Durante cuatro meses, Bilbao se convirtió en el gran plató de Kill Jackie, la nueva serie de HBO Max que se estrena el 2 de octubre. Catherine Zeta-Jones encabeza un reparto internacional en un thriller que mezcla persecuciones, explosiones y una dosis particular de humor negro Leer Durante cuatro meses, Bilbao se convirtió en el gran plató de Kill Jackie, la nueva serie de HBO Max que se estrena el 2 de octubre. Catherine Zeta-Jones encabeza un reparto internacional en un thriller que mezcla persecuciones, explosiones y una dosis particular de humor negro Leer
De las mil y una pieles que ha habitado Catherine Zeta-Jones a lo largo de su carrera, la última se ciñe a ella como un guante. Quizás porque, por fin, ha podido habitar su acento galés, sin pudor ni reparo. O, quién sabe, porque interpretar a una poderosísima ex traficante de cocaína que no tiene miedo de pegar algún que otro tiro y a la que persiguen siete sicarios le resulta, sencillamente, natural.
La premisa de la nueva serie de HBO Max, que se estrena internacionalmente el próximo 2 de octubre, es básicamente esa. Jackie Price (Catherine Zeta-Jones), antigua traficante de cocaína reconvertida en marchante de arte -con métodos, digamos, poco ortodoxos para esquivar al fisco-, acaba convertida en el blanco de un ejército de sicarios,Los siete demonios. Bilbao se convierte así en el corazón de la historia y en escenario de persecuciones, explosiones y tiroteos dignos de lo que, al fin y al cabo, es Kill Jackie: una serie literalmente explosiva.
Bajo una cantidad obscena de pólvora hay también una dosis de sentido del humor extremadamente particular. La serie, creada por Conor Keane, Tom Butterworth, Peter Lawson y Damon Thomas, juega constantemente a mezclar violencia, comedia y lo no-tan-ligeramente absurdo; Butterworth ejerce además como guionista y showrunner y Thomas como director principal.
«Damon Thomas siempre es partidario de improvisar. De ver qué surge», cuenta Sidse Babett Knudsen durante la visita del reparto a Bilbao, la ciudad que les acogió durante cuatro meses de rodaje. Babett Knudsen, (Borgen y Lavenganza) interpreta a Katerina, una de las sicarias que forman parte de los Seven Demons, el grupo de asesinos encargados de eliminar al personaje de Zeta-Jones. «Eso permitió que mi personaje se empapase de esa mezcla entre violencia, comedia y locura». «Yo diría que es una especie de thriller cómico vasco-galés», bromeaba ayer Butterworth durante la rueda de prensa para presentar la serie. «Es posible que hayamos inventado un nuevo género».
En el batiburrillo de géneros y estados de ánimo que la serie invita a vivir, Babett Knudsen tiene claro quién ocupa el centro de todo: «El corazón de la historia es Jackie, sin duda. Un pobre personaje que está rodeado de payasos que son más bien poco… capaces», dice entre risas.
Kill Jackie está rodada prácticamente entera en España. La producción se rodó durante 20 semanas en Euskadi y tiene el 78% de sus localizaciones en Bilbao y Bizkaia y el 22% restante, Navarra, Gipuzkoa y Reino Unido. Así, una parte importante del equipo es nacional, pero coloca en el centro a una estrella de Hollywood como Zeta-Jones y a un reparto y producción internacional.
Óscar Jaenada es uno de los actores españoles que mejor conoce ese cruce de caminos. En Kill Jackieinterpreta a Zígor, uno de los personajes que orbitan constantemente alrededor de Catherine Zeta-Jones. Lleva más de 25 años haciendo algo que parece sencillo hasta que uno va, lo intenta y se da cuenta de que quizás fácil, no es: dejar de ser Óscar Jaenada para habitar en otra persona. Más de 60 proyectos y una veintena de galardones jalonan una carrera construida a base de transformaciones y personajes reales e históricos, entre España, Latinoamérica y Hollywood. «Trabajar con Catherine resultó ser muy fácil. Y agradecido. Tenemos una forma muy similar de trabajar. Yo soy un actor volátil. Puedo prepararme mi papel una y otra vez, que luego llego al set y todo se desmorona. Me gusta improvisar y sobre todo, me gusta hacer que mis personajes sean míos. No permito que me den muchas directrices. Al final, el papel es mío», cuenta.
«Me gusta improvisar y sobre todo, me gusta hacer que mis personajes sean míos. No permito que me den muchas directrices»
Óscar Jaenada, actor
Cuando se le pregunta si una serie como Kill Jackie -una superproducción internacional rodada aquí, con actores españoles y estadounidenses compartiendo pantalla- es también una señal de que España está dejando de mirar a Hollywood desde abajo, el actor -ganador de un Goya por su interpretación en Camarón– responde, rotundo:»Lo que pasa es que los americanos venden las cosas muy bien». Y sigue: «Empezando por Los Ángeles, esa ciudad que el cine ha convertido en fantasía» y que, según cuenta, tiene poco que ver con la que él se encontró: «Me lo pasé allí en una puta mierda de lugar. Me quedo con Menorca 26 veces». Su desconfianza hacia el glamur hollywoodiense va más allá del decorado. «Hasta que le rascas, hasta que le sacas la gomina, la corbata, el traje, la camisa y tal y ves que no son nada, que son solo fachada». Una vez descubierto el truco, asegura, ya no hay trajeado que le impresione: «A mí ya no me la das».
Algo parecido le ocurre con el cine estadounidense, que considera demasiado previsible. «Ya no tiene nada que hacer conmigo. Lo veo venir de lejos», asegura. Tanto que, cuando ve una película que no conoce, dice ser capaz de adelantarse al guion: «Viendo la película que no he visto nunca, me adelanto a lo que va a pasar. Así que, ¿complejos? ¿Nosotros como españoles? Ninguno. No tengo nada que envidiar ni yo ni muchos compañeros a ninguno de ellos. A ninguno«.
Así que, un thriller cómico vasco-galés. Quizá lo haya inventado Butterworth. O quizá no exista, y sea solo una excusa para que Zeta-Jones esquive unos cuantos tiros con el Guggenheim de fondo y Jaenada cocine angulas en Gaztelugatxe. A veces eso basta.
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