La nueva televisión de José Miguel Contreras supera en su primera jornada las expectativas de audiencia y mejora el 1,7% con el que Atreseries cerró octubre. Verónica Sanz y Javier Ruiz destacan entre los rostros de la nueva parrilla Leer La nueva televisión de José Miguel Contreras supera en su primera jornada las expectativas de audiencia y mejora el 1,7% con el que Atreseries cerró octubre. Verónica Sanz y Javier Ruiz destacan entre los rostros de la nueva parrilla Leer
La Séptima ha superado su primer examen. Y lo ha hecho con unos resultados que seguramente ni los más optimistas de sus responsables esperaban para su primera jornada. La nueva cadena impulsada por José Miguel Contreras, con Javier Ruiz como director editorial, se estrenó este jueves con un 2,8% de cuota de pantalla y 4.990.000 espectadores únicos, aquellos que pasaron por la cadena al menos una vez durante el día, según los datos de Fifty5Blue analizados por Barlovento Comunicación y Dos30′. Es decir, casi cinco millones de personas, el 10,5% de la población, conectaron en algún momento del día con la nueva televisión. Otra cosa, claro, es cuánto tiempo permanecieron frente a ella. Y ahí cambia la cosa.
El dato supone un arranque más que prometedor para un proyecto que, en su presentación, había situado su primera aspiración en alcanzar un 1,8% de audiencia durante los dos primeros meses de emisiones. La Séptima ha comenzado un punto por encima de esa referencia y ha conseguido colocarse, en su primer día, en la octava posición del ranking de cadenas.
Sin embargo, hay una particularidad que resulta imprescindible para valorar correctamente el estreno: La Séptima no partía de cero. La nueva televisión ocupa la frecuencia que hasta ahora utilizaba Atreseries, el canal de ficción de Atresmedia que cerró octubre con un 1,7% de cuota de pantalla. Es decir, el 2,8% de La Séptima supone 1,1 puntos más que la media mensual de su antecesora, una diferencia del 64,7%. Un salto considerable, aunque todavía insuficiente para hablar de una tendencia consolidada. No es lo mismo comparar una jornada de estreno, con toda la curiosidad que genera una nueva cadena, con los resultados acumulados durante un mes.
Con todo, la fotografía del jueves deja una primera victoria para los responsables de La Séptima. La nueva televisión consiguió superar a cadenas temáticas consolidadas como Nova (2,3%), FDF (1,9%), Energy (1,8%), Neox (1,6%) o Trece (1,3%). Y lo hizo con una propuesta que se aleja de las habituales reposiciones de ficción de buena parte de la TDT para apostar por la información, el análisis político, las entrevistas y los programas en directo.
Pero el resultado más llamativo del estreno no fue el de ninguno de los espacios que habían protagonizado buena parte de la promoción de la cadena. La emisión más vista de La Séptima fue la entrevista al ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, que comenzó a las 21.32 horas y consiguió 473.000 espectadores de media, un 3,7% de cuota de pantalla y 973.000 espectadores únicos.
La entrevista se convirtió así en el principal reclamo de la primera jornada y permitió a la cadena alcanzar uno de sus mejores registros en pleno horario de máxima audiencia. Una circunstancia especialmente significativa para una televisión que ha construido buena parte de su identidad alrededor de la actualidad política y que pretende encontrar precisamente ahí su principal elemento diferenciador.
También destacó La última hora, el programa de Javier Ruiz, que comenzó a las 21.04 horas y reunió a 320.000 espectadores de media, con un 3,2% de cuota y 2.666.000 espectadores únicos. Fue una de las emisiones con mayor alcance de toda la jornada, aunque conviene distinguir entre quienes siguieron el espacio de media y quienes conectaron con él en algún momento.
Antes, La Diana: el relevo, a las 20.49 horas, había registrado 323.000 espectadores de media, un 2,9% de cuota y 469.000 espectadores únicos, convirtiéndose en la segunda emisión más vista del estreno por audiencia media, sólo por detrás de la entrevista a Carlos Cuerpo.
En la sobremesa, En línea, el espacio de Sarah Santaolalla, consiguió 274.000 espectadores de media, un 3,1% de cuota y 1.252.000 espectadores únicos. Por su parte, El pulso: el relevo, emitido a las 14.55 horas, anotó 256.000 espectadores, un 2,9% y 360.000 espectadores únicos.
La programación de la nueva cadena encontró precisamente en la sobremesa y en el horario nocturno sus mejores resultados. Según el análisis de Barlovento Comunicación, la sobremesa y la primera parte de la noche alcanzaron un 3,1% de cuota, mientras que la tarde registró un 2,9%. Tres franjas por encima de la media diaria de la cadena, lo que apunta a una distribución relativamente equilibrada de su audiencia y no únicamente a un gran resultado puntual.
El estreno de La Séptima deja, además, un primer interrogante sobre su capacidad para disputar espectadores a Cuatro y laSexta, las dos cadenas generalistas con las que comparte buena parte de su apuesta por la actualidad y el análisis político y a las que como anunció Contreras pretenden quitarle parte del pastel de las audiencias. Sin embargo, los datos de su primera jornada no permiten hablar todavía de un trasvase de audiencia. Cuatro incluso mejoró cinco décimas respecto al miércoles, hasta el 8,3%, mientras que laSexta perdió seis décimas y se quedó en el 5,6%. Una caída que, por ahora, no puede atribuirse directamente a la llegada de la nueva televisión.
Hay otro dato que resulta especialmente interesante: el perfil de los espectadores que eligieron La Séptima. La nueva cadena presenta una edad media de 57 años, una cifra que refleja el envejecimiento de buena parte del consumo televisivo tradicional. Sin embargo, sus mejores cuotas por edades se encuentran entre los jóvenes de 13 a 24 años, con un 3,4%; los espectadores de 25 a 44 años, con un 3,3%; y los de 65 a 74 años, también con un 3,3%. Entre los de 45 a 64 años registró un 3,1%.
Por sexos, el canal obtuvo un mejor rendimiento entre los hombres, con un 3,3% de cuota. Y por comunidades autónomas, la Comunidad Valenciana fue el territorio donde mayor aceptación consiguió, con un 4,3%, seguida de Cataluña y Madrid, ambas con un 3,7%. Asturias registró un 3,1% y Galicia, un 3%.
Son datos que permiten dibujar una primera fotografía del público al que ha conseguido llegar la nueva televisión, aunque todavía será necesario comprobar si ese perfil se mantiene cuando desaparezca el efecto novedad.
La Séptima llega, además, en un momento en el que la información política se ha convertido en uno de los principales motores de la televisión en abierto. La 1, laSexta y Cuatro han reforzado sus espacios de actualidad y debate, mientras que las entrevistas a dirigentes políticos y los programas centrados en la confrontación de ideas ocupan cada vez más espacio en las parrillas.
En ese escenario pretende abrirse camino la nueva cadena de Contreras y Ruiz. Y los primeros resultados indican que existe una audiencia dispuesta a probar su propuesta. La cuestión es cuántos de esos casi cinco millones de espectadores que se asomaron el jueves volverán a hacerlo en los próximos días.
Porque el estreno ha permitido a La Séptima superar sus primeras previsiones, adelantar a varias de las principales cadenas temáticas y encontrar en una entrevista política su emisión más vista. Ahora comienza la parte verdaderamente complicada: transformar la curiosidad del primer día en una costumbre. Y eso, en televisión, es bastante más difícil que conseguir un buen estreno.
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