SpaceX ha abortado el lanzamiento del vuelo 13 de Starship después de que varios motores del propulsor Super Heavy no arrancaran correctamente esta madrugada. La cuenta atrás llegó a cero en Starbase, las instalaciones de la compañía en el sur de Texas, pero el sistema automático detuvo el despegue antes de que transcurriera un solo segundo del que iba a ser el vuelo 13 del gigantesco cohete.
El lanzamiento estaba previsto para las 17.45 hora local del jueves, las 00.45 del viernes en la España peninsular. La preparación transcurrió con normalidad y SpaceX cargó más de 5.200 toneladas de metano y oxígeno líquidos en las dos etapas del vehículo, que supera los 120 metros de altura.
El problema apareció durante el encendido escalonado de los 33 motores Raptor 3 del Super Heavy. En las retransmisiones de SpaceX, aparece sobreimpreso en pantalla un diagrama que muestra el encendido de cada uno de los motores. Cuando la cuenta atrás llegó a cero, cuatro motores parecieron no encenderse como el resto durante ese breve segundo de intento de arranque. SpaceX no ha confirmado oficialmente cuántos fallaron.
‘Algunos de los motores no arrancaron, lo que activó la cancelación automática del lanzamiento. Ahora estamos descargando el propelente. Esperamos realizar el próximo intento de lanzamiento dentro de unos días’, explicó Elon Musk en X.
Horas después, el fundador y consejero delegado de SpaceX anunció que los equipos de Starbase sustituirán dos motores Raptor del propulsor. Musk situó entonces el siguiente intento algo más tarde de lo previsto inicialmente. ‘El momento más probable para el lanzamiento es a principios de la próxima semana’, escribió.
El vuelo 13 será el segundo de Starship V3, la nueva versión del sistema de lanzamiento de SpaceX, y también el segundo que utilice los motores Raptor de tercera generación. Ambos componentes debutaron en mayo durante el vuelo 12, una prueba que cumplió parte de sus objetivos, aunque dejó varios problemas pendientes.
SpaceX ha modificado la secuencia de encendido del Super Heavy después de que, durante la separación de etapas del vuelo anterior, una diferencia en los tiempos de arranque provocara que el propulsor iniciara su maniobra de giro con una desviación de unos 90 grados. La compañía quiere comprobar ahora que el nuevo procedimiento permite completar el giro en la dirección prevista.
Otro de los objetivos será realizar un amerizaje controlado del Super Heavy en el golfo de México. Varios motores no volvieron a encenderse durante la maniobra final del vuelo 12, lo que impidió completar el descenso como estaba previsto.
La etapa superior también deberá demostrar que puede volver a encender uno de sus seis motores Raptor mientras se encuentra en el espacio. SpaceX tuvo que cancelar esa prueba en mayo después de que uno de los motores se apagara antes de tiempo, aunque la nave continuó el vuelo y alcanzó la zona prevista de amerizaje en el océano Índico. En el vuelo 13, Starship también tiene que desplegar 20 satélites Starlink V3 operativos que reentrarán en la atmósfera y se quemarán tan solo 20 minutos después.
Superar estas pruebas permitiría a SpaceX avanzar hacia el primer vuelo de Starship V3 destinado a entrar en una órbita estable. Hasta ahora, todos los vuelos de Starship han seguido trayectorias suborbitales y este paso es necesario para comenzar a desplegar satélites Starlink de forma operativa, ensayar el repostaje de combustible en órbita y avanzar en el desarrollo de la versión que la NASA utilizará como módulo lunar en el programa Artemis.
La compañía sustituirá dos motores Raptor del Super Heavy y espera realizar un nuevo intento a principios de la próxima semana
SpaceX ha abortado el lanzamiento del vuelo 13 de Starship después de que varios motores del propulsor Super Heavy no arrancaran correctamente esta madrugada. La cuenta atrás llegó a cero en Starbase, las instalaciones de la compañía en el sur de Texas, pero el sistema automático detuvo el despegue antes de que transcurriera un solo segundo del que iba a ser el vuelo 13 del gigantesco cohete.
El lanzamiento estaba previsto para las 17.45 hora local del jueves, las 00.45 del viernes en la España peninsular. La preparación transcurrió con normalidad y SpaceX cargó más de 5.200 toneladas de metano y oxígeno líquidos en las dos etapas del vehículo, que supera los 120 metros de altura.
El problema apareció durante el encendido escalonado de los 33 motores Raptor 3 del Super Heavy. En las retransmisiones de SpaceX, aparece sobreimpreso en pantalla un diagrama que muestra el encendido de cada uno de los motores. Cuando la cuenta atrás llegó a cero, cuatro motores parecieron no encenderse como el resto durante ese breve segundo de intento de arranque. SpaceX no ha confirmado oficialmente cuántos fallaron.
‘Algunos de los motores no arrancaron, lo que activó la cancelación automática del lanzamiento. Ahora estamos descargando el propelente. Esperamos realizar el próximo intento de lanzamiento dentro de unos días’, explicó Elon Musk en X.
Horas después, el fundador y consejero delegado de SpaceX anunció que los equipos de Starbase sustituirán dos motores Raptor del propulsor. Musk situó entonces el siguiente intento algo más tarde de lo previsto inicialmente. ‘El momento más probable para el lanzamiento es a principios de la próxima semana’, escribió.
El vuelo 13 será el segundo de Starship V3, la nueva versión del sistema de lanzamiento de SpaceX, y también el segundo que utilice los motores Raptor de tercera generación. Ambos componentes debutaron en mayo durante el vuelo 12, una prueba que cumplió parte de sus objetivos, aunque dejó varios problemas pendientes.
SpaceX ha modificado la secuencia de encendido del Super Heavy después de que, durante la separación de etapas del vuelo anterior, una diferencia en los tiempos de arranque provocara que el propulsor iniciara su maniobra de giro con una desviación de unos 90 grados. La compañía quiere comprobar ahora que el nuevo procedimiento permite completar el giro en la dirección prevista.
Otro de los objetivos será realizar un amerizaje controlado del Super Heavy en el golfo de México. Varios motores no volvieron a encenderse durante la maniobra final del vuelo 12, lo que impidió completar el descenso como estaba previsto.
La etapa superior también deberá demostrar que puede volver a encender uno de sus seis motores Raptor mientras se encuentra en el espacio. SpaceX tuvo que cancelar esa prueba en mayo después de que uno de los motores se apagara antes de tiempo, aunque la nave continuó el vuelo y alcanzó la zona prevista de amerizaje en el océano Índico. En el vuelo 13, Starship también tiene que desplegar 20 satélites Starlink V3 operativos que reentrarán en la atmósfera y se quemarán tan solo 20 minutos después.
Superar estas pruebas permitiría a SpaceX avanzar hacia el primer vuelo de Starship V3 destinado a entrar en una órbita estable. Hasta ahora, todos los vuelos de Starship han seguido trayectorias suborbitales y este paso es necesario para comenzar a desplegar satélites Starlink de forma operativa, ensayar el repostaje de combustible en órbita y avanzar en el desarrollo de la versión que la NASA utilizará como módulo lunar en el programa Artemis.
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