El gadget del verano: lavavajillas Beko serie bPRO500, silencio y limpieza

Hay electrodomésticos que intentan llamar la atención con una larga lista de funciones y un manual de cientos de páginas. Y luego están los que incorporan tecnología precisamente para que nosotros tengamos que preocuparnos menos por ellos. El Beko BDFN36560XWP (su nombre completo) pertenece bastante a esta segunda categoría. Es un lavavajillas de libre instalación de 60 centímetros, con capacidad para 15 servicios, clasificación energética A y un nivel de ruido de solo 41 dBA. Es decir, no necesita integrarse en el mobiliario de la cocina: se coloca como un electrodoméstico independiente y está preparado para trabajar prácticamente sin hacerse notar.

Y hay una característica que resume bastante bien su filosofía: SensorAdapt, un sensor de suciedad que permite al aparato detectar las condiciones de la carga y adaptar el programa de lavado. En cierto sentido, los lavavajillas más eficientes funcionan como robots aspiradores: detectan la suciedad del entorno y “enfatizan” en esta zona. Tienen programas de limpieza y pueden ser programados para hacer su tarea en determinadas horas (este modelo de Beko puede ser programado hasta 24 horas antes). Eso sí, teniendo en cuenta que cada vez son más frecuentes, las compañías deberían comenzar a pensar en un nombre para sus modelos y no en siglas o nomenclaturas crípticas.

Dicho esto, hay algo que he descubierto en poco más de un mes de uso. No todos los días introducimos en el lavavajillas la misma vajilla ni con el mismo grado de suciedad. Una cena con copas y platos ligeramente manchados no necesita necesariamente el mismo tratamiento que una comida familiar con una fuente llena de restos de comida. El BDFN36560XWP (a partir de ahora y a efecto coloquiales el Beko Sensor) incorpora un sensor de suciedad y el programa SensorAdapt utiliza esa información para ajustar el proceso de lavado. La idea es sencilla: que la máquina no tenga que trabajar siempre con la misma intensidad independientemente de lo que encuentre dentro.

Es una de esas tecnologías que quizá no impresionan tanto como una pantalla enorme, conectividad o una aplicación versátil, pero que no solo tiene bastante sentido en un electrodoméstico cuyo objetivo es precisamente automatizar una tarea repetitiva, sino que debería ser el estándar. Además 11 programas, entre ellos Intensivo 70 C, Eco 50 C, Quick & Shine, Mini y SensorAdapt. También permite descargar programas adicionales mediante HomeWhiz, entre ellos AquaFlex, SilentWash, Delicate 40, Clean & Shine y Prewash.

La capacidad es otro de sus puntos fuertes. En un hogar con adolescentes, mascotas e invitados a las fiestas del pueblo, se agradece. Sobre todo cuando llega el día en el que el adolescente de turno decide hacer limpieza de la habitación y por arte de magia aparecen los 37 vasos que faltaban. Sus 15 servicios lo sitúan en una capacidad considerable para una máquina de 60 centímetros. La distribución interior incluye una tercera bandeja Flexi 3rd Rack para cubiertos y pequeños utensilios, mientras que la cesta superior puede regularse en altura incluso cargada gracias a su sistema de ajuste en tres posiciones. Otro detalle que marca la diferencia: es obvio que Beko ha trabajado con usuarios y rutinas para contemplar el menaje del hogar y pasar de un lavavajillas a un “lavareuniones”… Si solo pudiera lidiar con manteles ya sería el preferido de muchos hogares.

La cesta inferior incorpora 12 soportes abatibles, mientras que la superior cuenta con seis y elementos Soft Spike para facilitar la colocación de determinados recipientes. En la práctica esto es sinónimo de versatilidad: no se trata solo de platos y menos de un diámetro o geometría fija. Aquí entra todo lo que se ha usado en un ágape veraniego o de fiesta.

Algo que debo destacar también es el sistema PowerIntense: no todas las salsas ni las fuentes de horno se desprenden de la suciedad de la misma manera. Todos sabemos que ciertas masas, cuando secan, establecen una relación duradera con el recipiente, una con tintes de fidelidad que se consolidan durante años. El sistema PowerIntense está basado en un brazo aspersor diseñado para concentrar una limpieza más potente en las zonas que lo necesitan.

Y después el silencio. Quienes hayan terminado, a altas horas, una reunión y tengan la disciplina y la constancia para llenar el lavavajillas a horas intempestivas, saben que llegan a ese momento “con el resto” y luego a dormir. Hasta que comenzamos a escuchar la sinfonía de la espuma y los chorros contra vidrio, cristal, cerámica y otras superficies. El BekoSensor (nombre no patentado e inventado) tiene una entrega sonora de 41 decibelios. Y eso hace que el silencio también sea una prestación

La cifra importa especialmente en una cocina abierta al salón o cuando queremos poner el lavavajillas por la noche. Y si a eso le sumamos la función SilentWash, que permite utilizar un ciclo diseñado para reducir todavía más la presencia acústica del aparato, aunque la propia Beko ofrece esta función como programa descargable y no debe confundirse con que los 41 dBA sean el nivel de todos los programas.

Otra confesión: en casa no me toca a mi la plancha y sí me hago cargo del lavado de platos. Tras años de gestión en este rubro me podía jactar de haber creado un sistema que consumía muy poca agua… Este lavavajillas consume de 8,9 litros de agua por ciclo. Mucho menos de lo que constituía mi récord si equiparamos volumen de limpieza. Y dispone también de media carga, una función práctica cuando no queremos esperar a tener el aparato completamente lleno.

Como corresponde a un electrodoméstico de esta gama, el BDFN36560XWP incorpora conectividad HomeWhiz mediante Wi-Fi y Bluetooth. La conectividad permite acceder a funciones adicionales y programas descargables, además de ampliar las posibilidades de control del aparato. No es probablemente una función imprescindible para comprar un lavavajillas, pero sí puede resultar útil para quienes ya han incorporado otros electrodomésticos conectados a su hogar. Eso sí, aquí podría haber algunas mejoras: si usamos una app para el control de forma remota de la situación, no deberíamos tener que estar cerca para confirmarlo. Seguramente se podrá cambiar en próximas actualizaciones.

Un detalle interesante: no todo termina cuando termina el lavado. El modelo incorpora SelfDry, una función destinada a mejorar la gestión del secado, y SteamGloss, que Beko utiliza para mejorar el resultado sobre la vajilla y, especialmente, las piezas de cristal. También incorpora SuperRinse, una función de aclarado adicional. Que sea de libre (y la verdad fácil) instalación es un detalle fundamental que nos permite a muchos sentirnos un manitas, cuando en general no distinguimos un cable de otro. Teniendo en cuenta su precio (599 euros) y su versatilidad, eficiencia y silencio, estamos ante uno de los gadgets del verano y de las fiestas.

 Beko ha creado un lavavajillas que sabe cuándo los platos están sucios y adapta el lavado y el consumo de agua.  

Hay electrodomésticos que intentan llamar la atención con una larga lista de funciones y un manual de cientos de páginas. Y luego están los que incorporan tecnología precisamente para que nosotros tengamos que preocuparnos menos por ellos. El Beko BDFN36560XWP (su nombre completo) pertenece bastante a esta segunda categoría. Es un lavavajillas de libre instalación de 60 centímetros, con capacidad para 15 servicios, clasificación energética A y un nivel de ruido de solo 41 dBA. Es decir, no necesita integrarse en el mobiliario de la cocina: se coloca como un electrodoméstico independiente y está preparado para trabajar prácticamente sin hacerse notar.

Y hay una característica que resume bastante bien su filosofía: SensorAdapt, un sensor de suciedad que permite al aparato detectar las condiciones de la carga y adaptar el programa de lavado. En cierto sentido, los lavavajillas más eficientes funcionan como robots aspiradores: detectan la suciedad del entorno y “enfatizan” en esta zona. Tienen programas de limpieza y pueden ser programados para hacer su tarea en determinadas horas (este modelo de Beko puede ser programado hasta 24 horas antes). Eso sí, teniendo en cuenta que cada vez son más frecuentes, las compañías deberían comenzar a pensar en un nombre para sus modelos y no en siglas o nomenclaturas crípticas.

Dicho esto, hay algo que he descubierto en poco más de un mes de uso. No todos los días introducimos en el lavavajillas la misma vajilla ni con el mismo grado de suciedad. Una cena con copas y platos ligeramente manchados no necesita necesariamente el mismo tratamiento que una comida familiar con una fuente llena de restos de comida. El BDFN36560XWP (a partir de ahora y a efecto coloquiales el Beko Sensor) incorpora un sensor de suciedad y el programa SensorAdapt utiliza esa información para ajustar el proceso de lavado. La idea es sencilla: que la máquina no tenga que trabajar siempre con la misma intensidad independientemente de lo que encuentre dentro.

Es una de esas tecnologías que quizá no impresionan tanto como una pantalla enorme, conectividad o una aplicación versátil, pero que no solo tiene bastante sentido en un electrodoméstico cuyo objetivo es precisamente automatizar una tarea repetitiva, sino que debería ser el estándar. Además 11 programas, entre ellos Intensivo 70 °C, Eco 50 °C, Quick & Shine, Mini y SensorAdapt. También permite descargar programas adicionales mediante HomeWhiz, entre ellos AquaFlex, SilentWash, Delicate 40, Clean & Shine y Prewash.

La capacidad es otro de sus puntos fuertes. En un hogar con adolescentes, mascotas e invitados a las fiestas del pueblo, se agradece. Sobre todo cuando llega el día en el que el adolescente de turno decide hacer limpieza de la habitación y por arte de magia aparecen los 37 vasos que faltaban. Sus 15 servicios lo sitúan en una capacidad considerable para una máquina de 60 centímetros. La distribución interior incluye una tercera bandeja Flexi 3rd Rack para cubiertos y pequeños utensilios, mientras que la cesta superior puede regularse en altura incluso cargada gracias a su sistema de ajuste en tres posiciones. Otro detalle que marca la diferencia: es obvio que Beko ha trabajado con usuarios y rutinas para contemplar el menaje del hogar y pasar de un lavavajillas a un “lavareuniones”… Si solo pudiera lidiar con manteles ya sería el preferido de muchos hogares.

La cesta inferior incorpora 12 soportes abatibles, mientras que la superior cuenta con seis y elementos Soft Spike para facilitar la colocación de determinados recipientes. En la práctica esto es sinónimo de versatilidad: no se trata solo de platos y menos de un diámetro o geometría fija. Aquí entra todo lo que se ha usado en un ágape veraniego o de fiesta.

Algo que debo destacar también es el sistema PowerIntense: no todas las salsas ni las fuentes de horno se desprenden de la suciedad de la misma manera. Todos sabemos que ciertas masas, cuando secan, establecen una relación duradera con el recipiente, una con tintes de fidelidad que se consolidan durante años. El sistema PowerIntense está basado en un brazo aspersor diseñado para concentrar una limpieza más potente en las zonas que lo necesitan.

Y después el silencio. Quienes hayan terminado, a altas horas, una reunión y tengan la disciplina y la constancia para llenar el lavavajillas a horas intempestivas, saben que llegan a ese momento “con el resto” y luego a dormir. Hasta que comenzamos a escuchar la sinfonía de la espuma y los chorros contra vidrio, cristal, cerámica y otras superficies. El BekoSensor (nombre no patentado e inventado) tiene una entrega sonora de 41 decibelios. Y eso hace que el silencio también sea una prestación

La cifra importa especialmente en una cocina abierta al salón o cuando queremos poner el lavavajillas por la noche. Y si a eso le sumamos la función SilentWash, que permite utilizar un ciclo diseñado para reducir todavía más la presencia acústica del aparato, aunque la propia Beko ofrece esta función como programa descargable y no debe confundirse con que los 41 dBA sean el nivel de todos los programas.

Otra confesión: en casa no me toca a mi la plancha y sí me hago cargo del lavado de platos. Tras años de gestión en este rubro me podía jactar de haber creado un sistema que consumía muy poca agua… Este lavavajillas consume de 8,9 litros de agua por ciclo. Mucho menos de lo que constituía mi récord si equiparamos volumen de limpieza. Y dispone también de media carga, una función práctica cuando no queremos esperar a tener el aparato completamente lleno.

Como corresponde a un electrodoméstico de esta gama, el BDFN36560XWP incorpora conectividad HomeWhiz mediante Wi-Fi y Bluetooth. La conectividad permite acceder a funciones adicionales y programas descargables, además de ampliar las posibilidades de control del aparato. No es probablemente una función imprescindible para comprar un lavavajillas, pero sí puede resultar útil para quienes ya han incorporado otros electrodomésticos conectados a su hogar. Eso sí, aquí podría haber algunas mejoras: si usamos una app para el control de forma remota de la situación, no deberíamos tener que estar cerca para confirmarlo. Seguramente se podrá cambiar en próximas actualizaciones.

Un detalle interesante: no todo termina cuando termina el lavado. El modelo incorpora SelfDry, una función destinada a mejorar la gestión del secado, y SteamGloss, que Beko utiliza para mejorar el resultado sobre la vajilla y, especialmente, las piezas de cristal. También incorpora SuperRinse, una función de aclarado adicional. Que sea de libre (y la verdad fácil) instalación es un detalle fundamental que nos permite a muchos sentirnos un manitas, cuando en general no distinguimos un cable de otro. Teniendo en cuenta su precio (599 euros) y su versatilidad, eficiencia y silencio, estamos ante uno de los gadgets del verano y de las fiestas.

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