Hakeem Jeffries, el demócrata prudente rumbo a convertirse en el primer ‘speaker’ negro de la Cámara de Representantes

Poco después de que se confirmara que los demócratas se harían con el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de este martes, un Hakeem Jeffries eufórico tomó el podio y declaró: “Estados Unidos ha vuelto”. La sala estalló en aplausos y vítores. Él, sonriente, miraba de lado a lado como quien saboreaba un momento que llevaba mucho tiempo esperando.

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 El congresista neoyorquino se posiciona como el próximo presidente de la Cámara Baja ahora que los demócratas han tomado el control. Para ello tendrá que convencer al ala progresista del partido  

Poco después de que se confirmara que los demócratas se harían con el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de este martes, un Hakeem Jeffries eufórico tomó el podio y declaró: “Estados Unidos ha vuelto”. La sala estalló en aplausos y vítores. Él, sonriente, miraba de lado a lado como quien saboreaba un momento que llevaba mucho tiempo esperando.

“Crecí en un barrio obrero de Brooklyn, en una familia sindicalista y criada en la Iglesia Bautista Cornerstone. Aprendí desde muy temprana edad que un revés no era más que el preludio de un resurgimiento. Hoy comienza el gran resurgimiento estadounidense”, continuó el congresista demócrata. Un resurgimiento del que el mismo Jeffries —que fue cómodamente elegido por octava vez consecutiva como representante del distrito 8 de Nueva York— es protagonista, pues la victoria lo encamina a ser el primer presidente negro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Habían pasado las once de la noche cuando Jeffries habló desde su fiesta de celebración de victoria en Washington D. C. La Cámara Baja ya había sido declarada demócrata y el recuento apuntaba a que su partido se llevaría también la mayoría del Senado. Jeffries tenía motivos de sobra para la sonrisa que llevaba plasmada en el rostro.

Jeffries ya hizo historia al convertirse en el primer legislador negro en liderar cualquiera de los dos partidos en el Congreso: es desde 2023 el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes. Y ahora que su partido ha logrado retomar el control de la Cámara Baja, su nombre suena ampliamente para el puesto de speaker, que ocupa actualmente el republicano Mike Johnson. Antes, el neoyorquino tendrá que asegurarse el apoyo de sus compañeros para la votación. Aunque no será del todo fácil unir a un partido dividido.

Muchos, sin embargo, ya lo dan por hecho: cuando Jeffries se asomó al escenario en su fiesta de este martes, mientras sonaba de fondo Unbelievable del icónico Notorious B.I.G., considerado uno de los mejores raperos de todos los tiempos, la multitud coreaba: “¡Speaker Jeffries! ¡Speaker Jeffries!”.

El Brooklyn de Biggie

La elección de esa canción de Biggie no fue al azar. Notorious B.I.G. nació en Brooklyn, al igual que Jeffries. De hecho, el rapero nació solo dos años después que Jeffries y crecieron no muy lejos el uno del otro. Jeffries, de 56 años, se crio en el barrio de Clinton Hill. Como él mismo suele recordar, Clinton Hill era en aquel entonces una zona obrera, dura y donde el crimen y la droga, particularmente el crack, mandaban (muy diferente a lo que es ahora ese barrio gentrificado).

Hijo de una trabajadora social y de un terapeuta especializado en adicciones, Jeffries creció absorbiendo las ideas del movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos y el activismo negro. Siempre estuvo inmensamente involucrado en la iglesia negra bautista —su abuela incluso llegó a creer que se convertiría en pastor—, y ha dicho que la congregación le preparó para una vida dedicada al servicio.

Jeffries se licenció en la Universidad Estatal de Nueva York en Binghamton, obtuvo un máster en políticas públicas en Georgetown y se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York. Trabajó como abogado mercantil y entre 2007 y 2012 fue diputado en la Asamblea del Estado de Nueva York antes de ser elegido miembro del Congreso, cuando se hizo con el escaño que Edolphus Townshabia había tenido durante tres décadas.

Un “cambio transformador”

En el Capitolio, Jeffries siempre ha sido una figura moderada y prudente. Aunque no rehúye criticar fuertemente al presidente Donald Trump o a su partido, prefiere evitar confrontaciones públicas y discusiones que luego lo puedan poner en aprietos. Aunque algunos de sus colegas demócratas han elogiado su estilo colaborativo, su carácter reflexivo ha suscitado críticas por considerar que Jeffries puede tardar demasiado en actuar en un entorno político frenético, en el que los votantes esperan una reacción rápida ante las varias crisis que se han vuelto el pan de cada día en el Gobierno de Trump.

Ahora, esas preocupaciones volverán a aflorar a medida que Jeffries comienza a postularse para ser el speaker de la Cámara de Representantes e intenta movilizar a sus compañeros a su favor.

En el discurso de la noche del martes, el congresista pareció intentar disipar esas inquietudes. “El pueblo estadounidense clama por un cambio transformador. Los escuchamos, los vemos, los comprendemos, y los demócratas de la Cámara de Representantes estamos comprometidos a mejorar sus vidas”, prometió Jeffries.

En su intervención, el representante afirmó que cuando su partido tome la Cámara Baja en enero, su prioridad será abordar la crisis de la asequibilidad que azota a todo el país. El mal desempeño de la economía y el alto coste de la vida por la guerra en Irán emprendida por Trump junto a Israel fue precisamente la principal razón por la que los demócratas arrasaron en estas elecciones.

Jeffries también ha dicho en varias ocasiones que pondrá en marcha investigaciones sobre el presidente Trump y su círculo más cercano. Aunque, tras la victoria del partido este martes, el congresista aseguró que la destitución de Trump no es una prioridad para los demócratas de la Cámara, y subrayó, en cambio, que el partido se centra en la asequibilidad y en ejercer un control sobre el poder ejecutivo. La Cámara de Representantes tiene la competencia exclusiva para iniciar un proceso de impeachment contra el presidente, algo que ya hizo con Trump en dos ocasiones durante su primer mandato.

Mientras Jeffries intenta unir al caucus demócrata de la Cámara Baja, enfrentará retos. Entre ellos, convencer al ala más progresista del partido, la cual salió reforzada de estas elecciones con las victorias de varios candidatos de la corriente socialista, quienes lo consideran una figura representativa del establishment que tanto se ha opuesto a sus causas progresistas. Para los congresistas electos de la formación socialista democrática, el apoyo inquebrantable de Jeffries a Israel es un punto difícil de conciliar. El congresista tiene fuertes vínculos financieros con AIPAC, el todopoderoso comité de acción política proisraelí en Estados Unidos.

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