Desde septiembre del año pasado, los precios de la memoria RAM se han encarecido hasta un 180 % y se han convertido en uno de los componentes más caros en ordenadores, móviles y cualquier dispositivo que la necesite. El motivo es bien conocido, la demanda de memoria RAM y NAND, la que se utiliza en discos duros, por parte de las grandes tecnológicas para sus centros de datos de IA ha roto el mercado y la situación no tiene visos de mejorar, no ya este año, sino tampoco en los siguientes. Según informa Nikkei Asia, aunque los fabricantes están aumentando la producción de RAM, se espera que solo puedan satisfacer el 60 por ciento de la demanda a finales de 2027. El presidente de SK Group incluso ha dicho que la escasez podría prolongarse hasta 2030.
Samsung, SK Hynix y Micron son los mayores fabricantes de memoria del mundo y todos están trabajando para ampliar su capacidad de fabricación, pero casi ninguna nueva fábrica estará operativa hasta, como mínimo, 2027, o incluso 2028. Solo SK ha sido capaz de abrir una nueva planta este año, el pasado febrero, en Cheongju, pero ni Micron ni Samsung tienen planes de hacerlo en 2026.
El medio afirma que la producción tendría que aumentar un 12 por ciento anual en 2026 y 2027 para cubrir la demanda. Pero, según Counterpoint Research, solo está previsto un incremento del 7,5 por ciento.
Y esto tampoco significa necesariamente una mejora para el mercado de consumo. Las nuevas instalaciones se centrarán principalmente en producir memoria de alto ancho de banda, HBM, que se utiliza en centros de datos para IA. Dado que las compañías ya están priorizando la HBM frente a la RAM de propósito general que se usa en ordenadores y teléfonos, no está claro hasta qué punto estas nuevas fábricas ayudarán a aliviar la presión de precios que sufren los dispositivos de electrónica de consumo. Desde teléfonos y portátiles hasta visores de realidad virtual y consolas portátiles, muchos productos han subido de precio por la escasez de RAM.
Y es que ninguna de estas compañías parece estar pensando en el consumidor tradicional, sino en quienes les pueden pagar muchísimo más dinero, como Google, Microsoft o Meta. De hecho, parte del problema viene derivado de cómo los fabricantes están reorientando su producción a este tipo de clientes. El pasado diciembre, Micron anunció que cerraba su marca Crucial de RAM y SSD, dirigida al mercado de consumo, y usaría sus fábricas para centrarse en los nuevos clientes, que tienen unos bolsillos mucho más anchos.
La solución de muchos usuarios ante estos incrementos ha sido recurrir a plataformas más antiguas que usan memoria DDR3 y DDR4. Pero basta pasarse por una lista de las memorias más vendidas, como la de Amazon, para comprobar cómo estas también se han encarecido de manera exagerada, aunque no tanto como la DDR5. De hecho, Samsung tenía planeado dejar de fabricar DDR4 en 2025, pero, vista la demanda y que sigue siendo rentable, ha decidido seguir produciéndola hasta finales de 2026.
La demanda de los centros de datos para IA sigue disparando los precios y amenaza con prolongar la escasez hasta finales de la década
Desde septiembre del año pasado, los precios de la memoria RAM se han encarecido hasta un 180 % y se han convertido en uno de los componentes más caros en ordenadores, móviles y cualquier dispositivo que la necesite. El motivo es bien conocido, la demanda de memoria RAM y NAND, la que se utiliza en discos duros, por parte de las grandes tecnológicas para sus centros de datos de IA ha roto el mercado y la situación no tiene visos de mejorar, no ya este año, sino tampoco en los siguientes. Según informa Nikkei Asia, aunque los fabricantes están aumentando la producción de RAM, se espera que solo puedan satisfacer el 60 por ciento de la demanda a finales de 2027. El presidente de SK Group incluso ha dicho que la escasez podría prolongarse hasta 2030.
Samsung, SK Hynix y Micron son los mayores fabricantes de memoria del mundo y todos están trabajando para ampliar su capacidad de fabricación, pero casi ninguna nueva fábrica estará operativa hasta, como mínimo, 2027, o incluso 2028. Solo SK ha sido capaz de abrir una nueva planta este año, el pasado febrero, en Cheongju, pero ni Micron ni Samsung tienen planes de hacerlo en 2026.
El medio afirma que la producción tendría que aumentar un 12 por ciento anual en 2026 y 2027 para cubrir la demanda. Pero, según Counterpoint Research, solo está previsto un incremento del 7,5 por ciento.
Y esto tampoco significa necesariamente una mejora para el mercado de consumo. Las nuevas instalaciones se centrarán principalmente en producir memoria de alto ancho de banda, HBM, que se utiliza en centros de datos para IA. Dado que las compañías ya están priorizando la HBM frente a la RAM de propósito general que se usa en ordenadores y teléfonos, no está claro hasta qué punto estas nuevas fábricas ayudarán a aliviar la presión de precios que sufren los dispositivos de electrónica de consumo. Desde teléfonos y portátiles hasta visores de realidad virtual y consolas portátiles, muchos productos han subido de precio por la escasez de RAM.
Y es que ninguna de estas compañías parece estar pensando en el consumidor tradicional, sino en quienes les pueden pagar muchísimo más dinero, como Google, Microsoft o Meta. De hecho, parte del problema viene derivado de cómo los fabricantes están reorientando su producción a este tipo de clientes. El pasado diciembre, Micron anunció que cerraba su marca Crucial de RAM y SSD, dirigida al mercado de consumo, y usaría sus fábricas para centrarse en los nuevos clientes, que tienen unos bolsillos mucho más anchos.
La solución de muchos usuarios ante estos incrementos ha sido recurrir a plataformas más antiguas que usan memoria DDR3 y DDR4. Pero basta pasarse por una lista de las memorias más vendidas, como la de Amazon, para comprobar cómo estas también se han encarecido de manera exagerada, aunque no tanto como la DDR5. De hecho, Samsung tenía planeado dejar de fabricar DDR4 en 2025, pero, vista la demanda y que sigue siendo rentable, ha decidido seguir produciéndola hasta finales de 2026.
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