El argentino sostuvo en brazos al delantero español durante una sesión solidaria de UNICEF cuando apenas tenía tres meses. Diecinueve años después se enfrentarán por primera vez con un Mundial en juego. Leer El argentino sostuvo en brazos al delantero español durante una sesión solidaria de UNICEF cuando apenas tenía tres meses. Diecinueve años después se enfrentarán por primera vez con un Mundial en juego. Leer
Es inexplicable, la verdad. Como si Michael Jordan hubiera bañado al bebé LeBron James o Rafa Nadal a Carlos Alcaraz. La fotografía de un veinteañero Leo Messi sosteniendo al recién nacido Lamine Yamal está recorriendo todos los móviles del planeta estos días. Salió a la luz en 2024 gracias al padre del delantero español, que la publicó en redes sociales, pero es ahora, a un día de la final del Mundial entre España y Argentina, cuando alcanza otra dimensión. «¡Muchos dicen que es una conspiración!», grita en la televisión de Nueva York, mientras este texto se escribe, el famoso presentador estadounidense Jimmy Fallon. Cuesta no apoyarle.
Resulta que Lamine y Messi disputarán la final este domingo, día 19. El español lo hará a los 19 años de edad y con el dorsal 19 a la espalda, el mismo que llevaba el argentino en octubre de 2007, cuando se hizo la fotografía. Si quieren rizar todavía más el rizo, las dos primeras letras de los nombres y apellido de ‘Lionel Andrés Messi‘ forman, en orden descendente, el nombre de ‘Lamine’: L, A, M, I, N, E. Crean lo que quieran.
«Pensaba que era IA, es Messi bañando a Lamine. ¡Es bastante increíble!», señala ahora en la televisión Zoran Mamdani, alcalde de Nueva York. La imagen ha dado la vuelta al mundo.
«Hace 19 años, un bebé llamado Lamine Yamal y su madre, Sheila, conocieron a Lionel Messi durante una sesión de fotos organizada en el marco de una recaudación de fondos para UNICEF», señala la ONG en un comunicado.
Sheila y Mounir, el padre de Lamine, formaban parte de los proyectos que UNICEF tenía en la zona de Rocafonda, el barrio de Mataró donde vivían, y se apuntaron al sorteo para participar en el calendario benéfico que la organización realizaba en colaboración con el Diario Sport y la Fundación del Barcelona. El premio era salir en una foto con un jugador del conjunto culé. Ganaron y el miércoles 31 de octubre, con tres meses de vida, el bebé Lamine entró por primera vez en el Camp Nou, concretamente en el vestuario visitante, el lugar exacto donde se produjo el encuentro. Le podía tocar cualquiera de los futbolistas elegidos para la campaña, Ronaldinho, Henry, Xavi, Iniesta, Puyol, Valdés, Eto’o, Deco, Abidal, Bojan… Pero el destino quiso que fuera Messi.
«Es un milagro», ha señalado Joan Monfort, autor de la imagen. «Messi era aún más tímido e introvertido que ahora», añade. Messi y Lamine fueron elegidos para la fotografía del mes de enero, por delante de Valdés o Eto’o, en un calendario que valía en su momento 4,50 euros. Ahora, con el peso de la historia, su precio se multiplicaría. Monfort se llevó la bañera y el patito de goma de su hija Jana y Messi sostuvo en sus brazos al chico contra el que 19 años después se jugará ganar o no el Mundial.
Nunca se habían enfrentado y seguramente nunca más se vuelvan a enfrentar. Han estado cerca en La Masía, mientras uno escalaba en las categorías inferiores y el otro ganaba premios colectivos e individuales, y hay algún encuentro en los archivos del club o de la prensa, pero nada como el primero. Cuando Messi dejó el Barça en agosto de 2021, Lamine tenía solo 14 años. Llamaba la atención en la cantera culé, pero aún no asomaba por el primer equipo.
De hecho, el joven futbolista no pudo ver en directo la final del Mundial de Qatar que coronó a Messi porque ese día, a la misma hora, disputó un partido con el Juvenil A del Barça. El Argentina-Francia mundialista comenzó a las 16:00 del 18 de diciembre, y el Barcelona-San Francisco de la División de Honor catalana a las 16:30. Vencieron los culés 3-0 con Yamal jugando todo el encuentro, y cuando terminó sólo le dio tiempo a ver cómo Messi celebraba su primer Mundial.
Menos de cuatro años después, Lamine ha cambiado un partido de juveniles por la final de la Copa del Mundo. Lo hace con el ’19’ de España, el dorsal de Messi cuando debutó con Argentina en un Mundial, y ‘10′ del Barça, propiedad de Leo durante años, ya a su espalda y con la posibilidad de romper récords. Si España es campeona, el joven de Rocafonda se convertirá en el cuarto jugador más joven en ganar un Mundial tras Pelé, Ronaldo y el italiano Bergomi.
«Es una conspiración», repite Jimmy Fallon, porque al ‘show business’ americano nada le gusta más que una buena historia de Hollywood. Esta debería serlo. Aquel bebé de Mataró se convirtió en profesional, cogió el ’10’ del Barça y el ’19’ de España y desafía al que un día le bañó.
Deportes // elmundo


