España vuelve a enfrentarse a una oleada de incendios forestales que mantiene focos activos o todavía no extinguidos en varias comunidades, entre ellas la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, Andalucía y Murcia. La situación más grave se concentra en el suroeste de Madrid, donde los incendios de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y otros focos próximos han terminado formando un gran frente, y en Burgohondo, en Ávila. El Gobierno ha declarado la emergencia de interés nacional en Madrid y en la provincia abulense, mientras que los fuegos de Almorox, en Toledo, y La Mierla, en Guadalajara, evolucionan de forma más favorable.
Google Maps puede convertirse en una herramienta útil para evitar estas zonas cuando viajamos por carretera. Si una ruta pasa por una zona afectada o cerca de un incendio, la aplicación puede mostrar una alerta sobre el itinerario y superponer en el mapa una estimación de su perímetro para que el conductor compruebe si se aproxima al área afectada. También puede enviar notificaciones basadas en la ubicación, aunque dependerán de la configuración del teléfono.
No es necesario estar conduciendo para consultar esta información, ya que basta con abrir Google Maps, buscar la zona o desplazarse por el mapa para localizar los incendios representados. Google lanzó globalmente su capa de incendios forestales en 2021, mientras que el seguimiento detallado de los frentes y las notificaciones basadas en la ubicación llegaron a España en julio de 2024.
Puede utilizarse tanto desde la aplicación como desde la versión web y se accede a ella pulsando o haciendo clic en el icono de ‘Capas’ y seleccionando ‘Incendios forestales’. Los incendios detectados por Google aparecen representados mediante un icono rojo con llamas o un pequeño círculo rojo. Al pulsar o hacer clic sobre ellos, se accede a la información disponible sobre el suceso. En algunos dispositivos, el mapa puede pasar a una vista satelital al seleccionar el incendio, aunque es posible regresar a la habitual escogiendo ‘Predeterminado’ como tipo de mapa.
Google Maps organiza la información oficial y de los medios sobre los incendios activos en una ficha que se abre al pulsar o hacer clic sobre el icono correspondiente. Google denomina a este apartado ‘Hoja de crisis’, aunque en la versión web se muestra como un panel lateral.
La capa utiliza un código de colores para representar la extensión aproximada del fuego. Las áreas en rojo indican las zonas en las que se han detectado incendios activos, mientras que el color amarillo identifica a las que es menos probable que continúe habiendo actividad. Estos límites son estimaciones y no deben interpretarse como una delimitación exacta del incendio.
La hoja de crisis puede incluir ayuda e información procedente de las autoridades locales, autonómicas o nacionales, con enlaces a números de emergencia, páginas web o publicaciones en redes sociales. La cantidad y el tipo de información disponible dependerán de cada incendio y de los datos que Google haya podido recopilar.
Cuando existe información adicional, la hoja de crisis también muestra titulares, artículos relacionados y datos sobre la contención del incendio. Según el caso, aparece un enlace de ‘Más noticias en Google’ y un carrusel con informaciones publicadas por distintos medios sobre el fuego que se está consultando.
Esta capa forma parte del sistema de alertas de crisis de Google Maps, que también muestra información sobre terremotos, inundaciones, huracanes, tifones y tormentas tropicales. Sin embargo, no todas estas emergencias cuentan con una capa específica que el usuario pueda activar manualmente como sucede con los incendios forestales.
Google utiliza imágenes térmicas y datos procedentes de distintos satélites para detectar cambios en los patrones de calor y estimar la extensión de los incendios. Este sistema tiene limitaciones y puede infravalorar la superficie afectada, mostrar un contorno que difiera varios kilómetros del real o no representar algunos incendios activos. Por ese motivo, la propia compañía advierte de que la información es aproximada y recomienda seguir siempre las indicaciones de las autoridades.
La herramienta de Google demuestra una vez más su utilidad con esta capa de incendios, pero quien se encuentre en una zona afectada debe recurrir siempre a las fuentes oficiales para conocer la última información sobre la extensión del fuego y el peligro que entraña. Este viernes, las fichas de algunos incendios mostraban una última actualización de hasta 19 horas atrás, un periodo en el que el fuego puede avanzar mucho, mientras que otras habían sido actualizadas apenas unos minutos antes.
La aplicación permite consultar los fuegos activos, sus perímetros aproximados y las alertas oficiales
España vuelve a enfrentarse a una oleada de incendios forestales que mantiene focos activos o todavía no extinguidos en varias comunidades, entre ellas la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, Andalucía y Murcia. La situación más grave se concentra en el suroeste de Madrid, donde los incendios de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y otros focos próximos han terminado formando un gran frente, y en Burgohondo, en Ávila. El Gobierno ha declarado la emergencia de interés nacional en Madrid y en la provincia abulense, mientras que los fuegos de Almorox, en Toledo, y La Mierla, en Guadalajara, evolucionan de forma más favorable.
Google Maps puede convertirse en una herramienta útil para evitar estas zonas cuando viajamos por carretera. Si una ruta pasa por una zona afectada o cerca de un incendio, la aplicación puede mostrar una alerta sobre el itinerario y superponer en el mapa una estimación de su perímetro para que el conductor compruebe si se aproxima al área afectada. También puede enviar notificaciones basadas en la ubicación, aunque dependerán de la configuración del teléfono.
No es necesario estar conduciendo para consultar esta información, ya que basta con abrir Google Maps, buscar la zona o desplazarse por el mapa para localizar los incendios representados. Google lanzó globalmente su capa de incendios forestales en 2021, mientras que el seguimiento detallado de los frentes y las notificaciones basadas en la ubicación llegaron a España en julio de 2024.
Puede utilizarse tanto desde la aplicación como desde la versión web y se accede a ella pulsando o haciendo clic en el icono de ‘Capas’ y seleccionando ‘Incendios forestales’. Los incendios detectados por Google aparecen representados mediante un icono rojo con llamas o un pequeño círculo rojo. Al pulsar o hacer clic sobre ellos, se accede a la información disponible sobre el suceso. En algunos dispositivos, el mapa puede pasar a una vista satelital al seleccionar el incendio, aunque es posible regresar a la habitual escogiendo ‘Predeterminado’ como tipo de mapa.
Google Maps organiza la información oficial y de los medios sobre los incendios activos en una ficha que se abre al pulsar o hacer clic sobre el icono correspondiente. Google denomina a este apartado ‘Hoja de crisis’, aunque en la versión web se muestra como un panel lateral.
La capa utiliza un código de colores para representar la extensión aproximada del fuego. Las áreas en rojo indican las zonas en las que se han detectado incendios activos, mientras que el color amarillo identifica a las que es menos probable que continúe habiendo actividad. Estos límites son estimaciones y no deben interpretarse como una delimitación exacta del incendio.
La hoja de crisis puede incluir ayuda e información procedente de las autoridades locales, autonómicas o nacionales, con enlaces a números de emergencia, páginas web o publicaciones en redes sociales. La cantidad y el tipo de información disponible dependerán de cada incendio y de los datos que Google haya podido recopilar.
Cuando existe información adicional, la hoja de crisis también muestra titulares, artículos relacionados y datos sobre la contención del incendio. Según el caso, aparece un enlace de ‘Más noticias en Google’ y un carrusel con informaciones publicadas por distintos medios sobre el fuego que se está consultando.
Esta capa forma parte del sistema de alertas de crisis de Google Maps, que también muestra información sobre terremotos, inundaciones, huracanes, tifones y tormentas tropicales. Sin embargo, no todas estas emergencias cuentan con una capa específica que el usuario pueda activar manualmente como sucede con los incendios forestales.
Google utiliza imágenes térmicas y datos procedentes de distintos satélites para detectar cambios en los patrones de calor y estimar la extensión de los incendios. Este sistema tiene limitaciones y puede infravalorar la superficie afectada, mostrar un contorno que difiera varios kilómetros del real o no representar algunos incendios activos. Por ese motivo, la propia compañía advierte de que la información es aproximada y recomienda seguir siempre las indicaciones de las autoridades.
La herramienta de Google demuestra una vez más su utilidad con esta capa de incendios, pero quien se encuentre en una zona afectada debe recurrir siempre a las fuentes oficiales para conocer la última información sobre la extensión del fuego y el peligro que entraña. Este viernes, las fichas de algunos incendios mostraban una última actualización de hasta 19 horas atrás, un periodo en el que el fuego puede avanzar mucho, mientras que otras habían sido actualizadas apenas unos minutos antes.
Noticias de Tecnología y Videojuegos en La Razón
