El Bombardier Global 8000 ha establecido un nuevo récord de velocidad entre Los Ángeles y Farnborough, en el Reino Unido. El avión de negocios completó el recorrido de unos 8.700 kilómetros en 8 horas y 46 minutos pese a encontrarse con vientos que el fabricante canadiense Bombardier describe como desfavorables.
Durante el vuelo alcanzó Mach 0,93, equivalente a unos 990 km/h a su altitud de crucero. El tiempo registrado mejora en un 2,2 % la anterior marca para esta ruta. ‘Este nuevo récord de velocidad demuestra las características verdaderamente especiales de esta increíble aeronave, líder del sector en velocidad, agilidad y prestaciones’, afirma Stephen McCullough, vicepresidente ejecutivo de Bombardier, en un comunicado.
El Global 8000 se desplazaba a Farnborough para participar en el Salón Aeronáutico Internacional celebrado en esa localidad británica. Allí realizó sus primeras exhibiciones aéreas ante el público.
Bombardier lo presenta como el avión civil más rápido del mundo desde el Concorde. Su velocidad máxima es Mach 0,95, cerca de 1.000 km/h en las condiciones habituales de vuelo a gran altitud. ‘La velocidad es, sin lugar a dudas, la principal seña de identidad del Global 8000, y este último logro pone de manifiesto lo que distingue a este avión, su capacidad para acercar el mundo más que nunca’, añade McCullough.
El avión ofrece una autonomía máxima de 8.000 millas náuticas, equivalentes a 14.816 kilómetros, suficiente para cubrir sin escalas muchas rutas intercontinentales. Su cabina dispone de cuatro espacios diferenciados y mide 16,6 metros de largo, 2,44 metros de ancho y 1,88 metros de alto. También puede operar a una altitud máxima de 15.545 metros y acceder, según Bombardier, a un 30 % más de aeropuertos que su competidor más próximo gracias a sus prestaciones de despegue y aterrizaje.
La comparación con el Concorde requiere una aclaración. El Global 8000 es el avión civil más rápido desde que el avión supersónico fue retirado en 2003, pero no se acerca a su velocidad. El Concorde volaba habitualmente a Mach 2, alrededor de 2.160 km/h, más del doble que el reactor de Bombardier.
Otra de sus características es una altitud de cabina de solo 820 metros. Esto significa que su sistema de presurización mantiene dentro del fuselaje una presión equivalente a la existente a esa altitud sobre el nivel del mar, incluso cuando la aeronave vuela a más de 12.000 metros. Una presión interior más elevada reduce el cansancio y otros efectos asociados a los vuelos prolongados.
Bombardier también ha obtenido para el Global 8000 una Declaración Ambiental de Producto o EPD. Esta certificación no implica que el avión carezca de impacto ambiental, sino que un análisis hace públicos indicadores como sus emisiones de CO₂, el ruido o el consumo de agua durante todo su ciclo de vida, desde la extracción de materias primas hasta su fabricación, utilización y retirada. ‘Para nosotros, se trata de mejorar continuamente en todas las fases del desarrollo de una aeronave’, añade McCullough.
El Bombardier Global 8000 completó en 8 horas y 46 minutos los 8.700 kilómetros entre Los Ángeles y Farnborough pese a las condiciones adversas
El Bombardier Global 8000 ha establecido un nuevo récord de velocidad entre Los Ángeles y Farnborough, en el Reino Unido. El avión de negocios completó el recorrido de unos 8.700 kilómetros en 8 horas y 46 minutos pese a encontrarse con vientos que el fabricante canadiense Bombardier describe como desfavorables.
Durante el vuelo alcanzó Mach 0,93, equivalente a unos 990 km/h a su altitud de crucero. El tiempo registrado mejora en un 2,2 % la anterior marca para esta ruta. ‘Este nuevo récord de velocidad demuestra las características verdaderamente especiales de esta increíble aeronave, líder del sector en velocidad, agilidad y prestaciones’, afirma Stephen McCullough, vicepresidente ejecutivo de Bombardier, en un comunicado.
El Global 8000 se desplazaba a Farnborough para participar en el Salón Aeronáutico Internacional celebrado en esa localidad británica. Allí realizó sus primeras exhibiciones aéreas ante el público.
Bombardier lo presenta como el avión civil más rápido del mundo desde el Concorde. Su velocidad máxima es Mach 0,95, cerca de 1.000 km/h en las condiciones habituales de vuelo a gran altitud. ‘La velocidad es, sin lugar a dudas, la principal seña de identidad del Global 8000, y este último logro pone de manifiesto lo que distingue a este avión, su capacidad para acercar el mundo más que nunca’, añade McCullough.
El avión ofrece una autonomía máxima de 8.000 millas náuticas, equivalentes a 14.816 kilómetros, suficiente para cubrir sin escalas muchas rutas intercontinentales. Su cabina dispone de cuatro espacios diferenciados y mide 16,6 metros de largo, 2,44 metros de ancho y 1,88 metros de alto. También puede operar a una altitud máxima de 15.545 metros y acceder, según Bombardier, a un 30 % más de aeropuertos que su competidor más próximo gracias a sus prestaciones de despegue y aterrizaje.
La comparación con el Concorde requiere una aclaración. El Global 8000 es el avión civil más rápido desde que el avión supersónico fue retirado en 2003, pero no se acerca a su velocidad. El Concorde volaba habitualmente a Mach 2, alrededor de 2.160 km/h, más del doble que el reactor de Bombardier.
Otra de sus características es una altitud de cabina de solo 820 metros. Esto significa que su sistema de presurización mantiene dentro del fuselaje una presión equivalente a la existente a esa altitud sobre el nivel del mar, incluso cuando la aeronave vuela a más de 12.000 metros. Una presión interior más elevada reduce el cansancio y otros efectos asociados a los vuelos prolongados.
Bombardier también ha obtenido para el Global 8000 una Declaración Ambiental de Producto o EPD. Esta certificación no implica que el avión carezca de impacto ambiental, sino que un análisis hace públicos indicadores como sus emisiones de CO₂, el ruido o el consumo de agua durante todo su ciclo de vida, desde la extracción de materias primas hasta su fabricación, utilización y retirada. ‘Para nosotros, se trata de mejorar continuamente en todas las fases del desarrollo de una aeronave’, añade McCullough.
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