bloqueo de los servicios informativos de la casa, la joya de la corona de una televisión pública.
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