El espacio matinal de Cuatro volvió a firmar un resultado extraordinario, situándose casi cinco puntos por encima de la media diaria de la cadena, en un momento especialmente dulce para la segunda cadena de Mediaset, que cerró la jornada con un sólido 6,7% de cuota de pantalla Leer El espacio matinal de Cuatro volvió a firmar un resultado extraordinario, situándose casi cinco puntos por encima de la media diaria de la cadena, en un momento especialmente dulce para la segunda cadena de Mediaset, que cerró la jornada con un sólido 6,7% de cuota de pantalla Leer
Lo que durante meses parecía una lenta pero constante recuperación se ha convertido ya en una realidad incontestable. En boca de todos, el magacín de actualidad presentado por Nacho Abad, atraviesa el mejor momento de su historia y se ha consolidado como uno de los grandes motores de Cuatro, una cadena que vive uno de sus periodos más sólidos de los últimos años.
Los datos de este jueves son especialmente significativos. Mientras Cuatro cerró la jornada con un 6,7% de cuota de pantalla, una cifra muy competitiva para la cadena, En boca de todos volvió a situarse muy por encima de esa media, con casi cinco puntos de ventaja, hasta el 11,3% de cuota de pantalla, 349.000 espectadores de media y 1.705.000 espectadores únicos, confirmando una tendencia que ya no puede considerarse coyuntural.
No se trata de un éxito aislado. El programa ha ido creciendo de manera sostenida durante los últimos meses hasta convertirse en una de las grandes referencias de las mañanas televisivas. Lo que comenzó como una apuesta por reforzar la actualidad en la franja matinal ha acabado encontrando una identidad propia, con un formato que combina información de última hora, sucesos, política y debate, un cóctel que ha conseguido fidelizar a una audiencia cada vez más amplia.
Buena parte de esa evolución lleva el sello de Nacho Abad, que ha logrado imprimir al espacio un ritmo muy marcado por la actualidad inmediata. La apuesta por abrir el programa con las noticias que están sucediendo en ese mismo momento y la capacidad para alterar el guion cuando se produce un acontecimiento relevante se han convertido en una de las señas de identidad del formato.
El crecimiento resulta aún más llamativo si se pone en perspectiva. Hace apenas un año, En boca de todos celebraba alcanzar cuotas cercanas al 9%, cifras que entonces ya suponían máximos históricos para el programa. Desde entonces ha consolidado esos registros y ha conseguido que los buenos datos dejen de ser una excepción para convertirse en una constante.
Ese comportamiento explica también buena parte del excelente momento que atraviesa Cuatro. La segunda cadena de Mediaset ha conseguido construir una parrilla muy reconocible alrededor de varios nombres propios que funcionan como auténticos tractores de audiencia. A las sólidas mañanas de Nacho Abad se suman las tardes de Risto Mejide con Todo es mentira y las noches de Iker Jiménez, cuyos formatos continúan siendo algunos de los espacios más competitivos del grupo.
No es casualidad que en las últimas semanas Cuatro haya logrado acercarse e incluso superar en algunas franjas a ofertas tradicionalmente más fuertes de la competencia. El fortalecimiento de sus pilares ha permitido que la cadena recupere protagonismo en un panorama televisivo cada vez más fragmentado.
En ese contexto, En boca de todos se ha convertido en una pieza estratégica para Mediaset. No solo aporta una cuota muy superior a la media de la cadena, sino que mejora el arrastre para el resto de la programación matinal y contribuye decisivamente al resultado diario.
Además, el programa ha conseguido diferenciarse en una franja especialmente competitiva. Frente a la fuerte presencia de los grandes magacines de Antena 3, La 1 y laSexta, el espacio de Cuatro ha encontrado un hueco gracias a una cobertura muy intensa de la actualidad, con especial atención a los sucesos y a la información de última hora.
Ese posicionamiento le ha permitido competir de tú a tú con formatos mucho más asentados y, en numerosas ocasiones, superar a algunos de sus rivales directos. La evolución de sus audiencias durante esta temporada demuestra que ya no depende de acontecimientos excepcionales para obtener buenos resultados, sino que ha conseguido establecer una base de espectadores muy estable.
Para Mediaset, el momento tiene además un importante valor estratégico. Mientras el grupo continúa reforzando distintas franjas de su oferta televisiva, el excelente comportamiento de Cuatro supone una de las noticias más positivas del año. La cadena ha dejado de ser un actor secundario para convertirse en un canal con personalidad propia y con varios formatos capaces de destacar en sus respectivas franjas.
Y entre todos ellos sobresaleEn boca de todos, convertido ya en uno de los grandes fenómenos silenciosos de la televisión. Sus datos de este jueves, casi cinco puntos por encima de la media de Cuatro, no hacen sino confirmar una tendencia que lleva meses consolidándose: el programa de Nacho Abad ha dejado de ser una sorpresa para convertirse en una de las apuestas más rentables y sólidas de la cadena.
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