“Una sociedad con miedo se paraliza”. Ésta ha sido una de las ideas que el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz ha desgranado en su discurso de agradecimiento por el premio Christa Leem con el que el grupo barcelonés Un dels Nostres (Uno de los nuestros) distingue el coraje cultural o político y que le ha sido entregado este viernes en la capital catalana. En la justificación del premio a García Ortiz se argumenta su “firme compromiso con el derecho de la ciudadanía a una información veraz” y “su defensa valiente de la dignidad de la carrera fiscal frente a la manipulación y la desinformación”. De hecho, estas ideas y unas cuantas más (valentía, dignidad, honradez, cercanía con el administrado, defensa de una fiscalía que no sea apéndice del poder judicial, necesidad de una Justicia que busque la verdad…) fueron formuladas con vehemencia por los juristas que intervinieron para justificar y aplaudir el premio. García Ortiz fue condenado por el Supremo, en una sentencia no unánime, por un delito de revelación de secretos contra Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
El grupo barcelonés Un dels Nostres galardona al ex fiscal general del Estado
El grupo barcelonés Un dels Nostres galardona al ex fiscal general del Estado


“Una sociedad con miedo se paraliza”. Ésta ha sido una de las ideas que el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz ha desgranado en su discurso de agradecimiento por el premio Christa Leem con el que el grupo barcelonés Un dels Nostres (Uno de los nuestros) distingue el coraje cultural o político y que le ha sido entregado este viernes en la capital catalana. En la justificación del premio a García Ortiz se argumenta su “firme compromiso con el derecho de la ciudadanía a una información veraz” y “su defensa valiente de la dignidad de la carrera fiscal frente a la manipulación y la desinformación”. De hecho, estas ideas y unas cuantas más (valentía, dignidad, honradez, cercanía con el administrado, defensa de una fiscalía que no sea apéndice del poder judicial, necesidad de una Justicia que busque la verdad…) fueron formuladas con vehemencia por los juristas que intervinieron para justificar y aplaudir el premio. García Ortiz fue condenado por el Supremo, en una sentencia no unánime, por un delito de revelación de secretos contra Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
En el acto intervinieron celebrado este viernes han intervenido Neus Pujals, fiscal jefe provincial de Barcelona; Félix Martín, presidente de la Unión Progresista de Fiscales y Miguel Ángel Aguilar, fiscal contra los delitos de odio y discriminación. La actriz Mónica López (“la lucha continúa”) entregó el premio y Joan Estrada, presidente del colectivo organizador, ha definido el premio como “un no pasarán”.
En su discurso, García Ortiz ha lamentado haberse convertido en personaje público sin proponérselo y ha agradecido a todas las personas que le han apoyado “en los momentos difíciles”. “Un ciudadano anónimo me dijo en la calle: ‘hemos sufrido con usted”. La fortaleza que le atribuyen durante los distintos episodios del caso la ha explicado García Ortiz por “el equipazo impresionante que hay en la Fiscalía”. Tras defender valores como la intimidad (“si nos quedamos sin ella, nos quedamos sin nada”) y la verdad (“que no pertenece ni a los periodistas ni a nadie más que a la sociedad”) ha cerrado su intervención reflexionando sobre el miedo. “Vivimos una sociedad compleja y algunos quieren colocarnos en el espacio del miedo cuando queremos ejercer nuestros derechos. No hemos de caer en manos de los que nos quieren como un rebaño”, ha dicho. Tras defender la crítica como un derecho democrático, ha rechazado el concepto de resistencia: “Hay que proponer, avanzar, no podemos estar resistiendo”, ha apostillado.
Casi al final del almuerzo, al que asistieron cerca de un centenar de personas, la Unión Progresista de Fiscales ha entregado dos placas de homenaje que les debían a los fiscales José María de Mena y Carlos Jiménez Villarejo. Estos veteranos juristas y luchadores han tomado la palabra con enorme vigor intelectual. Villarejo ha acudido a un concepto de Montesquieu, “jueces opresores”, para agradecer a García Ortiz la dignidad con que ha soportado “la cantidad de ofensas recibidas”.
Mena ha retomado la reflexión sobre el miedo para subrayar que éste se supera colectivamente. “Los funcionarios tienen un miedo difuso a las consecuencias administrativas que pueden acarrear enfrentamientos con las autoridades. Hay que aguantar las cornadas y seguir”, ha propuesto. Mena ha hablando también en nombre de su compañero que, rondando los noventa años o habiéndolos superado, “vivimos con perplejidad y rabia personal que ahora que nos vamos vuelven los fachas que tanto nos costó que no estuvieran”. Y han concluido con un aplauso al homenajeado al que se sumó intensamente toda la concurrencia.
El premio lleva el nombre de una popular e innovadora stripper de la Barcelona los años setenta y ochenta, musa de intelectuales y artistas. García Ortíz se mostraba especialmente cómodo con un premio que, por ejemplo, no se apellida Kelsen o Beccaria. “No todo es Derecho en la vida”, ha comentado con ingenio.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
