La indignación ciudadana con el desahucio de Maricarmen Abascal, un malestar que ha cristalizado con manifestaciones por toda España y una nueva acampada en la Puerta del Sol 15 años después del 15-M, se ha convertido en una baza de presión política que podría lograr lo imposible: el respaldo de la mayoría del Congreso al decreto ley de vivienda que el Gobierno pensaba aprobar antes de verano y se vio forzado a suspender sine die por los vetos cruzados de los socios. El simbolismo del desalojo de Maricarmen del piso en que vivió casi toda la vida supone “un punto de inflexión”, según reconocen desde ministros a dirigentes del bloque progresista. Y Pedro Sánchez, consciente de la ventana que se ha abierto, no está dispuesto a desaprovechar una oportunidad única.
El presidente, que trabaja “contra reloj” para aprobarlo el martes, insiste en que apoyarlo “es una cuestión de humanidad” y “no de ideología”
La indignación ciudadana con el desahucio de Maricarmen Abascal, un malestar que ha cristalizado con manifestaciones por toda España y una nueva acampada en la Puerta del Sol 15 años después del 15-M, se ha convertido en una baza de presión política que podría lograr lo imposible: el respaldo de la mayoría del Congreso al decreto ley de vivienda que el Gobierno pensaba aprobar antes de verano y se vio forzado a suspender sine die por los vetos cruzados de los socios. El simbolismo del desalojo de Maricarmen del piso en que vivió casi toda la vida supone “un punto de inflexión”, según reconocen desde ministros a dirigentes del bloque progresista. Y Pedro Sánchez, consciente de la ventana que se ha abierto, no está dispuesto a desaprovechar una oportunidad única.
El presidente, que como el resto de participantes en un mitin del PSOE en Getafe (Madrid) no ha hecho ninguna alusión, implícita o directa, a la crisis de Ceuta en dos horas de mitin, se ha dirigido de forma directa a la anciana de 87 años, que le había conminado en un vídeo a resolver casos como el suyo. “Maricarmen, tengo un mensaje para ti: el Gobierno está trabajando contra reloj para llevar al martes el decreto ley de vivienda”, ha aseverado Sánchez.
El secretario general del PSOE ha trasladado la presión al bloque de la investidura para lograr un acuerdo que contente a todos. “Pido a los grupos parlamentarios que hagamos un último esfuerzo para que sea convalidado. Por Maricarmen y por los millones de españoles que sufren la crisis de la vivienda. No es una cuestión de ideología, es una cuestión de humanidad”, ha sentenciado Sánchez en el acto al que han acudido más de 2.000 personas.
El presidente ha visibilizado de este modo cuál es la opinión generalizada en el PSOE. Ninguno de los partidos que le invistieron presidente en 2023 podría justificar su rechazo a un real decreto que incluirá medidas antidesahuicio, con el coste que supondría a ocho meses de las elecciones municipales y autonómicas, mientras en los cuarteles generales de los partidos no descartan que las generales sean antes, en febrero o marzo.
Sánchez ha evitado adelantar ninguna medida del real decreto —la base sobre la que se está negociando es el documento que el Gobierno compartió con los socios en julio pasado— aunque la importancia que le otorga a que el martes se presente un paquete de medidas que responda a las demandas de la calle es máxima.
El presidente visualizará su compromiso este lunes con la visita en Barcelona a una promoción de vivienda pública de alquiler asequible. Lo que Sánchez sí ha hecho es volver a señalar al PP como responsable de los problemas de vivienda —es una competencia autonómica— por su negativa a aplicar la ley en las autonomías donde gobierna.
“Ya sabemos la política de vivienda del PP y de Ayuso, que lleva más versiones dadas del aticazo que millones a Quirón”, ha criticado el presidente del Gobierno con sorna a la presidenta de Madrid. “Que si era para una oficina de gobierno, que si no me parece mal… ¿Cómo te va a parecer mal un ático con 200 metros de terraza?”, ha incidido Sánchez, que se ha preguntado por el silencio de Alberto Núñez Feijóo sobre la polémica que afecta a Ayuso. “¿Alguien sabe la opinión de Feijoo? Porque insultos todos los que queráis, pero del ático nada”. Y ha concluido: “La cuestión es que Ayuso quiso tener un nido, pero de buitres”.
Además de ignorar la ley de vivienda, por su negativa a intervenir los precios del mercado, el PP ha votado de forma recurrente junto con Vox en contra de los decretos de vivienda que incluían medidas para evitar los desahucios de personas vulnerables, que habrían impedido el desalojo de Maricarmen. El jueves, con el desahucio de Maricarmen convertido en noticia internacional, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, participó en un acto sobre “inseguridad y okupación” en Alcorcón (Madrid). Óscar López, ministro para la Transformación Digital y secretario general del PSOE madrileño, se ha comprometido a intervenir el mercado de la vivienda si gobierna y a congelar la subida de los precios de los alquileres aplicando la ley de vivienda. “Vamos a revisar la fiscalidad para que no pague lo mismo una persona que se compra un piso que un fondo que se compra un bloque para especular”, ha sido otra de sus promesas.
Mientras, fuentes de La Moncloa explican que el objetivo del martes es un real decreto “equilibrado” con medidas que satisfagan a los socios de la investidura y no “de máximos” como quiere Sumar. El temor del PSOE es que correría el riesgo de no ser convalidado por el bloqueo entre PNV y Junts, por un lado, y Podemos, por el otro extremo. “Podemos sacar el decreto y poner de acuerdo a todos, pero hay veces que parece que a Sumar le importa más el relato”, piensan en el ala socialista del Gobierno.
En Rivas, a pocos kilómetros de Getafe, Yolanda Díaz ha exigido en las fiestas del PCE un decreto de vivienda que “meta mano” a los fondos buitre. Además, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha animado a los acampados en Sol a movilizarse más, en una pugna clara con Podemos por rentabilizar las protestas a la izquierda del PSOE. Díaz ha insistido en que a Sumar no le vale que se apruebe “cualquier real decreto” y ha instado a los socialistas a que “den un paso al frente”.
Sumar se ha mostrado públicamente dispuesto a hacer concesiones en materia de fiscalidad a Junts a cambio de su apoyo. El secretario general de los neoconvergentes, Jordi Turull, ha pedido al Gobierno que no mezcle el decreto de vivienda con medidas que lo que hacen es criminalizar al pequeño propietario, pero ha asegurado que “si se quiere hacer una regulación para parar los pies a los fondos buitre, tendrá el voto favorable de Junts”. “El Gobierno lo sabe. Si quieren mezclar cosas, no van a tener nuestro voto. Y creo que aquí todos los partidos hemos de hacer un esfuerzo”, ha abundado en Vitoria, donde ha acudido invitado al Alderdi-Eguna, el día del PNV.
La línea roja de Junts de facilitar incentivos fiscales para favorecer que los propietarios saquen viviendas al mercado, y desgravaciones también para los inquilinos, ya no cuenta con el veto de Sumar, pero debe contar con la aprobación de Podemos. Ione Belarra, su secretaria general, ha exigido esta semana que el decreto incluya “la moratoria de los desahucios y la prórroga de alquileres” como “mínimo”. Pero sobre todo ha avisado al PSOE de que no introduzcan en el decreto la reforma de la ley del suelo, pues cree que “única y exclusivamente sirve para seguir alimentando esa bola de la especulación”. Podemos ya exigió en verano, como condición innegociable, que el Gobierno eliminase del borrador los artículos que reforman la ley del suelo.
El PNV, cuyo voto a favor también es necesario, advirtió que la modificación de la ley del suelo para “dar mayor seguridad jurídica, agilizar planeamientos y evitar bloqueos” debía estar incluida en el decreto, lo mismo que la regulación del alquiler de temporada y la garantía del respeto a las competencias autonómicas.
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