Los motivos que explican la hazaña de Carlos Sainz en Losail: «Mi día de mayor orgullo en Williams»

El madrileño arriesgó con un agresivo ‘set-up’ con el que contuvo al Mercedes de Antonelli y el McLaren de Norris para firmar su segundo podio del año. Leer El madrileño arriesgó con un agresivo ‘set-up’ con el que contuvo al Mercedes de Antonelli y el McLaren de Norris para firmar su segundo podio del año. Leer  

A lo largo de la pretemporada, Carlos Sainz se había hartado de advertir que no podría luchar con los mejores en 2025. De hecho, durante las 16 primeras carreras del Mundial sumó tan sólo 16 puntos. Sin embargo, su perseverancia, una vez más, le ha permitido reconducir el rumbo, hasta terminar imponiendo la calidad de su pilotaje. A falta del GP de Abu Dhabi, el madrileño ya suma dos podios con Williams. Desde 2015, con Valtteri Bottas y Felipe Massa, ningún piloto lograba este hito para la escudería de Grove.

Los festejos en Losail hicieron cambiar los planes de Sainz, que tenía previsto volar el domingo por la noche rumbo a la última carrera del campeonato. Acompañado de Carlos, su padre, el madrileño quiso apurar unas horas más en compañía de sus más fieles, como Roberto Merhi y Pierluigi Della Bona. Sobraban los motivos para celebrar en un fin de semana que él mismo había calificado, en la previa, como «uno de los más difíciles del año».

Ese pesimismo se ceñía a las curvas de media y alta velocidad de Losail, que deben abordarse entre 150 y 200 km/h, en cuarta, quinta y sexta marcha. En ese tipo de virajes, el FW47 se había mostrado extremadamente errático en las 22 citas precedentes. Con un contexto tan hostil, Carlos y sus ingenieros apostaron por una agresiva configuración aerodinámica. Con ella pudieron batir al Mercedes de Andrea Kimi Antonelli y frenar al McLaren de Lando Norris.

«Hicimos una muy buena salida y, a partir de ahí, ejecutamos una carrera perfecta, tanto en la estrategia, la gestión de neumáticos y los pit-stops», analizó Sainz, que en los días previos había elaborado un plan con sus ingenieros para adaptar su monoplaza a las exigencias de Losail. Esas pruebas se ejecutaron tanto en el simulador como en la fábrica de Grove.

Toda esa labor obtuvo una precisa correlación sobre el asfalto, ya que al final de su segundo relevo, Sainz ya puso en apuros a Piastri, que en ese momento contaba con neumáticos mucho más frescos. «Es mi día de mayor orgullo en Williams», subrayó cuando le preguntaron por sus sensaciones y por las diferencias sobre el podio del GP de Azerbaiyán.

Para dar mayor relieve al podio, Carlos tuvo que hacer frente a un problema mecánico, detectado por Gaetan Jego, su ingeniero de pista, a seis vueltas para la bandera a cuadros. «Perdimos alrededor de ocho grados de temperatura en el neumático delantero derecho y un poco de carga aerodinámica, lo que sugiere que falló un pequeño componente», explicó James Vowles, team principal de Williams.

Sainz, al volante del FW47, el domingo en Losail.
Sainz, al volante del FW47, el domingo en Losail.AP

A partir de ahí, Sainz empezó a ceder un promedio de medio segundo frente a Norris, especialmente en el primer y último sector, aunque logró mantener su habitual compostura, incluso cuando el líder del Mundial se encontraba en el rango del DRS. «Llega a sucederme una vuelta antes y Lando termina adelantándome», admitió el español con cierto alivio.

El botín de Sainz en Losail, donde también sumó en la sprint race, asegura a Williams el quinto puesto en el Mundial, uno de sus grandes objetivos del curso. Con 137 puntos deja definitivamente atrás a Racing Bulls, Aston Martin, Haas y Sauber, sus rivales directos. Además, Carlos queda ahora sólo nueve por detrás de su compañero Alex Albon, octavo en la tabla. Un déficit sustancial, aunque no insalvable en Yas Marina.

Albon participó con exquisita deportividad en la tradicional fotografía y baño de champán a la puerta del garaje de Williams. No obstante, su inercia en la segunda mitad del campeonato contrasta con el momento de Sainz. Desde el citado GP de Azerbaiyán, Carlos acumula un parcial de 48-3 sobre su compañero. «Bakú fue un alivio porque hasta entonces llevaba 10 carreras muy difíciles. Aquí en Qatar ha sido más de una combinación de trabajo duro. Estoy sumamente orgulloso del equipo porque todos han hecho una labor perfecta», zanjó.

Este resurgir de Williams, comandado por Sainz, coincide con la debacle de Ferrari, que acabará cuarto el Mundial, por detrás de McLaren, Mercedes y Red Bull, justo n año después de luchar por el título hasta la última carrera. En Losail, la escudería capitaneada por Fred Vasseur únicamente se embolsó cuatro puntos gracias a Charles Leclerc, mientras Lewis Hamilton protagonizaba un calamitoso decimosegundo puesto en la meta, a 77 segundos de Max Verstappen. Durante las tres últimas carreras, la Scuderia ha sumado 26 puntos, exactamente los mismos que Sainz. Desde las vacaciones, el español obtuvo 48, cinco más que el heptacampeón mundial.

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