“Cuando hay lucha, la educación pública se refuerza”. El sindicato mayoritario Ustec ha defendido este martes las mejoras logradas durante los meses de arduo conflicto educativo, unas protestas que el sindicato presume de haber liderado y unos avances recogidos en unos pactos que, paradójicamente, no ha firmado. Con todo, Ustec ha urgido al Govern a la aplicación y aceleración de estas mejoras. “Queremos fiscalizar el retorno de los estadios, la implementación de los complementos salariales, que lleguen todas las dotaciones de la inclusiva y que el plan de desburocratización tire adelante”, ha reclamado Andreu Mumbrú, coordinador de acción sindical. “Los acuerdos del 9 de marzo no se están cumpliendo y son necesarios para la mejora de nuestras condiciones”, ha añadido Iolanda Segura, portavoz del sindicato.
El sindicato se avanza a la Asamblea Educativa y anuncia movilizaciones y huelgas en noviembre
“Cuando hay lucha, la educación pública se refuerza”. El sindicato mayoritario Ustec ha defendido este martes las mejoras logradas durante los meses de arduo conflicto educativo, unas protestas que el sindicato presume de haber liderado y unos avances recogidos en unos pactos que, paradójicamente, no ha firmado. Con todo, Ustec ha urgido al Govern a la aplicación y aceleración de estas mejoras. “Queremos fiscalizar el retorno de los estadios, la implementación de los complementos salariales, que lleguen todas las dotaciones de la inclusiva y que el plan de desburocratización tire adelante”, ha reclamado Andreu Mumbrú, coordinador de acción sindical. “Los acuerdos del 9 de marzo no se están cumpliendo y son necesarios para la mejora de nuestras condiciones”, ha añadido Iolanda Segura, portavoz del sindicato.
El Govern firmó en marzo con CC OO y UGT -minoritarios en la educación- un acuerdo para intentar desactivar el conflicto que incluía un aumento de 800 euros anuales durante cuatro años, un complemento de 50 euros por noche para los docentes que vayan de colonias, un descenso de las ratios en ESO en los centros de alta y máxima complejidad o más recursos para la educación inclusiva. El resto de sindicatos no lo consideraron suficiente y las protestas continuaron. Y a finales de mayo se logró un nuevo aumento salarial, hasta llegar a los 400 euros más al mes en cuatro años, 5.000 nuevas dotaciones de personal, un compromiso para devolver los sexenios pendientes o la creación de cátedras en secundaria. Ustec validó este acuerdo -aunque no lo firmó-, pero la mayoría de docentes no.
El desacuerdo docente traspasó el verano y se plasmó en una convocatoria de huelga el primer día de curso, anunciada por la Asamblea Educativa de Cataluña -el nuevo actor que entraba con fuerza en el conflicto-, que ha cogido el relevo de los sindicatos en el liderato de las movilizaciones. La huelga del 8 de septiembre tuvo un seguimiento discreto, pero para Ustec jugó el papel que esperaban. “Fue mediática y envió el mensaje de que el conflicto no está resuelto”, ha asegurado la portavoz. Para el sindicato, esta huelga y la amenaza de nuevas movilizaciones ha forzado al Govern a mover ficha y realizar grandes anuncios como el plan de climatización de los centros, la inversión del 6% del PIB en educación y la apertura de un gran debate educativo, y así intentar desinflar el conflicto. “El Govern quiere desactivar la movilización y a Ustec, que ha sido el que ha encabezado las protestas”, ha añadido Mumbrú.
El sindicato ha puesto en valor estos últimos grandes anuncios del president Salvador Illa, pero ha criticado la falta de concreción. “No se han fijado fechas ni en qué se invertirá. Sin calendario, el anuncio del 6% vuelve a ser una promesa vacía”, ha espetado Segura. La portavoz también ha pedido un plan de acción detallado para climatizar a los centros y que sea la Generalitat quien se encargue de ello: “Las condiciones de trabajo y de aprendizaje no puede depender de la capacidad de los municipios.
En cuanto al debate educativo que arranca hoy en el pleno del Consejo de Educación de Cataluña, Ustec ha confirmado que participarán en las comisiones, aunque ponen en duda su utilidad. “Las cartas están marcadas. En el Consell la Administración tiene mucho peso, igual que las concertadas y las patronales económicas. Además, la diagnosis sobre las deficiencias estructurales ya está hecha”, ha aseverado Mumbrú.
Ustec ha vuelto a reclamar que se reabran las negociaciones y que se convoque la mesa sectorial. El sindicato no ha esperado a que la Asamblea Educativa presente su lista de propuesta (se esperaba que lo hiciera el sábado, pero la discreta asistencia -unas 30 personas- y la falta de tiempo hizo postergar la decisión un mes) y ha fijado sus cinco prioridades: Llegar al 6% del PIB en cuatro años, más refuerzos para la inclusiva, mejora de las condiciones laborales (reduciendo dos horas lectivas, acelerando las sustituciones y acabar con la burocracia), un plan de choque para la construcción y rehabilitación de escuelas y la protección del catalán.
Ustec acusa al Departamento de Educación de estar negociando solo con los sindicatos firmantes de los pactos, incluso medidas no incluidas en los acuerdos, y reclaman que convoque a todas las fuerzas sindicales. La organización ha avisado que “si no hay una negociación que aborde las deficiencias estructurales”, se iniciará un nuevo periodo de protestas, que pasarían por una “movilización de país” para noviembre (que podría ser una manifestación en fin de semana) y “huelgas a finales de noviembre”. De esta forma, Ustec ha querido marcar el camino y avanzarse un paso a la Asamblea Educativa, pero ha admitido que el calendario de movilizaciones se tendrá que coordinar con sindicatos afines a estos objetivos como la CGT o la Intersindical, además de la misma Asamblea.
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