Huida en directo en Supervivientes: Sandra Barneda y María Lamela viven uno de los peores momentos del reality

La comida es, sin duda, uno de los focos de mayor conflicto en Supervivientes. Comer o no comer puede llevar a una persona a perder por completo los papeles. Anoche, los perdió Claudia hasta tal punto que ambas presentadoras vieron como el reality estuvo a punto de irse de las manos Leer La comida es, sin duda, uno de los focos de mayor conflicto en Supervivientes. Comer o no comer puede llevar a una persona a perder por completo los papeles. Anoche, los perdió Claudia hasta tal punto que ambas presentadoras vieron como el reality estuvo a punto de irse de las manos Leer  

Para entender lo que se vivió anoche en Supervivientes: Conexión Honduras hay que intentar empatizar con lo que viven los supervivientes. Imagina 45 días pasando hambre, comiendo lo justo, viendo pasar recompensas sin que a ti te llegue prácticamente ninguna, viviendo prácticamente el 90% de la experiencia en la peor playa y el día que crees que ibas a comer, una decisión inesperada te deja sin la comida y, además, con la obligación de tener que servir la comida a tus compañeros. Ella es Claudia Chacón.

Ahora, vamos a ponernos en el otro lado, en el de quien tenía que elegir a la persona que iba a disfrutar de una suculenta barbacoa junto a él y los ganadores de la prueba de anoche, Gerard. Decidió el superviviente, en un giro de los acontecimientos, premiar a Nagore Robles, la colaboradora que llegó hace menos de un mes a Supervivientes y, por tanto, conserva más fuerzas que el resto, que lleva desde el principio. ¿Justo, estrategia, decisión desde el corazón? Con Gerard cualquier cosa de las tres puede ser la correcta. Decidió premiar a Nagore Robles antes que a Claudia y provocó el peor momento de Supervivientes 2026 hasta el momento.

Gerard se enfrentó anoche a una decisión más que difícil tras ser el ganador de la mítica Batalla de titanes que tuvo lugar anoche en Supervivientes: Conexión Honduras. El superviviente tenía que elegir qué compañeros disfrutarían y cuáles no de una espectacular barbacoa. Mientras los primeros serían los encargados de comerse hasta las últimas migajas, los segundos se encargarían de cocinarle todo al resto y de servirles.

Gerard comenzaba su elección. Junto a él disfrutarían de la barbacoa Soto, Borja, Aratz y Maica, eran los primeros elegidos. Le quedaba la última elección: Claudia, Nagore o Tony Elías. Gerard decidió que la persona que se sentaría a disfrutar de la barbacoa iba a ser Nagore Robles y… todo estalló por los aires. Claudia y Gerard se conocieron en La isla de las tentaciones. De hecho, Gerard fue el tentador de Claudia, fue la tentación con la que Claudia cayó desde prácticamente el minuto uno del reality y fue por quien puso punto final a su relación con Gilbert. Después de La isla de las tentaciones 9 la amistad, o llámalo como quieras, continuó. Es decir, Gerard ha sido uno de los apoyos de Claudia en Supervivientes siempre que ha podido porque no estaban en la misma playa, pero estaba ahí.

Anoche, ante la descompensación que había de equipos —seis en uno y ocho en otro— la dirección de Supervivientes decidió reconfigurarlos de nuevo. Y, por primera vez, Claudia y Gerard fueron a parar al mismo equipo. La luz al final del túnel se iluminaba para Claudia, pues caía por descarte (fue la última elegida) en el equipo que a priori parecía más fuerte. Sin embargo, toda la ilusión se desvaneció en cuestión de segundos.

Primero, porque Supervivientes nunca va a poner las cosas tan fáciles. Todo premio tiene su sacrificio. Es la manera que la dirección tiene de mover el avispero, y más cuando el avispero está prácticamente dormido.

Así que cuando Gerard se proclamó el ganador de la Batalla de titanes, el avispero iba a recibir un buen golpe: unos iban a comer, a ponerse ciegos de barbacoa, y los otros iban a tener que cocinar la barbacoa e iban a tener que servirla. Ponte en esa situación, en una situación en la que estás pasando tanta hambre que tienes el ombligo pegado al espinazo y, encima de no comer, tienes que ver pasar los platos, prepararlos, servirlos y ver cómo otros se lo comen. ¿Tortura? Desde luego.

Sin embargo, todos a los que Gerard no eligió para el festín asumieron su decisión haciendo de tripas corazón, todos, menos Claudia. Para Claudia, además de no poder comer, el que Gerard eligiera antes a Nagore Robles que a ella fue una traición en toda regla. La superviviente, llevada por la ira y por el hambre, no podía creer lo que acababa de hacer el que ella consideraba uno de sus aliados en Supervivientes. ¿Lo hizo Gerard realmente porque Nagore Robles llevaba tres días sin comer, como justificó? ¿O lo hizo porque, como dijo Claudia, lo que quiere Gerard es fama y televisión, y Nagore Robles es una llave que puede seguir alimentando el monstruo? Pues realmente nunca lo sabremos, pero sí que vimos lo que la decisión de Gerard provocó.

De repente, Claudia perdió por completo los papeles y huyó en pleno directo como alma que lleva el diablo. Se agarró un cabreo de padre y muy señor mío y se fue entre lágrimas y gritos hacia la zona de juegos, dejando al resto cocinando y comiendo. «Busca famas, traidor, falso…», y todos los descalificativos que quieras poner soltó Claudia Chacón por la boca. Completamente desquiciada, desbordada, desesperada, se quedó en la playa alejada de sus compañeros gritando que si querían que viniera el helicóptero a buscarla y se la llevara.

Sandra Barneda conectó con ella, intentando poner un poco de orden y calma en una situación muy complicada para un programa como Supervivientes. Claudia había conseguido llevarse a un cámara con ella, la atención absoluta de Sandra Barneda y que los espectadores se olvidaran de que en la otra punta estaban unos cocinando y otros comiendo.

Sandra Barneda no encontraba las palabras para calmarla, ni siquiera su única amiga en Supervivientes, Maica, que abandonó el festín para intentar calmar a Claudia. Lloraba una y lloraba la otra, mientras Sandra Barneda buscaba la frase que podía hacer que Claudia Chacón encontrase la paz, pero… Pero la frase fue un chascarrillo que a punto estuvo de dársele la vuelta a Sandra Barneda. Intentando convencerla de que volviera y de que hiciera lo que estaban haciendo el resto de sus compañeros no elegidos, servir y cocinar, Sandra Barneda le dijo que ella podía servir y que se le cayese algún plato. ¡Boom! Claudia Chacón vio la luz. «Por supuesto, voy a servir la comida y se me va a caer». Y rauda y veloz se fue hacia la zona de la barbacoa, mientras Sandra Barneda desde plató gritaba: «no, no, no, que yo no he dicho que hagas eso; eso no se puede hacer, no se puede tirar la comida».

Supervivientes
Maica intenta calmar a Claudia tras abandonar Supervivientes.MEDIASET

Volvió Claudia Chacón a la barbacoa y, como había poca tensión, Gerard se dirigió a ella para pedirle perdón mientras se rechupaba los dedos y con Nagore Robles haciendo lo mismo, pero con más mala baba. Y, de nuevo, Claudia Chacón estalló. En ese momento María Lamela dejó que las cosas fluyeran, pero de nuevo todo se descontroló. Una palabra de Darío hacia Claudia provocó que los dos comenzasen a pegar gritos como dos energúmenos. María Lamela no iba a consentir esa actitud. Salió de su zona de neutralidad y se dirigió hacia ambos cabreada como pocas veces se le ha visto: «¡Basta ya! ¡He dicho que basta! Esto no lo voy a consentir. Es la última vez que permito que os habléis de esta manera. No lo permito».

Darío siguió entonces sirviendo la barbacoa tras pedir disculpas a María Lamela, pero Claudia seguía en sus trece hasta que Sandra Barneda le dijo que podía dar de comer a quien quisiera; aun así, lo que se dice servir, sirvió poco, pero, al menos, consiguieron parar el motín de Claudia, otra cosa es lo que venga después.

Y es que el tema del hambre en esta edición está provocando situaciones pocas veces vistas en Supervivientes. Hemos visto protestas, llantos, desesperación, abandonos, pero nunca situaciones como la de anoche, con huida en directo y saltándose todas las advertencias de las presentadoras, ni tampoco lo que sucedió con Alba Paul, que se amotinó contra la dirección cuando, al repartir arroz, parecía que les faltaba parte de la dotación. Los supervivientes tienen 30 gramos de arroz por persona y 20 de lentejas. Claudia repartió y faltaban dos vasos de arroz, que creyeron les había quitado la dirección del programa.

Alba Paul saltó por los aires, exigió ver a alguien de la dirección, advirtió que la dejasen de grabar, que se acababa el show, que «esto qué es, una cárcel». No hay peor castigo ni peor tortura que el hambre, y eso que en esta edición la mayoría de las recompensas son comida. La organización sabe lo que está suponiendo para los supervivientes no tener comida, pero aun así, el hambre está provocando lo nunca visto.

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