Solo uno de los 14 hidroaviones apagafuegos que opera el Ejército del Aire ha sido comprado por el PP

Tanto la prevención como la extinción de incendios forestales son competencia de las comunidades autónomas, en su inmensa mayoría en manos del PP, pero los populares han encontrado un flanco para culpar al Gobierno de los devastadores efectos del fuego este verano en la escasez y antigüedad de los hidroaviones Canadair utilizados para apagarlos. La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Ester Muñoz, denunció el pasado lunes la “falta de capacidades” del Estado para afrontar esta emergencia, asegurando que tiene una “flota obsoleta” de hidroaviones y que el Gobierno no ha hecho nada para modernizarla desde 2022.

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 Los populares critican la falta de modernización de una flota adquirida en más del 90% por gobiernos socialistas  

Tanto la prevención como la extinción de incendios forestales son competencia de las comunidades autónomas, en su inmensa mayoría en manos del PP, pero los populares han encontrado un flanco para culpar al Gobierno de los devastadores efectos del fuego este verano en la escasez y antigüedad de los hidroaviones Canadair utilizados para apagarlos. La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Ester Muñoz, denunció el pasado lunes la “falta de capacidades” del Estado para afrontar esta emergencia, asegurando que tiene una “flota obsoleta” de hidroaviones y que el Gobierno no ha hecho nada para modernizarla desde 2022.

Más allá de su escasez o antigüedad, lo cierto es que el PP no puede presumir de haber contribuido a reforzar esa flota. De los 14 aviones FOCA (así llamados por el indicativo radio que tienen asignado) que opera el Grupo 43 del Ejército del Aire y del Espacio, solo uno, el último, se compró en 2013, durante el mandato de Mariano Rajoy. Los tres primeros Canadair CL-215T se adquirieron en 1979, con el Gobierno de UCD, y el cuarto, de la serie IV, en 1984, ya con Felipe González en La Moncloa. Todos ellos fueron subastados en 2023, por considerarse obsoletos, aunque han seguido volando en otros países alquilados por la firma que los compró. Uno de ellos cayó el pasado día 16 al Tajo en Portugal, afortunadamente sin que se produjeran daños personales, al no poder remontar el vuelo tras cargar agua en el río.

De los 14 Canadair que están en servicio en España (11 propiedad del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico ―Miteco― y tres de Defensa) diez fueron comprados por los gobiernos de Felipe González, todos del modelo CL215T Serie V: uno en 1987, seis en 1989 y tres en 1991. Con el Gobierno de Rodríguez Zapatero se compraron otros tres hidroaviones, del modelo CL415: uno en 2006, por 24,3 millones de euros; y dos en 2007, por 40,5 millones. El Gobierno de Mariano Rajoy pagó algo más de 30 millones por el último CL415 en 2013.

Fuentes gubernamentales aseguran que cuando el PSOE volvió al Gobierno tomó la decisión de renovar una flota que, en su gran mayoría, está formada por aparatos de entre 36 y 40 años de antigüedad, pero se encontró con el problema de que ya no se fabricaban. Para reabrir la línea de producción, la compañía De Havilland exigió un pedido de 20 aparatos, lo que excedía las posibilidades de España. Tras llegar a un acuerdo con Francia, Italia, Grecia, Portugal y Croacia para formalizar el pedido, el Gobierno español encargó en 2024 siete nuevos aviones DHC-515 por 375 millones. Estos aparatos, que cargan 6.000 litros de agua (una tonelada más que los actuales), estarán dotados de un equipo de navegación para descarga a baja altura y sistemas de visión nocturna, pero no serán recibidos hasta 2028 el primero y 2031 el último. “No se trata de un producto que puedas ir a comprar al supermercado. Lo encargas y te pones a la cola”, explican las fuentes consultadas.

Por eso se planteó en 2022 la necesidad de actualizar la aviónica en cabina de los diez aparatos CL215T en servicio, para sustituir los instrumentos analógicos por digitales, por 22 millones de euros. Sin embargo, el contrato se canceló el pasado 10 de julio, según publicó El Mundo. El motivo: que la empresa adjudicataria incrementó el precio previsto en dos millones de euros para adquirir la documentación técnica precisa para la modernización. Aunque el Ministerio de Transición Ecológica intentó seguir adelante con el contrato, dada su trascendencia, una de las empresas que perdió el concurso recurrió ante el Tribunal Económico-Administrativo del Ministerio de Hacienda y este le dio la razón, por lo que no hubo más remedio que cancelarlo ante el riesgo de incurrir en ilegalidad. Las fuentes consultadas señalan que es probable que se renuncie a esta modernización, ya que la previsión es dar de baja estos aviones a medida que se reciban los nuevos y, al haber expirado el plazo, ya no hay posibilidad de beneficiarse de los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Aunque el Grupo 43 tiene 14 hidroaviones, su compromiso con el Miteco es aportar 10 para la campaña estival contra los incendios forestales. Debido a percances como la colisión con un buitre, este mes se encuentran en vuelo siete, lo que fuentes militares consideran un nivel de operatividad aceptable, aunque reconocen que si los aparatos fueran más modernos este porcentaje podría mejorarse mucho. Lo que subrayan es que el nivel de cobertura de plantilla y disponibilidad de personal de esta unidad es el mayor del Ejército del Aire, a pesar de la tensión a la que está sometido. Subrayan que, como excepción, el Grupo 43 permite que tenientes coroneles en la reserva sigan volando como pilotos, para aprovechar su gran experiencia.

Además de los 10 hidroaviones de gran capacidad, el Miteco dispone para esta campaña de otros 15 aviones y 31 helicópteros. El Ministerio de Defensa ha estudiado la posibilidad de adaptar el avión de transporte A400M para el lanzamiento de hasta 20 toneladas de líquido retardante a fin de frenar el avance de las llamas, siguiendo el ejemplo de Francia. Fuentes militares, sin embargo, ven esta opción poco práctica. A diferencia de los hidroaviones, los A400M deben cargar en tierra, lo que retrasa la rotación y mantiene ocupadas las pistas de los aeródromos largo tiempo, alegan. Pero, sobre todo, porque la orografía española hace muy difícil que puedan operar en zonas escarpadas donde es más necesario el ataque aéreo al fuego. Salvo que se opte por alquilar medios privados, concluyen, hasta 2028 habrá que apañarse con los que hay.

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