Supervivientes All Stars convirtió a Belén Esteban, ausente del plató, en protagonista absoluta de una noche en la que Víctor Janeiro y Rosa Benito ajustaron cuentas, Chayo Mohedano la calificó de «mala persona» y Jorge Javier Vázquez puso los puntos sobre las ies Leer Supervivientes All Stars convirtió a Belén Esteban, ausente del plató, en protagonista absoluta de una noche en la que Víctor Janeiro y Rosa Benito ajustaron cuentas, Chayo Mohedano la calificó de «mala persona» y Jorge Javier Vázquez puso los puntos sobre las ies Leer
Belén Esteban no estaba anoche en Supervivientes All Stars. Ni en Honduras, ni en el plató, ni al teléfono, ni siquiera por videollamada. Daba exactamente igual. Belén Esteban fue la protagonista absoluta de Supervivientes: Tierra de Nadie. Fue concursante sin concursar, protagonista sin aparecer, nominada sin estar nominada y hasta prueba de recompensa. Todo giró alrededor de ella. Absolutamente todo.
Rosa Benito contra Belén Esteban. Víctor Janeiro contra Belén Esteban. Chayo Mohedano contra Belén Esteban. Beatriz Trapote y su historia con Belén Esteban. Terelu Campos respondiendo sobre Belén Esteban. Jorge Javier Vázquez defendiendo lo que él vivió con Belén Esteban. Y Jorge Javier enfrentándose a Beatriz Trapote por una pregunta que, inevitablemente, volvía a conducir hasta Belén Esteban.
Cuatro días después de que Telecinco recuperara a la princesa del pueblo para ¡De Viernes! y de que su entrevista devolviera a la cadena una de esas noches que hacía mucho que no tenía, el efecto Belén ya ha saltado de programa en programa. El viernes fue ella quien abrió la caja de Pandora. El martes fueron todos los demás quienes se metieron dentro. ¡Y qué caja!
Porque en Tierra de Nadie no hubo medias tintas. Especialmente por parte de Rosa Benito. La que durante años fue una de las grandes amigas de Belén Esteban no necesitó demasiado para dejar claro desde Honduras lo que siente ahora por ella. «Me repugna hablar de ella», soltó. «Me repugna hablar de ella». Pocas frases resumen mejor lo que se vivió anoche. Porque precisamente eso fue lo que hicieron todos: hablar de ella.
Rosa Benito llevaba mucho tiempo alejada de Belén Esteban, pero desde Honduras decidió ajustar las cuentas que todavía quedaban pendientes. «A mí no me aporta nada esa persona», aseguró. La superviviente habló de «envidia», recordó el final de aquella amistad y situó la frontera definitiva donde una madre suele colocarla: su hija.
«Cuando ya se mete con mi hija, ahí ya…», recordó Rosa Benito sobre el momento en el que todo saltó por los aires. Para ella, no hubo vuelta atrás. La que había sido compañera, amiga, confidente y una de las personas más cercanas a Belén durante los años de Sálvame pasó a convertirse en alguien de quien, según afirmó anoche, le «repugna» incluso hablar. El problema para Rosa Benito es que anoche todo Supervivientes quería hablar de Belén Esteban. Víctor Janeiro también.
El hermano de Jesulín lleva semanas en Honduras y, por tanto, desconoce el terremoto que se produjo el pasado viernes en Telecinco. No sabe todo lo que contó Belén Esteban en ¡De Viernes!, no conoce las reacciones posteriores y tampoco sabe que el apellido Janeiro vuelve a estar en el centro del tablero televisivo. Y precisamente por eso sus palabras tuvieron todavía más fuerza.
Primero, durante una conversación con Rubén Torres. Víctor Janeiro recordó cómo comenzó toda esta historia hace casi tres décadas y lanzó una de las frases de la noche: «Belén se colocó en la tele gracias a mi hermano».
Según su relato, a partir de ahí «siempre fue en contra» de Jesulín y de su familia. Después, en el Puente de las emociones, la herida se abrió mucho más.
Víctor Janeiro habló como pocas veces había hablado de su hermano, de su sobrina y de una relación que durante décadas ha alimentado cientos de horas de televisión. «Ganó muchísimo dinero a costa de mi hermano», afirmó sobre Belén Esteban. Y añadió que decidió «atacar la vida» de Jesulín y la de su familia.
Pero entre todas sus palabras hubo una confesión que cambió el tono. Víctor Janeiro reconoció todo lo que su hermano se había perdido de la vida de su hija. Una frase que Jorge Javier Vázquez recogió inmediatamente porque ahí ya no estaba solamente el personaje Belén Esteban, ni Ambiciones, ni las exclusivas, ni las guerras televisivas. Ahí estaba una hija. Y entonces llegó Beatriz Trapote.
La periodista, mujer de Víctor Janeiro, llevaba toda la noche escuchando cómo el nombre de Belén Esteban atravesaba el programa de arriba abajo. Hasta que Jorge Javier Vázquez decidió plantear una pregunta tan directa como peligrosa: «¿Para ti Belén Esteban es mala persona?». Silencio.
Terelu Campos no compró la definición. Beatriz Trapote tampoco quiso definirla así, aunque sí señaló comportamientos de Belén Esteban que consideraba malos. Rosario Mohedano fue mucho más contundente. Para Chayo, sí. Y aquello abrió otra compuerta.
Rosario Mohedano explicó cuándo, según ella, comenzó a darse cuenta de «cómo es Belén Esteban«. Chayo recordó los años en los que su madre mantenía una estrechísima amistad con ella y aseguró que trataba de advertir a Rosa Benito. Ella veía cosas que, según contó, su madre entonces no quería o no podía ver.
Era el pasado de Sálvame entrando de golpe en Supervivientes. Y todavía faltaba Jorge Javier.
Porque hasta ese momento el presentador había hecho lo que hace un presentador: preguntar, repreguntar, provocar las respuestas, poner vídeos, escuchar. Pero cuando Beatriz Trapote recuperó una vieja acusación sobre Belén Esteban, Jorge Javier abandonó durante unos minutos el papel de conductor y se convirtió en testigo.
Trapote ha sostenido que Belén Esteban tuvo que ver con que dejara de aparecer en determinados programas de Telecinco. Jorge Javier le dijo que no. Y se lo dijo porque él estaba allí. «No fue Belén Esteban».
El presentador tiró de memoria y reconstruyó lo sucedido entonces. Según explicó, aquello tuvo que ver con una llamada de María José Campanario tras una intervención de Beatriz Trapote en Sálvame. No con una orden de Belén Esteban para borrarla de la televisión.
Jorge Javier Vázquez había presentado aquel programa, había vivido aquella guerra desde dentro y anoche decidió sacar las actas de Sálvame. Y ahí Tierra de Nadie dejó durante unos minutos de parecer Supervivientes para convertirse en una excavación arqueológica de la historia reciente de Telecinco.
Trapote mantuvo su versión. Jorge Javier, la suya. Y aún quedaba el gran encontronazo.
Después del Puente de las emociones de Víctor Janeiro, Jorge Javier quiso preguntarle a Beatriz por una de las reflexiones más delicadas que había hecho su marido: todo lo que Jesulín se había perdido de la vida de su hija. Trapote no quiso entrar.
La colaboradora cuestionó la pregunta y trató de explicar que ella no tenía por qué responder por una historia que no era la suya. Jorge Javier insistió. Trapote volvió a marcar distancias. Hasta que el presentador se hartó. Y soltó el speech: «No me parece que se me cuestione mi labor como presentador».
Jorge Javier Vázquez defendió que su obligación era preguntar sobre lo que acababa de ocurrir en el programa, sobre las palabras que había pronunciado Víctor y sobre una historia de la que Beatriz forma parte por su relación familiar. No estaba pidiendo que hablara en nombre de Jesulín ni que revelara intimidades que no le correspondían. Estaba haciendo una pregunta a partir de lo que su marido acababa de contar públicamente.
Fue entonces cuando apareció el Jorge Javier de las grandes noches de Telecinco. El que no necesita gritar para hacer evidente que se ha cabreado. El que deja de mirar el guion, fija la vista en el colaborador que tiene delante y empieza a tirar del hilo hasta que ya no queda hilo.
Y fue también la demostración definitiva del disparate televisivo -maravilloso disparate televisivo- que había construido Supervivientes durante toda la noche.
Belén Esteban no estaba allí. Pero Rosa Benito decía que le «repugna hablar de ella». Víctor Janeiro aseguraba que «ganó muchísimo dinero» gracias a su hermano. Chayo Mohedano explicaba cuándo descubrió, según ella, «cómo es Belén Esteban«. Beatriz Trapote recuperaba una guerra de hace años. Terelu Campos tenía que responder si su amiga era o no «mala persona». Y Jorge Javier Vázquez acababa impartiendo una clase de historia de Telecinco para explicar quién hizo qué hace más de una década.
Belén Esteban había regresado el viernes a la cadena después de años fuera. «Mamá, habla», le había dicho su hija antes de aquella entrevista. Y habló. Lo que probablemente nadie esperaba -o sí- es que, cuatro días después, siguieran hablando todos los demás.
Porque esa es la verdadera dimensión de lo ocurrido anoche. Telecinco recuperó a Belén Esteban para una entrevista y ha recuperado con ella un universo entero. Los Janeiro, Ambiciones, Campanario, Trapote, Rosa Benito, Chayo Mohedano, viejas guerras de Sálvame, antiguas heridas y hasta Jorge Javier Vázquez ejerciendo de memoria viva de la cadena.
No hacía falta que Belén estuviera en Supervivientes. Estaban todos los demás. Y todos hablaban de ella. Como dijo Jorge Javier Vázquez «es el tema de la semana y haré las preguntas pertinentes».
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