El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, envió una propuesta al Ministerio del Interior una semana después de la publicación de la sentencia del Tribunal Supremo, que prohibía las devoluciones en caliente de inmigrantes que entraran a nado, para que se reformara la Ley de Extranjería. Para ese día, 16 de julio, habían intentado entrar más de 700 personas a nado desde Marruecos y lo habían logrado 52. Más tarde, el 24, seis días antes de que cruzaran la frontera unas 80.000 personas, remitió otra comunicación dirigida al Ministerio de Política Territorial solicitando medidas de refuerzo y la creación de un centro de triaje porque la presión migratoria era ya grave, según confirman a EL PAÍS distintas fuentes que conocieron estos intercambios. Para ese momento habían intentado entrar más de 1.300 personas y 172 lo habían conseguido. Fuentes del Ejecutivo y de Interior explican que se atendió a los requerimientos y se dotó de refuerzos policiales antes de la avalancha del 30 de julio.
Miembros del PSOE ceutí pidieron ayuda desde el 28 de julio a Ferraz: “La situación es insostenible. Estamos desbordados. Esto no es lo de todos los veranos”
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, envió una propuesta al Ministerio del Interior una semana después de la publicación de la sentencia del Tribunal Supremo, que prohibía las devoluciones en caliente de inmigrantes que entraran a nado, para que se reformara la Ley de Extranjería. Para ese día, 16 de julio, habían intentado entrar más de 700 personas a nado desde Marruecos y lo habían logrado 52. Más tarde, el 24, seis días antes de que cruzaran la frontera unas 80.000 personas, remitió otra comunicación dirigida al Ministerio de Política Territorial solicitando medidas de refuerzo y la creación de un centro de triaje porque la presión migratoria era ya grave, según confirman a EL PAÍS distintas fuentes que conocieron estos intercambios. Para ese momento habían intentado entrar más de 1.300 personas y 172 lo habían conseguido. Fuentes del Ejecutivo y de Interior explican que se atendió a los requerimientos y se dotó de refuerzos policiales antes de la avalancha del 30 de julio.
La sensación generalizada en Ceuta durante esos días era de que se necesitaba ayuda urgente ante una situación que empezaba a desbordarse completamente. Aparte de las comunicaciones de la Delegación del Gobierno, miembros del PSOE ceutí pidieron ayuda a Ferraz el 28 de julio, dos días antes de la entrada masiva, y el 29, le explicaron que había que tomar medidas rápido porque el episodio era crítico.
“La situación es insostenible. Estamos desbordados. Desde la Delegación se mantiene contacto con el Gobierno, pero necesitamos apoyo y ayuda. La situación es muy preocupante. No sé si desde Ferraz se puede plantear la situación”, se expuso en mensajes de Whatsapp de los que son conocedores distintos miembros del partido, a interlocutores en Madrid. “Esto no es lo de todos los veranos. Esto no es lo de todos los años. Hemos perdido la cuenta ya”. Desde el partido en Ferraz señalan que la secretaría de organización no tuvo constancia de esos avisos durante esos días previos a la entrada masiva de personas el 30 de julio.
Miguel Ángel Pérez Triano ha estado en el foco desde que el Gobierno desclasificara las alertas e informes previos al 30 y 31 de julio, los días de la entrada masiva. La disparidad de versiones entre él, que asegura que nunca se le transmitió la información que manejaba el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), y su exjefe de gabinete, Gonzalo Sanz, que asevera que sí le contó que un miembro del Centro había informado sobre llamamientos en redes sociales con 180.000 miembros para entrar en Ceuta el día de la Fiesta del Trono en Rabat, el 30 de julio, ha provocado que en la ciudad autónoma muchos vecinos culpen al delegado de inacción. Frente a la Delegación, donde trabaja y reside junto a su familia, se ha colocado una acampada con una decena de ceutíes en señal de protesta en las últimas semanas, que a ratos hace sonar el himno de España a todo volumen y que abuchea a los ministros en cada visita oficial.
Comunicaciones con el Gobierno
La cronología de las comunicaciones del mes de julio revela que el día 16 Pérez Triano remitió a la secretaria de Estado de Seguridad ―dependiente de Interior― una propuesta para modificar la normativa de Extranjería. El número de llegadas a la frontera de El Tarajal entonces estaba comenzando a ascender. Algo que ocurre todos los veranos, pero que en ese momento preocupaba porque ese año, a diferencia de los anteriores, existía una salvedad marcada por el Supremo: no se podían efectuar devoluciones exprés en el mar. Así que quienes llegaban a nado comenzaban a quedarse y a instalarse en los recursos públicos de una ciudad de 19 kilómetros cuadrados. Fuentes de Interior confirman que esa comunicación llegó, aunque explican que, “independientemente de la viabilidad o no de la propuesta”, una modificación de una ley orgánica requiere de un “largo periodo de tramitación”.
El 24 de julio, la Delegación de Gobierno envió otra comunicación interna al Ministerio de Política Territorial que dirige Ángel Víctor Torres ―del que depende orgánicamente la Delegación― para advertir de que se necesitan refuerzos de distintos tipos. Según confirman fuentes tanto gubernamentales como de la política ceutí, se trató de un “informe de valoración” en el que se explicaban las gestiones que se habían realizado y las necesidades que existían, como reforzar la Guardia Civil en la frontera, la Policía, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) —que ya empezaba a estar desbordado— y la necesidad de crear un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) para hacer triajes, puesto que desde que España había iniciado en junio la aplicación del Pacto Europeo sobre Migraciones y Asilo, el proceso era mucho más complejo que la tradicional filiación policial y adolecía de un espacio propio.
En Interior sostienen que el ministerio actuó desde que tuvo conocimiento de la sentencia del Supremo con distintos refuerzos operativos. El 8 de julio la Guardia Civil contó con siete embarcaciones (un buque de altura, una patrullera de alta velocidad y cinco embarcaciones semirrígidas) para tareas de vigilancia marítima con sus correspondientes tripulaciones; el 20 de julio llegó un grupo operativo de la Unidad de Intervención Policial (UIP) con 35 miembros para la gestión de la seguridad ciudadana; y el 28 de julio se decidió el traslado a Ceuta de personal técnico de la Policía para buscar una localización adecuada para la creación del CATE, según detallan fuentes del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska.
La semana del 27 de julio, las entradas de inmigrantes se dispararon y el Gobierno ceutí tenía la sensación de que en La Moncloa no estaban percibiendo la magnitud del episodio. “Los menores, que para nosotros son un termómetro de la situación, habían pasado de 180 a 800 en cuatro días. Era sintomático de que algo estaba pasando, no era habitual”, dice una voz del Ejecutivo regional de Juan Jesús Vivas. Lo cierto es que tampoco en el PSOE de Ceuta veían que desde el Gobierno central se estuviera prestando la suficiente atención a la situación.
Por eso, el delegado del Gobierno pide también a algunos miembros del partido que empujen y busquen apoyo en Ferraz para que se aceleren las gestiones de un Ejecutivo que esos días centraba sus esfuerzos en los terribles incendios que calcinaban los montes de Madrid y Ávila. Fue cuando desde el PSOE ceutí se pidió ayuda al partido para ver si desde ahí se podía insistir en la ayuda del Gobierno.
Reunión de crisis
El 29 de julio, solo ese día, entraron en Ceuta 468 personas y las fuerzas marroquíes pararon otros 501 intentos. Es decir, casi mil personas quisieron entrar el día antes de la avalancha. Ese mismo día, desde el PSOE de Ceuta se comunicó a interlocutores de Madrid a través de mensajes de Whatsapp una serie de peticiones que ya se habían hecho al Gobierno, para reforzarlas y que se insistiera a Interior sobre ellas: necesitaban un argumentario claro sobre la sentencia del Supremo, medios de contención en el mar y refuerzo inmediato de Policía Nacional y Guardia Civil.
La petición de medios de contención en el mar era muy relevante. Las necesitaban porque el Supremo había dicho que solo podía llevarse a cabo el rechazo en frontera si el migrante estaba tratando de superar un “elemento de contención fronterizo”. Por eso era urgente que se colocara una barrera en el mar.
Esto finalmente no se hizo hasta el 1 de agosto, después de la entrada masiva de migrantes, pero fuentes socialistas en Ceuta explican que Pérez Triano pidió constantemente al Gobierno que se colocara una boya o algo similar y que el Ejecutivo estaba en ello, pero que tenían que estudiar qué tipo de elemento se podía instalar en el mar que cumpliera los criterios del Supremo.
La apreciación de que la crisis iba mucho más allá de lo que pasa todos los veranos y de que ya estaba todo desbordado días antes de la entrada masiva es una impresión que comparten y repiten hoy las fuentes políticas consultadas en el territorio. Fuentes de la Asamblea de la ciudad autónoma defienden que, aunque nadie podía prever el salto más multitudinario de la historia migratoria ceutí, que iban a tratar de entrar 80.000 personas, con lo que estaba pasando esos días se podía vislumbrar la envergadura de una crisis extremadamente grave a la que estaban asistiendo con el temor de que aún quedaba mucho verano por delante.
El informe del delegado del Gobierno del día 24, dirigido a la Secretaría General de Coordinación Territorial, tuvo su eco cinco días después, el día 29, con una reunión que hasta este momento no había trascendido y que implicó a los ministerios interpelados en este asunto. Fuentes del Ministerio de Política Territorial señalan que ya desde el 27 se establecieron contactos interministeriales entre las secretarías de Estado para tomar medidas y confirmar la celebración de la reunión. “Cada ministerio ya estaba actuando”, aseguran.
La secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, que había estado en “contacto permanente” con el delegado, organizó la videoconferencia, de acuerdo a las fuentes consultadas en Interior. En ella, además de Pérez Triano y la propia Calvo, estuvieron el secretario general de Coordinación Territorial, Agustín Torres, el secretario de Estado de Infancia y Juventud, Rubén Pérez, y la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela. Para entonces, por fuera del CETI ya existía un asentamiento paralelo porque no cabía nadie más dentro de las instalaciones; la playa pegada al espigón del Tarajal había amanecido con decenas de flotadores y los barcos de la Guardia Civil salían varias veces al día a rescatar a nadadores.
Fuentes gubernamentales relatan que en esa reunión se trataron las peticiones que Delegación había desplegado y se decidió dotar de más refuerzos la frontera, así como la ubicación del CATE, entre otros asuntos. Por eso, esa noche un funcionario de comunicación de la Delegación ceutí convocó una rueda de prensa para la mañana siguiente en la que Pérez Triano tenía pensado anunciar esta batería de medidas. Pero esta nunca llegó a producirse. La avalancha humana esa mañana del 30 de julio anuló todos los planes.
La Audiencia Nacional toma declaración como testigos esta semana al presidente ceutí Vivas y al que fuera jefe de gabinete de Pérez Triano, Gonzalo Sanz, quien dimitió alegando la “incompatibilidad” de su versión con la del delegado del Gobierno en relación al aviso del CNI, en otro desacuerdo clave sobre aquellos días. En la misiva en la que anunció que se marchaba el pasado 11 de septiembre exponía también sobre estos avisos a Moncloa: “Sé que desde Delegación del Gobierno se ha trabajado de forma denodada para lograr acciones por parte del Gobierno central desde el primer minuto, sabedor de que existen informes que demuestran la labor de aviso y alerta que se realizó desde Delegación del Gobierno hacia los distintos ministerios y con la esperanza de que nuestra Ceuta recupere cuanto antes la normalidad que tanto necesitamos”. El presidente Vivas en una entrevista en Onda Cero la pasada semana insistió en esta línea: “Me consta que él [Pérez Triano] transmitió todo a instancias superiores”.
Feed MRSS-S Noticias
