
Si el tiempo es el Mediterráneo y la barca su voz, Maria del Mar Bonet lo surca con calma, pausa y sosiego. Ajena a vaivenes y ruidos, dejando remansos de agua encalmada y manteniendo siempre su propio curso, la cantante mallorquina ha dejado atrás 60 años de travesías que justo ahora comienza a celebrar. El Palau de la Música fue el primer puerto de este crucero, que en breve, en octubre, la devolverá a su significado Olympia de París. Pero no es tiempo de mirar atrás para Maria del Mar, que con un nuevo disco reverdece un repertorio magnífico, muestra un estado espléndido con una voz que gana cuerpo y evidencia que mirar atrás, por mucho recuerdo y logro que haya, no exime la mirada hacia adelante. Eso demostró de exquisita manera en el recinto modernista.
La intérprete mallorquina bordó un delicado concierto presentando su nuevo disco, ‘L’aigua no cansa’ 
Si el tiempo es el Mediterráneo y la barca su voz, Maria del Mar Bonet lo surca con calma, pausa y sosiego. Ajena a vaivenes y ruidos, dejando remansos de agua encalmada y manteniendo siempre su propio curso, la cantante mallorquina ha dejado atrás 60 años de travesías que justo ahora comienza a celebrar. El Palau de la Música fue el primer puerto de este crucero, que en breve, en octubre, la devolverá a su significado Olympia de París. Pero no es tiempo de mirar atrás para Maria del Mar, que con un nuevo disco reverdece un repertorio magnífico, muestra un estado espléndido con una voz que gana cuerpo y evidencia que mirar atrás, por mucho recuerdo y logro que haya, no exime la mirada hacia adelante. Eso demostró de exquisita manera en el recinto modernista.
Feed MRSS-S Noticias
