Windows K2, el plan de Microsoft para salvar Windows 11

El pasado febrero, Pavan Davuluri, presidente de Microsoft, confirmó a The Verge que la compañía estaba trabajando en un plan para abordar los problemas de Windows 11 que han ido erosionando la confianza en el sistema operativo, que este otoño cumplirá cinco años. Según informa ahora Windows Central, ese plan tiene un nombre, Windows K2. Microsoft lleva trabajando en él desde la segunda mitad de 2025 y aspira a que, para finales de este año y 2027, Windows 11 sea una plataforma que los usuarios se sientan orgullosos de usar.

Windows K2 aborda las principales quejas recibidas en los últimos años, desde el exceso de funciones de IA y el bloatware hasta los problemas de rendimiento y los fallos de fiabilidad. No se trata de una versión concreta de Windows 11 que vaya a llegar en el futuro, sino de un esfuerzo continuado que busca garantizar la calidad del sistema operativo con mejoras que irán implantándose progresivamente. Alguna de ellas, de hecho, ya han sido lanzadas, como la eliminación del botón de Copilot en algunas apps.

Los pilares de Windows K2

Microsoft considera que la experiencia de Windows se apoya en tres pilares y que, si falla uno de ellos, se resiente el conjunto. Estos son el rendimiento, el cuidado del producto y la fiabilidad.

La compañía está promoviendo un cambio cultural interno para mejorarlos, buscando que los equipos internos puedan contribuir mejor con código a Windows. También se está alejando del enfoque que ha mantenido en los últimos años, centrado en la agilidad a la hora de implantar nuevas funciones, algo que ha terminado afectando a la calidad y la fiabilidad. Por ese motivo, las nuevas funciones no pueden lanzarse antes de alcanzar internamente un determinado nivel de calidad. Esto ya existía antes, obviamente, pero ahora el listón está mucho más alto.

Rendimiento y fiabilidad

En documentación interna vista por Windows Central, Microsoft reconoce que ha dejado que el rendimiento se deteriore en aplicaciones como el Explorador de archivos y los juegos, así como en elementos de la interfaz del sistema como los menús contextuales. Hasta el punto de que algunas pruebas de rendimiento demuestran que Windows 10, un sistema operativo con más de una década a sus espaldas, es más rápido que su sucesor.

En cuanto a los videojuegos, la referencia es SteamOS, el sistema operativo de la videoconsola portátil Steam Deck, basado en Linux. Microsoft quiere que Windows 11 rinda tan bien como la plataforma de Valve con los juegos y para ello se introducirán ‘cambios fundamentales’ en los próximos meses.

Una aplicación de terceros llamada File Pilot lo es en el caso del Explorador de archivos. Recibirá mejoras de rendimiento y acelerará la navegación, el procesamiento de los archivos y la búsqueda dentro del ordenador, añadiendo funciones como ‘búsqueda instantánea por nombre de archivo’.

Microsoft también quiere hacer que Windows 11 sea lo bastante fiable como para reducir el ritmo de actualizaciones con Windows Update y que solo haya que reiniciar el equipo una vez al mes.

También hay un esfuerzo para lograr que Windows 11 consuma menos recursos y funcione mejor en hardware de gama baja, así como de forma más fluida en la gama alta y en las videoconsolas portátiles en las que se usa.

Interfaz y experiencia de usuario

Microsoft planea recuperar funciones de Windows 10 que los usuarios echan de menos en Windows 11, como la capacidad de mover y redimensionar la barra de tareas, una de las más solicitadas en Windows 11.

Windows K2 también busca que los equipos de Microsoft reduzcan la fragmentación de tecnologías e interfaces heredadas de versiones anteriores. El objetivo es que los menús, ventanas y otros elementos del sistema sean más rápidos, estables y coherentes entre sí. Esto permitirá modernizar partes de Windows que todavía conservan diseños antiguos, como la ventana de Ejecutar o el Panel de control.

Según fuentes citadas por Windows Central, Microsoft prepara además cambios internos para que la interfaz responda mejor y consuma menos memoria, de modo que elementos básicos como el menú Inicio o la barra de tareas sigan funcionando con fluidez incluso cuando el ordenador está sometido a mucha carga.

Como parte de ese trabajo, Microsoft está reconstruyendo desde cero el menú Inicio de Windows 11. La nueva versión será hasta un 60% más rápida que la actual y ofrecerá más opciones de personalización, como cambiar su tamaño u ocultar algunas de sus secciones.

También se espera que Microsoft solucione otros aspectos que han degradado la experiencia de uso, como los anuncios en el menú Inicio y la presencia intrusiva de MSN en el panel de Widgets, priorizando a estos en su lugar.

 Microsoft quiere mejorar el rendimiento, la fiabilidad y la interfaz del sistema operativo tras años de críticas por la calidad de Windows 11 y el exceso de funciones no demandadas por los usuarios  

El pasado febrero, Pavan Davuluri, presidente de Microsoft, confirmó a The Verge que la compañía estaba trabajando en un plan para abordar los problemas de Windows 11 que han ido erosionando la confianza en el sistema operativo, que este otoño cumplirá cinco años. Según informa ahora Windows Central, ese plan tiene un nombre, Windows K2. Microsoft lleva trabajando en él desde la segunda mitad de 2025 y aspira a que, para finales de este año y 2027, Windows 11 sea una plataforma que los usuarios se sientan orgullosos de usar.

Windows K2 aborda las principales quejas recibidas en los últimos años, desde el exceso de funciones de IA y el bloatware hasta los problemas de rendimiento y los fallos de fiabilidad. No se trata de una versión concreta de Windows 11 que vaya a llegar en el futuro, sino de un esfuerzo continuado que busca garantizar la calidad del sistema operativo con mejoras que irán implantándose progresivamente. Alguna de ellas, de hecho, ya han sido lanzadas, como la eliminación del botón de Copilot en algunas apps.

Los pilares de Windows K2

Microsoft considera que la experiencia de Windows se apoya en tres pilares y que, si falla uno de ellos, se resiente el conjunto. Estos son el rendimiento, el cuidado del producto y la fiabilidad.

La compañía está promoviendo un cambio cultural interno para mejorarlos, buscando que los equipos internos puedan contribuir mejor con código a Windows. También se está alejando del enfoque que ha mantenido en los últimos años, centrado en la agilidad a la hora de implantar nuevas funciones, algo que ha terminado afectando a la calidad y la fiabilidad. Por ese motivo, las nuevas funciones no pueden lanzarse antes de alcanzar internamente un determinado nivel de calidad. Esto ya existía antes, obviamente, pero ahora el listón está mucho más alto.

Rendimiento y fiabilidad

En documentación interna vista por Windows Central, Microsoft reconoce que ha dejado que el rendimiento se deteriore en aplicaciones como el Explorador de archivos y los juegos, así como en elementos de la interfaz del sistema como los menús contextuales. Hasta el punto de que algunas pruebas de rendimiento demuestran que Windows 10, un sistema operativo con más de una década a sus espaldas, es más rápido que su sucesor.

En cuanto a los videojuegos, la referencia es SteamOS, el sistema operativo de la videoconsola portátil Steam Deck, basado en Linux. Microsoft quiere que Windows 11 rinda tan bien como la plataforma de Valve con los juegos y para ello se introducirán ‘cambios fundamentales’ en los próximos meses.

Una aplicación de terceros llamada File Pilot lo es en el caso del Explorador de archivos. Recibirá mejoras de rendimiento y acelerará la navegación, el procesamiento de los archivos y la búsqueda dentro del ordenador, añadiendo funciones como ‘búsqueda instantánea por nombre de archivo’.

Microsoft también quiere hacer que Windows 11 sea lo bastante fiable como para reducir el ritmo de actualizaciones con Windows Update y que solo haya que reiniciar el equipo una vez al mes.

También hay un esfuerzo para lograr que Windows 11 consuma menos recursos y funcione mejor en hardware de gama baja, así como de forma más fluida en la gama alta y en las videoconsolas portátiles en las que se usa.

Interfaz y experiencia de usuario

Microsoft planea recuperar funciones de Windows 10 que los usuarios echan de menos en Windows 11, como la capacidad de mover y redimensionar la barra de tareas, una de las más solicitadas en Windows 11.

Windows K2 también busca que los equipos de Microsoft reduzcan la fragmentación de tecnologías e interfaces heredadas de versiones anteriores. El objetivo es que los menús, ventanas y otros elementos del sistema sean más rápidos, estables y coherentes entre sí. Esto permitirá modernizar partes de Windows que todavía conservan diseños antiguos, como la ventana de Ejecutar o el Panel de control.

Según fuentes citadas por Windows Central, Microsoft prepara además cambios internos para que la interfaz responda mejor y consuma menos memoria, de modo que elementos básicos como el menú Inicio o la barra de tareas sigan funcionando con fluidez incluso cuando el ordenador está sometido a mucha carga.

Como parte de ese trabajo, Microsoft está reconstruyendo desde cero el menú Inicio de Windows 11. La nueva versión será hasta un 60% más rápida que la actual y ofrecerá más opciones de personalización, como cambiar su tamaño u ocultar algunas de sus secciones.

También se espera que Microsoft solucione otros aspectos que han degradado la experiencia de uso, como los anuncios en el menú Inicio y la presencia intrusiva de MSN en el panel de Widgets, priorizando a estos en su lugar.

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