A Microsoft se le ha criticado muchas veces por meter la IA con calzador en muchas partes de Windows 11 y sus programas, pero una nueva funcionalidad que acaba de lanzar parece mucho más útil que otras. Microsoft Clipchamp, que es el editor de vídeo gratuito que viene de serie con el sistema operativo, gana una herramienta IA llamada Video Super Resolution que permite reescalar y aumentar la resolución de los vídeos hasta a 4K, y lo hace sin procesamiento en la nube.
Esta función resulta útil para mejorar vídeos grabados con móviles antiguos, clips muy comprimidos recibidos a través de aplicaciones de mensajería o grabaciones de webcam de baja calidad. Clipchamp utiliza un modelo de IA para generar detalles visuales adicionales mientras aumenta la resolución, lo que hace que el vídeo resultante parezca más nítido y claro.
En el mercado existen otros servicios de reescalado de vídeo, pero, a diferencia de las herramientas que dependen del procesamiento en la nube, Clipchamp realiza todo el trabajo de forma local. Microsoft señala que Windows puede utilizar la CPU de ordenadores compatibles o la NPU de los PC Copilot+ para el procesamiento, pero no la GPU. La función admite hardware compatible de AMD, Intel y Qualcomm que cuente con al menos cuatro núcleos, 32 MB de caché L3 y alcancen los 3 GHz.
También ha explicado que tras añadir un vídeo a la línea de tiempo de Clipchamp, hay que seleccionar la opción ‘Aumentar la calidad’ en el menú ‘Mejorar vídeo’. Dependiendo de la resolución del vídeo original, Clipchamp puede ofrecer las opciones de 480p, 720p, 1080p y 4K.
Video Super Resolution no puede recuperar por arte de magia información que nunca se captó en la grabación original. En su lugar, el modelo de IA estima los detalles adicionales, por lo que los vídeos reescalados pueden contener artefactos visuales o distorsiones sutiles en los rostros y otros elementos. Por eso, Microsoft desaconseja utilizar esta función para tratar vídeos que puedan usarse como pruebas judiciales, verificación de identidad o imágenes médicas, en las que resulta esencial conservar el contenido original sin alteraciones.
Dado que la función depende de la capacidad del hardware del equipo, actualmente solo está disponible en la aplicación de escritorio de Clipchamp para Windows y no en la versión web. Video Super Resolution se suma al abanico de herramientas IA del editor, que ya podía generar vídeos a partir de instrucciones escritas y también crear subtítulos con la inteligencia artificial.
A diferencia de los servicios de reescalado en la nube, Microsoft Clipchamp, el editor de vídeo gratuito integrado con Windows 11, realiza todo el procesamiento en el propio ordenador utilizando la CPU de equipos compatibles o la NPU de los PC Copilot+
A Microsoft se le ha criticado muchas veces por meter la IA con calzador en muchas partes de Windows 11 y sus programas, pero una nueva funcionalidad que acaba de lanzar parece mucho más útil que otras. Microsoft Clipchamp, que es el editor de vídeo gratuito que viene de serie con el sistema operativo, gana una herramienta IA llamada Video Super Resolution que permite reescalar y aumentar la resolución de los vídeos hasta a 4K, y lo hace sin procesamiento en la nube.
Esta función resulta útil para mejorar vídeos grabados con móviles antiguos, clips muy comprimidos recibidos a través de aplicaciones de mensajería o grabaciones de webcam de baja calidad. Clipchamp utiliza un modelo de IA para generar detalles visuales adicionales mientras aumenta la resolución, lo que hace que el vídeo resultante parezca más nítido y claro.
En el mercado existen otros servicios de reescalado de vídeo, pero, a diferencia de las herramientas que dependen del procesamiento en la nube, Clipchamp realiza todo el trabajo de forma local. Microsoft señala que Windows puede utilizar la CPU de ordenadores compatibles o la NPU de los PC Copilot+ para el procesamiento, pero no la GPU. La función admite hardware compatible de AMD, Intel y Qualcomm que cuente con al menos cuatro núcleos, 32 MB de caché L3 y alcancen los 3 GHz.
También ha explicado que tras añadir un vídeo a la línea de tiempo de Clipchamp, hay que seleccionar la opción ‘Aumentar la calidad’ en el menú ‘Mejorar vídeo’. Dependiendo de la resolución del vídeo original, Clipchamp puede ofrecer las opciones de 480p, 720p, 1080p y 4K.
Video Super Resolution no puede recuperar por arte de magia información que nunca se captó en la grabación original. En su lugar, el modelo de IA estima los detalles adicionales, por lo que los vídeos reescalados pueden contener artefactos visuales o distorsiones sutiles en los rostros y otros elementos. Por eso, Microsoft desaconseja utilizar esta función para tratar vídeos que puedan usarse como pruebas judiciales, verificación de identidad o imágenes médicas, en las que resulta esencial conservar el contenido original sin alteraciones.
Dado que la función depende de la capacidad del hardware del equipo, actualmente solo está disponible en la aplicación de escritorio de Clipchamp para Windows y no en la versión web. Video Super Resolution se suma al abanico de herramientas IA del editor, que ya podía generar vídeos a partir de instrucciones escritas y también crear subtítulos con la inteligencia artificial.
Noticias de Tecnología y Videojuegos en La Razón
