El extraño submarino soviético con una proa de dos cañones construida para probar armas secretas

Durante su primera década en servicio en la segunda mitad del siglo XX, el submarino soviético S-49 parecía una unidad más de la clase Romeo, hasta que se instalaron en su proa dos enormes tubos de lanzamiento. El añadido de esta estructura con aspecto de doble cañón no estaba pensada para el combate, sino para probar una nueva generación de armas antisubmarinas durante la Guerra Fría ante la aparición de los submarinos nucleares estadounidenses.

Antes de sufrir esa transformación, el S-49 había sido un submarino de ataque diésel-eléctrico del Proyecto 633. Su quilla se colocó en marzo de 1961, fue botado en julio y entró en servicio en diciembre. Sirvió en las flotas del Mar Negro y del Norte, además de participar en despliegues por el Mediterráneo.

En su configuración original medía 76,6 metros de eslora y desplazaba 1.330 toneladas en superficie y 1.729 en inmersión. Alcanzaba 15,2 nudos en superficie, unos 28 km/h, y 13 nudos bajo el agua, alrededor de 24 km/h. Llevaba 58 tripulantes, podía permanecer hasta 60 días en misión y tenía una profundidad operativa de 240 metros. Su armamento incluía ocho tubos lanzatorpedos de 533 milímetros y hasta 14 torpedos.

La aparición de submarinos nucleares estadounidenses más rápidos obligó a la Unión Soviética a desarrollar armas con mayor alcance. Un torpedo convencional exigía acercarse bastante al objetivo y tardaba más en recorrer la distancia. Los nuevos misiles antisubmarinos permitían atacar desde una posición alejada y reducían el tiempo de respuesta, algo especialmente importante ante un posible conflicto nuclear.

Estas armas combinaban las funciones de un misil y un torpedo. Tras ser lanzadas bajo el agua, recorrían una corta distancia sumergidas, emergían y encendían un motor cohete. Después volaban hacia la zona del objetivo y liberaban un torpedo guiado o una carga de profundidad nuclear.

El RPK-6 Vodopad utilizaba tubos de 533 milímetros y alcanzaba unos 37 kilómetros. Podía transportar un torpedo buscador o una carga nuclear. El RPK-7 Veter era más grande, empleaba tubos de 650 milímetros, llegaba hasta unos 100 kilómetros y solo llevaba una carga de profundidad nuclear.

Para probar ambos sistemas, los soviéticos remodelaron el S-49 entre diciembre de 1971 y octubre de 1972. La reforma elevó su eslora hasta 78 metros y su desplazamiento sumergido hasta unas 1.810 toneladas. Su rasgo más visible fueron los dos tubos externos de 650 milímetros instalados sobre la proa porque el Veter no cabía dentro del casco. Otros dos tubos internos de 533 milímetros se adaptaron para el Vodopad.

Los trabajos convirtieron la sección delantera en un laboratorio submarino completo. Se retiró parte del almacenamiento de torpedos y se instalaron equipos para programar las armas, comprobarlas antes del lanzamiento y medir su comportamiento. También recibió nuevos sistemas de control de tiro, navegación y sonar, además de dispositivos especiales de sellado y guiado.

Durante diciembre de 1972, el S-49 realizó el primer lanzamiento submarino soviético de un Vodopad desde 50 metros de profundidad. Entre 1973 y 1974 completó 24 lanzamientos desde profundidades de hasta 150 metros. En 1975 efectuó otros 22 disparos y llegó a lanzar un arma desde 240 metros.

La actividad del submarino continuó después de aquellas pruebas iniciales. En 1977 participó en el desarrollo del misil de crucero 3M10 Granat, comparable por su función al Tomahawk estadounidense, y siguió apoyando programas de misiles-torpedo hasta 1985. Tras una revisión realizada entre 1986 y 1991, mantuvo tareas relacionadas con armamento hasta 1995.

A finales de ese año, el antiguo banco de pruebas fue convertido en la estación flotante PZS-50. Desde entonces se utilizó para apoyar el entrenamiento de otros submarinos de la Flota del Mar Negro. Permaneció en servicio hasta aproximadamente 2019 y en mayo de 2022 pasó a formar parte del complejo museístico subterráneo de Balaklava, en Crimea.

 El S-49 fue transformado durante la Guerra Fría en un laboratorio submarino para desarrollar misiles capaces de atacar submarinos estadounidenses desde casi 100 kilómetros  

Durante su primera década en servicio en la segunda mitad del siglo XX, el submarino soviético S-49 parecía una unidad más de la clase Romeo, hasta que se instalaron en su proa dos enormes tubos de lanzamiento. El añadido de esta estructura con aspecto de doble cañón no estaba pensada para el combate, sino para probar una nueva generación de armas antisubmarinas durante la Guerra Fría ante la aparición de los submarinos nucleares estadounidenses.

Antes de sufrir esa transformación, el S-49 había sido un submarino de ataque diésel-eléctrico del Proyecto 633. Su quilla se colocó en marzo de 1961, fue botado en julio y entró en servicio en diciembre. Sirvió en las flotas del Mar Negro y del Norte, además de participar en despliegues por el Mediterráneo.

En su configuración original medía 76,6 metros de eslora y desplazaba 1.330 toneladas en superficie y 1.729 en inmersión. Alcanzaba 15,2 nudos en superficie, unos 28 km/h, y 13 nudos bajo el agua, alrededor de 24 km/h. Llevaba 58 tripulantes, podía permanecer hasta 60 días en misión y tenía una profundidad operativa de 240 metros. Su armamento incluía ocho tubos lanzatorpedos de 533 milímetros y hasta 14 torpedos.

La aparición de submarinos nucleares estadounidenses más rápidos obligó a la Unión Soviética a desarrollar armas con mayor alcance. Un torpedo convencional exigía acercarse bastante al objetivo y tardaba más en recorrer la distancia. Los nuevos misiles antisubmarinos permitían atacar desde una posición alejada y reducían el tiempo de respuesta, algo especialmente importante ante un posible conflicto nuclear.

Estas armas combinaban las funciones de un misil y un torpedo. Tras ser lanzadas bajo el agua, recorrían una corta distancia sumergidas, emergían y encendían un motor cohete. Después volaban hacia la zona del objetivo y liberaban un torpedo guiado o una carga de profundidad nuclear.

El RPK-6 Vodopad utilizaba tubos de 533 milímetros y alcanzaba unos 37 kilómetros. Podía transportar un torpedo buscador o una carga nuclear. El RPK-7 Veter era más grande, empleaba tubos de 650 milímetros, llegaba hasta unos 100 kilómetros y solo llevaba una carga de profundidad nuclear.

Para probar ambos sistemas, los soviéticos remodelaron el S-49 entre diciembre de 1971 y octubre de 1972. La reforma elevó su eslora hasta 78 metros y su desplazamiento sumergido hasta unas 1.810 toneladas. Su rasgo más visible fueron los dos tubos externos de 650 milímetros instalados sobre la proa porque el Veter no cabía dentro del casco. Otros dos tubos internos de 533 milímetros se adaptaron para el Vodopad.

Los trabajos convirtieron la sección delantera en un laboratorio submarino completo. Se retiró parte del almacenamiento de torpedos y se instalaron equipos para programar las armas, comprobarlas antes del lanzamiento y medir su comportamiento. También recibió nuevos sistemas de control de tiro, navegación y sonar, además de dispositivos especiales de sellado y guiado.

Durante diciembre de 1972, el S-49 realizó el primer lanzamiento submarino soviético de un Vodopad desde 50 metros de profundidad. Entre 1973 y 1974 completó 24 lanzamientos desde profundidades de hasta 150 metros. En 1975 efectuó otros 22 disparos y llegó a lanzar un arma desde 240 metros.

La actividad del submarino continuó después de aquellas pruebas iniciales. En 1977 participó en el desarrollo del misil de crucero 3M10 Granat, comparable por su función al Tomahawk estadounidense, y siguió apoyando programas de misiles-torpedo hasta 1985. Tras una revisión realizada entre 1986 y 1991, mantuvo tareas relacionadas con armamento hasta 1995.

A finales de ese año, el antiguo banco de pruebas fue convertido en la estación flotante PZS-50. Desde entonces se utilizó para apoyar el entrenamiento de otros submarinos de la Flota del Mar Negro. Permaneció en servicio hasta aproximadamente 2019 y en mayo de 2022 pasó a formar parte del complejo museístico subterráneo de Balaklava, en Crimea.

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