Las responsables del equipo español repasan con EL MUNDO en el CAR de Madrid los desafíos y objetivos que afronta la selección antes de viajar a Frankfurt junto a Inés Bergua, capitana del conjunto nacional. Leer Las responsables del equipo español repasan con EL MUNDO en el CAR de Madrid los desafíos y objetivos que afronta la selección antes de viajar a Frankfurt junto a Inés Bergua, capitana del conjunto nacional. Leer
Para muchos, los deportes olímpicos solo cobran vida cada cuatro años. Sin embargo, quien sabe apreciar la complejidad, la preparación y la belleza de cada disciplina también entiende la dureza que esconde un ciclo olímpico. Un ejemplo de ello es la gimnasia rítmica y el equipo español ya hace tiempo que viene avisando de que quiere pisar fuerte en este camino hacia Los Ángeles 2028.
Tiene una oportunidad para dar el golpe definitivo en el Mundial de Frankfurt, que comenzó el pasado miércoles y finalizará el 16 de agosto. Ya se han celebrado las competiciones individuales, donde las españolas Daniela Picó y Alba Bautista se han despedido del Mundial al no conseguir clasificarse para la final. Ahora, todos los ojos están puestos en el equipo, que debuta hoy a partir de las 13:38h (Teledeporte). Aunque los nervios están a flor de piel, la confianza y el hambre son más fuertes. Así se lo explicaba a EL MUNDO, días antes de viajar a Frankfurt, la capitana del equipo español, Inés Bergua: «Es verdad que estos días aparecen los nervios, y es algo normal, pero me quedo con la ambición y las ganas que tengo porque reflejan muy bien cómo llegamos al Mundial».
La selección española ha firmado una temporada impecable en la Copa del Mundo. Y no solo eso, sino que, además, estas chicas, que parecen no tener techo, completaron el triplete en el Europeo. Gran parte de la responsabilidad la tienen Alejandra Quereda, seleccionadora, y Ana Pelaz, la entrenadora. Todos estos éxitos posicionan al equipo como uno de los favoritos. Una etiqueta que puede llegar a pesar porque «mantenerse arriba siempre es complicado». «Cuando estás en lo más alto sabes que todos quieren alcanzarte y la presión existe. Llevamos dos años trabajando en eso y creemos que el equipo está preparado para gestionar la condición de favorito. Son muy valientes y crecen en los momentos de competición», confiesa la seleccionadora.
Pero un Mundial es un Mundial. Allí se reúnen las mejores gimnastas del mundo y la competencia es más que palpable. «No podemos perder de vista a ninguna selección. Brasil, China, Japón o Bulgaria son fuertes. Creemos que ahora mismo somos el país con mayor dificultad y estamos consiguiendo las mejores notas artísticas, pero en competición puede haber mucha variabilidad dependiendo de la ejecución de cada equipo», analizan Ana y Alejandra en una conversación conjunta con este periódico.
Ellas saben lo que se vive dentro del tapiz, no solo en el ámbito técnico, sino también en el mental. Cualquier mínimo error durante la prueba puede echar a perder meses de trabajo, años quizá. «Intentamos que las gimnastas sepan asumir que un fallo puede existir y que, aun así, deben seguir hasta el final haciendo el mejor ejercicio posible. Todo eso se entrena cada día», comentan. Ahora lo viven desde fuera, que, según ellas, «se sufre mucho más». Inés Bergua, en cambio, lo vive en el tapiz y, además, como capitana.
«Contamos con un psicólogo y su trabajo es imprescindible. Todo lo que tenemos que demostrar el día de la competición lleva meses e incluso años preparándose. Hay que salir con mucha confianza y seguridad porque el trabajo ya está hecho. Confío plenamente en mí y en este equipo», asume Bergua. Tal vez esa confianza es lo que les ha permitido demostrar de lo que son capaces. La confianza y la ambición. Inés lo explica con palabras claras: «Tengo ganas, ambición y, sobre todo, tenemos un equipo increíble».
Todo está listo para poder ver dónde está el techo de estas deportistas, que, de momento, ni se aprecia. Preparadas, listas y con las ganas suficientes para poder volver a España satisfechas con su trabajo y, quién sabe, tal vez con un billete para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, ya que, en este Mundial, los tres mejores conjuntos conseguirán el pase directo hacia el gran objetivo.
Pero ahora, la mente de todas está allí, en el Mundial de Frankfurt. «Que hagan su trabajo y se bajen del tapiz tranquilas y satisfechas con lo que han hecho. Todo lo demás ya no depende de nosotras. Nuestro lema siempre es el mismo: centrarnos en el trabajo diario», concluyen Ana y Alejandra.
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