El presidente de RTVE, José Pablo López, ha informado de que ante la negativa de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) de tomar una decisión sobre la participación de Israel en Eurovisión, la Corporación esperará a la votación de los miembros la semana que viene Leer El presidente de RTVE, José Pablo López, ha informado de que ante la negativa de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) de tomar una decisión sobre la participación de Israel en Eurovisión, la Corporación esperará a la votación de los miembros la semana que viene Leer
«La posición de RTVE no se ha visto alterada». Así de contundente se ha mostrado el presidente de RTVE, José Pablo López en la comisión de control a la Corporación en el Senado sobre si la postura de España de no participar en Eurovisión sigue intacta o tras firmarse el acuerdo de paz entre Israel y Gaza iba a ver algún cambio.
«Mantenemos la misma posición cuando dijimos que la presencia de Israel era insostenible, primero, por el genocidio; los derechos humanos no son un concurso. Hay otra cuestión, el incumplimiento sistemático de las normas del concurso. No ha sido sancionada nunca. Cualquier otro país que hubiera llevado a cabo esta utilización de Eurovisión estaría sancionado y expulsado», ha explicado López.
López ha desvelado que ha recibido una carta del director general de la Unión Europea de Radiodifusión, Noel Current, en la que, según el presidente de RTVE le dice que «gracias a la presión de RTVE se van a adoptar una serie de medidas para proteger al Festival«.
Sin embargo, para RTVE esas medidas no son suficientes: «Desde aquí manifiesto que no son suficientes ni garantizan la intromisión del Gobierno de Israel o cualquier otro gobierno». De hecho, López ha ido más allá al lanzar la siguiente pregunta: «¿Está planteando el señor Martin Green la vuelta de las televisiones de Rusia y Bielorrusia al festival? Confío en que no, porque todos sabemos que de ser así harían una utilización similar a la que ha hecho Israel». «Para ellos el concurso es más que un concurso y tiene una derivada política muy importante», ha sentenciado.
«Son necesarias más medidas y ese va a ser el planteamiento que vamos a llevar a la Asamblea. Lo que pedíamos hace cuatro meses es lo mismo que pedimos ahora», ha concluido.
La asamblea de la UER se celebrará en Ginebra los próximos 4 y 5 de diciembre sin que esté en el orden del día la votación sobre la participación de Israel. Lo que sí habrá es un debate sobre el tema que, dado como está el ambiente, promete convertir la asamblea en una de las más tensas de los últimos años. Que RTVE mantenga su salida de Eurovisión pone contra las cuerdas a la UER, pues formar parte del Big Five, como ocurre con España, otorga a RTVE un poder que otras televisiones no tienen.
El pasado 16 de septiembre, el Consejo de Administración votaba la decisión de que RTVE y, por tanto, España no acudiría a Eurovisión si Israel no era expulsada del Festival. Con 10 votos a favor (los de los consejeros nombrados por el PSOE y los de los consejeros de los socios de Gobierno) y cuatro en contra (los nombrados por el PP) y una abstención del consejero de Junts, la Corporación Pública tomaba una decisión inédita hasta el momento. La guerra en Gaza, la masacre de civiles, el uso ideológico que Israel hace de Eurovisión, lo ocurrido en la edición con las votaciones y la casi victoria de los israelíes, fueron las razones esgrimidas por RTVE para explicar la decisión. España no podía estar en un festival en estas condiciones y había que lanzar un aviso a la Unión Europea de Radiodifusión (UER).
Menos de un mes después de aquella votación, el presidente de EEUU, Donald Trump, daba por «terminada la guerra». De la primera fecha a la segunda muchas cosas pasaron con respecto a Eurovisión: países que apoyaron la decisión de España, -la UER adelantando la votación donde se decidiría si Israel participaba o no-, otros participantes, guardando silencio, el presidente de RTVE explicando los motivos de la advertencia de España a la UER, aplausos de unos, críticas de otros.
El pasado 21 de noviembre, la UER reveló una serie de cambios más simbólicos que otra cosa en las reglas de votación del Festival de Eurovisión, que se aplicarán a partir de la edición de Viena 2026. Tras un extenso periodo de consulta con sus miembros, «estas nuevas medidas buscan fortalecer la integridad y la equidad del certamen musical», aseguraba la organización del certamen. Cambios que para RTVE siguen siendo insuficientes.
En primer lugar, el regreso de los jurados profesionales a las semifinales después de que en Eurovisión 2022 fueran descartados, estableciendo un reparto equitativo del 50% entre votos del jurado y del público, tal como sucede en la gran final de Eurovisión.
La composición de este jurado se ampliará de cinco a siete miembros y en ella se incluirán periodistas, críticos musicales, profesores de música, profesionales creativos y figuras de la industria. Garantizan, además, que habrá al menos dos jurados con edades comprendidas entre los 18 y 25 años.
Pero, sin duda, la mayor novedad es el límite de votos para los espectadores. En Eurovisión 2026 se reducirá a la mitad, pasando de 20 a 10 por cada método de pago, con el fin de fomentar que los fans distribuyan su apoyo entre más candidaturas. Tras las críticas recibidas con Eurovisión 2025 después de que el voto del público diera el mayor número de votos a Israel, haciendo que a punto estuviera de ganar, el presidente de Eurovisión, Martin Green, anunció que se estudiaría qué hacer con el televoto para que no se produjeran críticas como las vividas tras Eurovisión 2025.
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