Blue Origin logra reutilizar la primera etapa del New Glenn, pero la segunda lanza la carga en una órbita no prevista

Un gran éxito de Blue Origin se ha visto empañado por
un fallo que cuestiona su capacidad de desplegar carga útil. Mientras que la
primera etapa del New Glenn, que fue la utilizada en la misión anterior
de noviembre, NG-2, volvió a aterrizar, convirtiendo a la compañía
aeroespacial de Jeff Bezos en el primer competidor de SpaceX que
logra un cohete reutilizable, la segunda etapa dejó el satélite BlueBird 7
en una órbita fuera de la prevista, ‘no nominal’.

New Glenn despegó de Cabo Cañaveral a las 13:25,
hora peninsular española, 40 minutos después de abrirse la ventana de
lanzamiento de dos horas prevista para la misión NG-3. La cuenta atrás
se detuvo por un problema técnico no especificado, pero fue retomada.

Qué ha pasado con BlueBird 7

El satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile
tenía previsto separarse unos 75 minutos después del despegue en una órbita
circular de 460 kilómetros, con una inclinación de 49,4 grados.
Esa separación estaba programada para cinco minutos después de un
segundo encendido de los motores BE-3U de la etapa superior, con una
duración de 68 segundos.

Sin embargo, Blue Origin, que dio por concluida la
retransmisión del lanzamiento tras el aterrizaje con éxito de la primera etapa
,
no ofreció actualizaciones sobre ese encendido ni sobre el despliegue de la
carga útil cuando estaba previsto que llegaran.

Una hora después del momento programado para la separación
de la carga útil, Blue Origin confirmó en X que BlueBird 7 se había separado
y había sido encendido
. ‘La carga útil fue colocada en una órbita no
nominal
. Estamos evaluando la situación y actualizaremos cuando tengamos
información más detallada’, dijo la compañía.

El problema de la etapa superior ha eclipsado la primera reutilización de un propulsor del New Glenn. El ‘booster’, bautizado por Blue Origin como ‘Never Tell Me The Odds’ (Nunca me digas las probabilidades), amerizó en Jacklyn, la plataforma de aterrizaje de la compañía en el océano Atlántico, casi nueve minutos y medio después del despegue. Ese propulsor lanzó la misión marciana ESCAPADE de la NASA en el vuelo NG-2.

AST SpaceMobile ha emitido un comunicado sobre el
resultado del lanzamiento a última hora de esta tarde, revelando que sucederá con BlueBird 7. ‘Durante la misión New Glenn 3, la etapa superior del cohete lanzador colocó al satélite BlueBird 7 en una órbita inferior a la prevista. Si bien el satélite se separó del cohete y se activó, su altitud es demasiado baja para mantener las operaciones con sus propulsores a bordo, por lo que será desorbitado. Se espera que el coste del satélite se recupere gracias a la póliza de seguro de la compañía’, señala AST SpaceMobile.

Reutilización parcial de la primera etapa

Blue Origin consigue meter la cabeza en un sector hasta
ahora dominado por SpaceX, aunque hay que señalar que la reutilización del
propulsor es parcial, no completa. Su componente más importante, los motores
BE-4, eran nuevos
.

‘Con nuestro primer propulsor reacondicionado optamos por sustituir
los siete motores y probar algunas mejoras
, incluido un sistema de
protección térmica en una de las toberas. Tenemos previsto usar en futuros
vuelos los motores que utilizamos en NG-2
’, publicó el pasado 13 de abril
en X Dave Limp, consejero delegado de Blue Origin. La reutilización es
clave para que Blue Origin pueda aumentar su ritmo de lanzamientos y atender la
demanda de AST SpaceMobile y de otros clientes.

Los planes de AST SpaceMobile con New Glenn

BlueBird 7, con un peso de 6.100 kilogramos,
incorpora una antena de matriz en fase que, una vez desplegada por completo, supera
los 220 metros cuadrados de superficie
. Esa antena se utiliza para ofrecer servicios
de banda ancha a teléfonos móviles
(direct to device, o D2D).

Bluebird 7 es el primer satélite de esta constelación D2D que
despega desde que BlueBird 6 lo hiciera en un cohete indio LVM3
en diciembre. Abel Avellan, consejero delegado de la compañía, se
comprometió en una conferencia sobre resultados celebrada en marzo con ‘la
expectativa de tener 45 satélites en órbita y 60 satélites listos para su
envío durante 2026
’. El ritmo debería acelerarse, en parte, porque las
futuras naves podrían ponerse en servicio en órbita más rápido gracias a las
lecciones aprendidas con BlueBird 6.

‘Lo otro que ocurrirá a partir de [BlueBird] 6 y 7 es que estamos
agrupando los satélites
. Ya no vamos a lanzar satélites individuales. Se
agruparán en lotes de tres, cuatro, seis u ocho en un solo lanzamiento’, dijo
entonces.

También afirmó que, tras NG-3, ‘para sostener nuestra
cadencia de lanzamiento durante 2026, esperamos reutilizar el propulsor de
New Glenn cada 30 días o menos después de nuestro lanzamiento en curso
’,
algo que ahora no está tan claro tras el fallo de la segunda etapa, que habrá
de resolverse.

En el comunicado de esta tarde, la compañía señala que mantiene sus objetivos de realizar un lanzamiento cada uno o dos meses ‘gracias a acuerdos con diversos proveedores y espera tener aproximadamente 45 satélites en órbita para finales de 2026’.

 El satélite BlueBird 7 quedó en una órbita demasiado baja y será desorbitado  

Un gran éxito de Blue Origin se ha visto empañado por un fallo que cuestiona su capacidad de desplegar carga útil. Mientras que la primera etapa del New Glenn, que fue la utilizada en la misión anterior de noviembre, NG-2, volvió a aterrizar, convirtiendo a la compañía aeroespacial de Jeff Bezos en el primer competidor de SpaceX que logra un cohete reutilizable, la segunda etapa dejó el satélite BlueBird 7 en una órbita fuera de la prevista, ‘no nominal’.

New Glenn despegó de Cabo Cañaveral a las 13:25, hora peninsular española, 40 minutos después de abrirse la ventana de lanzamiento de dos horas prevista para la misión NG-3. La cuenta atrás se detuvo por un problema técnico no especificado, pero fue retomada.

Qué ha pasado con BlueBird 7

El satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile tenía previsto separarse unos 75 minutos después del despegue en una órbita circular de 460 kilómetros, con una inclinación de 49,4 grados. Esa separación estaba programada para cinco minutos después de un segundo encendido de los motores BE-3U de la etapa superior, con una duración de 68 segundos.

Sin embargo, Blue Origin, que dio por concluida la retransmisión del lanzamiento tras el aterrizaje con éxito de la primera etapa, no ofreció actualizaciones sobre ese encendido ni sobre el despliegue de la carga útil cuando estaba previsto que llegaran.

Una hora después del momento programado para la separación de la carga útil, Blue Origin confirmó en X que BlueBird 7 se había separado y había sido encendido. ‘La carga útil fue colocada en una órbita no nominal. Estamos evaluando la situación y actualizaremos cuando tengamos información más detallada’, dijo la compañía.

El problema de la etapa superior ha eclipsado la primera reutilización de un propulsor del New Glenn. El ‘booster’, bautizado por Blue Origin como ‘Never Tell Me The Odds’ (Nunca me digas las probabilidades), amerizó en Jacklyn, la plataforma de aterrizaje de la compañía en el océano Atlántico, casi nueve minutos y medio después del despegue. Ese propulsor lanzó la misión marciana ESCAPADE de la NASA en el vuelo NG-2.

AST SpaceMobile ha emitido un comunicado sobre el resultado del lanzamiento a última hora de esta tarde, revelando que sucederá con BlueBird 7. ‘Durante la misión New Glenn 3, la etapa superior del cohete lanzador colocó al satélite BlueBird 7 en una órbita inferior a la prevista. Si bien el satélite se separó del cohete y se activó, su altitud es demasiado baja para mantener las operaciones con sus propulsores a bordo, por lo que será desorbitado. Se espera que el coste del satélite se recupere gracias a la póliza de seguro de la compañía’, señala AST SpaceMobile.

Reutilización parcial de la primera etapa

Blue Origin consigue meter la cabeza en un sector hasta ahora dominado por SpaceX, aunque hay que señalar que la reutilización del propulsor es parcial, no completa. Su componente más importante, los motores BE-4, eran nuevos.

‘Con nuestro primer propulsor reacondicionado optamos por sustituir los siete motores y probar algunas mejoras, incluido un sistema de protección térmica en una de las toberas. Tenemos previsto usar en futuros vuelos los motores que utilizamos en NG-2’, publicó el pasado 13 de abril en X Dave Limp, consejero delegado de Blue Origin. La reutilización es clave para que Blue Origin pueda aumentar su ritmo de lanzamientos y atender la demanda de AST SpaceMobile y de otros clientes.

Los planes de AST SpaceMobile con New Glenn

BlueBird 7, con un peso de 6.100 kilogramos, incorpora una antena de matriz en fase que, una vez desplegada por completo, supera los 220 metros cuadrados de superficie. Esa antena se utiliza para ofrecer servicios de banda ancha a teléfonos móviles (direct to device, o D2D).

Recreación de la constelación D2D de AST SpaceMobile.

Bluebird 7 es el primer satélite de esta constelación D2D que despega desde que BlueBird 6 lo hiciera en un cohete indio LVM3 en diciembre. Abel Avellan, consejero delegado de la compañía, se comprometió en una conferencia sobre resultados celebrada en marzo con ‘la expectativa de tener 45 satélites en órbita y 60 satélites listos para su envío durante 2026’. El ritmo debería acelerarse, en parte, porque las futuras naves podrían ponerse en servicio en órbita más rápido gracias a las lecciones aprendidas con BlueBird 6.

‘Lo otro que ocurrirá a partir de [BlueBird] 6 y 7 es que estamos agrupando los satélites. Ya no vamos a lanzar satélites individuales. Se agruparán en lotes de tres, cuatro, seis u ocho en un solo lanzamiento’, dijo entonces.

También afirmó que, tras NG-3, ‘para sostener nuestra cadencia de lanzamiento durante 2026, esperamos reutilizar el propulsor de New Glenn cada 30 días o menos después de nuestro lanzamiento en curso’, algo que ahora no está tan claro tras el fallo de la segunda etapa, que habrá de resolverse.

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