Hay una escena que se repite cada verano. El sol empieza a esconderse detrás del horizonte, el cielo se tiñe de naranja durante apenas unos minutos y decenas de personas levantan el teléfono al mismo tiempo. Algunas imágenes terminan olvidadas en la galería. Otras se convierten en el recuerdo de un viaje. Los fabricantes de smartphones lo saben desde hace años. La carrera ya no consiste únicamente en fabricar móviles más rápidos o más potentes. El verdadero objetivo pasa por conseguir que cualquier persona pueda capturar una fotografía que hace solo unos años habría requerido una cámara profesional.
Con esa idea llega el nuevo OPPO Find X9 Ultra, un teléfono que la compañía presenta con el lema de Your Next Camera, Tu Próxima cámara. No es casualidad. Más que competir por procesadores o cifras de rendimiento, su gran apuesta vuelve a ser la fotografía. El dispositivo incorpora un sistema de cuatro cámaras desarrollado junto a Hasselblad, uno de los nombres más prestigiosos de la fotografía profesional. La protagonista es una cámara principal de 200 megapíxeles acompañada por un sistema de doble teleobjetivo periscópico: un zoom óptico de tres aumentos también con sensor de 200 megapíxeles y otro de diez aumentos con un sensor de 50 megapíxeles.
Traducido al lenguaje cotidiano, significa poder pasar de fotografiar un paisaje completo a capturar los detalles de un faro situado a cientos de metros, o acercar el escenario de un concierto sin depender del inevitable zoom digital que termina llenando la imagen de ruido y pérdida de calidad. Y es precisamente en verano donde este tipo de cámaras encuentran su mejor escenario teniendo en cuenta que la escenografía estival va desde los paisajes, a los retratos y pasa por conciertos que conjugan en una misma imagen movimiento, luces artificiales, gente y condiciones lumínicas que van de la luz cenital del mediodía a la noche cerrada.
Pero la cámara ya no es el único aspecto que determina la experiencia, ya que este tipo de uso requiere una batería que acompañe. Quien haya pasado un día de verano fuera de casa sabe que este suele ser el verdadero desafío. El Find X9 Ultra incorpora una batería de 7.050 mAh, una capacidad superior a la que ofrecen la mayoría de los teléfonos de gama alta actuales. Y a eso le suma carga rápida SUPERVOOC de 100 W, apenas 20 minutos para que recupere la mitad de su energía.
La “configuración cerebral” acompaña: 12 GB de memoria RAM y 512 GB de almacenamiento, una cifra que permite guardar miles de fotografías y vídeos sin que el espacio se convierta en una preocupación durante las vacaciones. Finalmente tenemos los colores que, nos guste o no, también importan: el Find X9 Ultra está disponible en Canyon Orange y Tundra Umber, dos acabados inspirados en paisajes naturales.
La batería por encima de los 7000 mAh, la óptica Hasselblad y una resolución de 200 MP son algunos de los argumentos.
Hay una escena que se repite cada verano. El sol empieza a esconderse detrás del horizonte, el cielo se tiñe de naranja durante apenas unos minutos y decenas de personas levantan el teléfono al mismo tiempo. Algunas imágenes terminan olvidadas en la galería. Otras se convierten en el recuerdo de un viaje. Los fabricantes de smartphones lo saben desde hace años. La carrera ya no consiste únicamente en fabricar móviles más rápidos o más potentes. El verdadero objetivo pasa por conseguir que cualquier persona pueda capturar una fotografía que hace solo unos años habría requerido una cámara profesional.
Con esa idea llega el nuevo OPPO Find X9 Ultra, un teléfono que la compañía presenta con el lema de Your Next Camera, Tu Próxima cámara. No es casualidad. Más que competir por procesadores o cifras de rendimiento, su gran apuesta vuelve a ser la fotografía. El dispositivo incorpora un sistema de cuatro cámaras desarrollado junto a Hasselblad, uno de los nombres más prestigiosos de la fotografía profesional. La protagonista es una cámara principal de 200 megapíxeles acompañada por un sistema de doble teleobjetivo periscópico: un zoom óptico de tres aumentos también con sensor de 200 megapíxeles y otro de diez aumentos con un sensor de 50 megapíxeles.
Traducido al lenguaje cotidiano, significa poder pasar de fotografiar un paisaje completo a capturar los detalles de un faro situado a cientos de metros, o acercar el escenario de un concierto sin depender del inevitable zoom digital que termina llenando la imagen de ruido y pérdida de calidad. Y es precisamente en verano donde este tipo de cámaras encuentran su mejor escenario teniendo en cuenta que la escenografía estival va desde los paisajes, a los retratos y pasa por conciertos que conjugan en una misma imagen movimiento, luces artificiales, gente y condiciones lumínicas que van de la luz cenital del mediodía a la noche cerrada.
Pero la cámara ya no es el único aspecto que determina la experiencia, ya que este tipo de uso requiere una batería que acompañe. Quien haya pasado un día de verano fuera de casa sabe que este suele ser el verdadero desafío. El Find X9 Ultra incorpora una batería de 7.050 mAh, una capacidad superior a la que ofrecen la mayoría de los teléfonos de gama alta actuales. Y a eso le suma carga rápida SUPERVOOC de 100 W, apenas 20 minutos para que recupere la mitad de su energía.
La “configuración cerebral” acompaña: 12 GB de memoria RAM y 512 GB de almacenamiento, una cifra que permite guardar miles de fotografías y vídeos sin que el espacio se convierta en una preocupación durante las vacaciones. Finalmente tenemos los colores que, nos guste o no, también importan: el Find X9 Ultra está disponible en Canyon Orange y Tundra Umber, dos acabados inspirados en paisajes naturales.
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