El jefe de Climatología de la Agencia Española de Meteorología (Aemet) en la Comunidad Valenciana, José Ángel Núñez, ha sido claro cuando le han preguntado sobre la reacción del Gobierno valenciano ante la dana de 2024, que causó 230 muertes a causa de las inundaciones: “Gestionar una emergencia de manera reactiva cuando el agua está en los cauces, cuando ya está en los barrancos, es como intentar curar el cáncer cuando ya hay metástasis”. Núñez ha pronunciado esta afirmación este lunes por la mañana, durante su declaración en la comisión de investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la dana del Congreso. Una sesión acalorada por varias discusiones entre los representantes del PP y la presidenta de la comisión, que ha acabado expulsando al portavoz del grupo parlamentario, César Sánchez, tras llamarle tres veces al orden.
Un jefe técnico de la Aemet declara “a las cinco estaba claro que media provincia de Valencia estaba inundada y nadie tomaba decisiones”
El jefe de Climatología de la Agencia Española de Meteorología (Aemet) en la Comunidad Valenciana, José Ángel Núñez, ha sido claro cuando le han preguntado sobre la reacción del Gobierno valenciano ante la dana de 2024, que causó 230 muertes a causa de las inundaciones: “Gestionar una emergencia de manera reactiva cuando el agua está en los cauces, cuando ya está en los barrancos, es como intentar curar el cáncer cuando ya hay metástasis”. Núñez ha pronunciado esta afirmación este lunes por la mañana, durante su declaración en la comisión de investigación sobre la gestión de la crisis derivada de la dana del Congreso.
El técnico ya ha declarado ante la jueza de Catarroja, que instruye la causa sobre las inundaciones, sobre cómo la Aemet avisó del temporal días antes del suceso y de la demora en el Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado) en enviar una alerta masiva a los móviles. Ese mensaje llegó a los dispositivos pasadas las ocho, cuando ya habían fallecido al menos 156 personas y otras 37 estaban en una situación insalvable, según una investigación de este periódico. “Hay que tomar medidas antes de que empiece a llover, que es lo que se ha hecho siempre”, ha insistido el técnico.
Por la tarde también ha declarado en la comisión Raúl Quílez, exgerente de la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de Servicios de Emergencias (Sgise). Quílez era el alto cargo de la Generalitat que tuvo acceso a unos vídeos de la reunión del Cecopi en los que se veía a la entonces vicepresidenta Salomé Pradas dando instrucciones y asumiendo el mando en la fatídica tarde. Escenas que se ocultaron a la opinión pública durante meses a la opinión publica y a la jueza que dirige la causa.
Núñez ha repasado los sucesos de aquel día, el trabajo de la Aemet y el señalamiento que hizo el Gobierno valenciano a la agencia por no avisar a tiempo de la gravedad del asunto. “La primera nota especial se publicó el viernes, día 25, y ya se hizo una descripción del fenómeno meteorológico”, ha dicho el técnico, que ha añadido que los medios de comunicación se hicieron eco de los avisos. “En Twitter de Aemet se estaban poniendo informaciones de que íbamos a tener una gota fría (…) indicativo de que la situación que íbamos a tener era muy grave”, ha argumentado.
El jefe de Climatología ha afirmado también que informó constantemente a lo largo de la mañana del día de la dana. Para demostrarlo, Núñez ha sacado durante la sesión su teléfono móvil y ha puesto un audio de una entrevista que concedió a las 12.00 a la televisión local À Punt. Así se ha escuchado: “Son precipitaciones que se forman en la sierra de interior. Estamos viendo que prácticamente en el litoral son lluvias muy débiles, mientras que hay zonas de sierra de interior que acumulan más de 200 litros por metro cuadrado (…) [Esto] nos hace tener que estar más pendientes porque en zonas donde no llueve pueden llegar ríos, ramblas, barrancos muy crecidos y, aunque estemos en una zona que no sea de lluvia, no hay que confiarse porque esta situación de gota fría (…) son las más peligrosas, por eso precisamente porque son en las que el agua corre, arrastra coches”.
Una descripción de lo que pasó horas después en algunos pueblos de la provincia. Al menos el 60% de las víctimas murieron en edificios (50 en pisos de planta baja, 33 en casas, 39 en garajes y 12 en residencias), según el cruce de datos realizado por este periódico. “No tenemos una televisión pública, no somos un medio de comunicación, no tenemos los teléfonos de los alcaldes, no tenemos la competencia para alertar”, ha alegado Núñez a preguntas de los diputados.
Para este experto, en la reunión del Cecopi hubo “una falta de toma de decisión” y ha afirmado que “a las cinco [de la tarde, cuando comenzó] estaba claro que media provincia de Valencia estaba inundada y nadie tomaba decisiones”. Cuando comenzó la reunión del Cecopi ya habían fallecido una decena de personas a consecuencia de la dana y 29 representantes de instituciones municipales, autonómicas y estatales discutían sobre cómo abordar la situación. Pradas, por entonces consejera de Justicia e Interior de la Generalitat y responsable de Emergencias (fue quien convocó el Cecopi), era la dirigente de máximo rango desde el inicio, pues el ahora expresidente Carlos Mazón estaba alargando la sobremesa en el restaurante valenciano.
Núñez se cruzó varios mensajes con compañeros durante esa reunión, en la que él participaba telemáticamente. A las 17.26 escribió: “Situación crítica. Embalse de Forata casi desbordándose. Están pensando en evacuar, porque el desembalse va a ser muy rápido. Van a declarar el escenario de emergencia 2 la Confederación Hidrográfica del Júcar”. También grabó una de las intervenciones a las 19.15 donde se debatía el envío de la alerta a móviles. El audio se publicó unas semanas después y desmontó una de las mentiras de Pradas sobre la gestión de aquel día, pues hasta ese momento la exconsejera mantenía que había conocido la existencia de ese sistema de alerta a las ocho de la tarde.
Sobre la filtración, ha dicho Núñez, un conseller valenciano le ha insultado acusándole de “meteorólogo espía sanchista”. Durante sus intervenciones, el técnico jefe ha lamentado el señalamiento que ha sufrido, no solo las semanas posteriores al suceso, sino hasta el día de hoy.
Núñez también ha señalado sobre el desbordamiento del barranco del Poyo, la causa de la mayoría de las muertes de la dana, que no es competencia de la Aemet dar aviso de ello, pero la agencia informó por la mañana y él alertó “siempre que le dieron la palabra en el Cecopi” de las lluvias torrenciales que estaban cayendo en los cauces. “Estuvieron esperando a que el agua estuviera corriendo por los barrancos y [dicen]: ‘Es que no me avisaron de que el agua estaba en los barrancos’. ¡Coño! pero si le he dicho hace 10 horas de que iba a llover de forma torrencial”, ha subrayado Núñez.
La presidenta de la comisión, la socialista Carmen Martínez, ha llamado repetidamente al orden a varios diputados del PP y Vox por sus interrupciones durante las intervenciones de Núñez, al que le han acusado de mentir en sus afirmaciones. “La mayoría de lo que estamos aquí lamentamos alguna de las expresiones que ha tenido que escuchar, lamentamos mucho ese acoso mediático y personal y político al que se ha tenido que sostener”, ha concluido Martínez, dirigiéndose a Núñez y mientras señalaba a los asientos de los diputados del Partido Popular.
“Me enteré del Cecopi por mi mujer”
Raúl Quílez, exgerente de Sgise, ha relatado que el primer conocimiento de la convocatoria de la reunión del Cecopi, en la que estuvo presente, gracias a su esposa. “A mí me avisa mi mujer, cuando viene de su trabajo y llega a casa y me dice que en redes sociales [se había difundido] que se había convocado un Cecopi”, ha puntualizado el exgerente, antes de relatar que llegó a la reunión a las 18.30 y que “un poquito antes de la siete hay una declaración por parte de alguien de la Confederación que alerta de una posible situación de rotura de la presa de nivel 2 o nivel 3 en torno a las 21.00″. La pareja de Quílez, Irene Rodríguez, era entonces secretaria autonómica de emergencias, que dimitió de su cargo el 20 de febrero junto al propio Quílez.
El exgerente ha sostenido que en esa reunión sobre las siete “empieza a ver un intercambio de ideas de cómo y qué mensaje se puede enviar” para alertar a la población. El exalto cargo ha vuelto a confesar, como ya declaró ante la jueza de Catarroja, que se sintió como “un convidado de piedra” durante la reunión del Cecopi. “Yo he trabajado en Emergencias, y en Emergencias hay unos roles. Y en ese momento el rol que yo tenía era el del gerente de la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de Servicios de Emergencias, que no tiene ninguna función operativa y que no tiene ninguna función dentro del Cecopi. Más allá de las posibles necesidades logísticas que se puedan demandar”, ha subrayado Quílez.
Sobre la ocultación durante 11 meses de los vídeos donde, entre otras cuestiones, varios integrantes del Cecopi presentan la posibilidad de enviar una alerta a móviles a partir de las 17.10, Quílez se ha remitido a lo que ya declaró en el juzgado de Catarroja en febrero. Allí explicó que no eran grabaciones oficiales y que él se enteró de su existencia tras una pregunta parlamentaria en febrero de 2025 y que, cuando los recibió de la productora que los había grabado (Envidea) se los remitió al conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama. Pero no salieron a la luz hasta medio año después y no llegaron al juzgado de Catarroja hasta casi un año después. “En todo el tema de los vídeos, me remito a lo que declaré en el juzgado”, ha repetido el exgerente.
El exgerente también ha puntualizado, como ya hizo ante la jueza, que “Pradas tenía dudas sobre la legalidad” del envío a móviles del mensaje para limitar el movimiento, y que pensaba en las sentencias posteriores contra las medidas que se tomaron “por el covid y el estado de alarma”.
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