Natalia Sánchez lo cuenta todo sobre Sueños de libertad: éxito, maternidad y sacrificio

Natalia Sánchez, una de las protagonistas de la serie más vista de la televisión, Sueños de libertad, celebra los más de 500 episodios emitidos de la ficción y nos cuenta cómo consigue compaginar la conciliación familiar con una producción tan exigente Leer Natalia Sánchez, una de las protagonistas de la serie más vista de la televisión, Sueños de libertad, celebra los más de 500 episodios emitidos de la ficción y nos cuenta cómo consigue compaginar la conciliación familiar con una producción tan exigente Leer  

Hace dos años, Sueños de libertad aterrizó en Antena 3 con la complicada misión de ocupar el hueco que había dejado la histórica ficción Amar es para siempre. Dos años en los que la serie de Diagonal (Banijay Iberia) ha superado los 500 episodios emitidos y tiene otros 100 ya grabados, una cifra que refleja la solidez del proyecto y la confianza de la cadena.

La serie atraviesa su mejor momento en audiencias: Sueños de libertad ha cerrado su mejor mes histórico con un 14,6% de cuota de pantalla y con un dato especialmente significativo: casi la mitad de los españoles (el 46,9% de la población) ha conectado en algún momento con la serie durante esta temporada. Es la serie más vista de la televisión desde que arrancó el 25 de febrero de 2024.

Ese respaldo del público ha permitido que la ficción siga creciendo y renovándose. En los últimos meses se han incorporado nuevos personajes que han entrado de lleno en las tramas. Fernando Andina, Itziar Atienza, Xenia Tostado o Ana Carlota Fernández son algunos de los intérpretes que se han sumado al reparto para ocupar el hueco de quienes se han marchado. Tras consolidarse como el gran fenómeno televisivo y liderar las audiencias de manera sostenida, Sueños de libertad ha afrontado esta nueva temporada reforzando su universo narrativo sin perder la esencia que la ha convertido en un referente para los espectadores.

Una de sus protagonistas es Natalia Sánchez, que lleva toda una vida en televisión. Solo hay que echar la vista atrás 23 años para ver a la actriz en la serie que la hizo popular, Los Serrano, donde dio vida a Teté, un papel que todavía hoy la acompaña en la calle. Desde entonces, la intérprete no ha dejado de trabajar.

Tras el final de la recordada serie de Telecinco en 2008, encadenó proyectos en televisión, cine y teatro hasta llegar a Sueños de libertad, la ficción diaria de Antena 3 en la que interpreta a Begoña Montes, uno de los pilares de la serie. Con centenares de episodios emitidos, Sánchez vive uno de los momentos más estables y visibles de su carrera. «Es emocionante poder seguir contando historias, seguir dando vida a Begoña y ver que esta serie gusta tanto. Es un chute de energía».

Sueños de libertad
Natalia Sánchez y Ana Fernández, en una escena de Sueños de libertad.ATRESMEDIA

La actriz reconoce que alcanzar dos años de serie tiene algo de celebración íntima y profesional. «Es como celebrar un cumpleaños», explica. «Sabemos lo que implica el día a día, el sacrificio personal y profesional, también de todo tu entorno. Y se agradece muchísimo que guste, que funcione y que siga entreteniendo».

El ritmo de una ficción diaria es exigente y obliga a mantener una disciplina férrea, tanto en lo interpretativo como en lo personal. En su caso, además, se suma la conciliación con la maternidad, un aspecto que no oculta y que forma parte de su realidad cotidiana. «Si eres madre y trabajas, no te queda otra», afirma. «Este mundo te pide trabajar como si no fueras madre y ser madre como si no trabajaras, pero no es así».

Sánchez asegura que la productora ha sido sensible a las necesidades de las actrices con hijos pequeños: «Han puesto alfombra roja a compañeras que han tenido bebés. Tendría que ser la norma». Aun así, admite que sus hijos la echan de menos. «Lo entienden… pero hasta cierto punto. Te dicen: «¿Y por qué? Las mamás de mis amigos no trabajan tanto»».

«Está bien que mis hijos vean que estoy cansada, que la vida es así, y que me encanta mi trabajo»

Para compensar, admite que estira «los días como si fueran chicles»: «Si no puedo verles por la mañana, les dejo una galleta hecha por mí o una nota en la merienda. Es mi forma de decirles: estoy». También considera importante que sus hijos vean la realidad tal cual es: «Está bien que vean que estoy cansada, que la vida es así, y que me encanta mi trabajo. Creo que eso también es un ejemplo».

Sus hijos han visitado el rodaje en un par de ocasiones. «Les encantó. Estaban como dos corderillos porque les pedí silencio», recuerda. En casa, la interpretación forma parte de la rutina familiar. «Cuando ensayo, mi hija me pregunta: «¿Me hablas a mí o al libro?». A veces. incluso quiere dar ella la réplica. Su hijo, en cambio, es más literal: «Siempre pregunta: «¿Pero de verdad?». Y yo: «No, cariño, es la trama»».

En Sueños de libertad, Natalia Sánchez interpreta a Begoña, un personaje que ha evolucionado con la serie y que atraviesa situaciones emocionales complejas. Una de las constantes de la trama es la dificultad de Begoña para acertar en el amor. «Es humano errar… y volver a errar en el mismo sitio». En la ficción, Begoña vuelve a verse atrapada en una relación dañina y, además, condicionada por la custodia de una niña que legalmente pertenece a Gabriel. «En esa época era muy difícil elegir. Hoy lo vemos claro, pero entonces no se podía».

Sueños de libertad
Natalia Sánchez, en la celebración de los dos años de Sueños de libertad.ATRESMEDIA

Una de las frases más repetidas por el personaje resume bien su situación: «Seremos un matrimonio de puertas para afuera, pero de puertas para adentro, no». Sánchez considera que esa línea refleja un cambio de mentalidad: «Ahora sabemos lo importante que es que los hijos vean cómo se relacionan sus padres. Me gusta esta Begoña más peleona, que no se calla, que tiene claros sus límites. Va aprendiendo poco a poco», apunta.

Rodar escenas duras sigue afectándole emocionalmente, aunque la violencia física ya no esté presente en la trama: «Ahora no hay maltrato físico, pero pasan cosas muy duras con los niños. A tu cuerpo le cuesta discernir entre lo que es real y lo que no. Agota». Para aliviar la tensión, el equipo recurre al humor entre toma y toma: «Intentamos compensarlo con risas, pero cansa».

El reparto de la serie ha ido cambiando con el tiempo, algo habitual en una ficción diaria. Sánchez asegura que la adaptación ha sido positiva, aunque echa mucho de menos «a mis compis del principio, porque empezamos siendo una familia. Pero las nuevas incorporaciones son un regalo. No es fácil entrar en un rodaje donde el motor ya está rodado, pero lo han hecho fenomenal».

«Por la calle todavía me siguen llamando Teté por Los Serrano«

A lo largo de su carrera, la actriz ha mantenido una relación cercana con el público. La gente la reconoce, la para, le recuerda su pasado televisivo. Y sí, todavía la llaman Teté. «Los Serrano nunca se ha dejado de ver», explica. «Las hijas de mis amigas lo están viendo ahora. Me piden vídeos, audios… Me hace muchísima ilusión». Para ella, la serie tiene un componente emocional que sigue funcionando. «Hay algo en la cotidianidad de la serie que gusta mucho. La recomiendo para ver en familia».

Con Sueños de libertad ocurre algo similar. La ficción se ha convertido en un hábito para muchos espectadores. «Tengo amigos que me dicen: «Cuando empieza Sueños de libertad, es sagrado. Apago todo y me pongo a verlo»». Sánchez valora ese vínculo. «Y qué bien que mantengamos eso».

La actriz insiste en que el éxito de la serie no es casual. Detrás hay un trabajo constante, un ritmo de rodaje exigente y un equipo que sostiene la producción día tras día. Ella misma reconoce que el esfuerzo es grande, pero también lo es la recompensa.

Sueños de libertad supone para la actriz un proyecto que le ha permitido consolidarse en un registro adulto, alejado de la imagen juvenil con la que muchos la conocieron en Los Serrano. Y es que Begoña es un personaje complejo, con contradicciones, con heridas, con decisiones difíciles y Sánchez lo interpreta con una mezcla de contención y vulnerabilidad que ha sido clave en la evolución de la serie de Antena 3.

Cuando se le pregunta cómo vive este momento, responde con serenidad. No habla de éxito en términos grandilocuentes, sino de continuidad, de seguir trabajando y de seguir creciendo: «Es emocionante poder seguir contando historias», concluye.

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