A primera vista, la DXRacer Drifting Series parece haber sido diseñada a modo de silla gaming de corte deportivo, sobre una propuesta que mantiene buena parte del diseño clásico de la marca. Pues por fortuna, esta silla es lo que parece. En La Razón Hardgaming nos hemos agenciado una unidad que hemos aprovechado en nuestras habituales sesiones de juego y trabajo para comprobar cómo se comporta y sacar algunas conclusiones.
Montaje y contenido de la caja
Dentro de la caja se incluyen las piezas necesarias para el montaje de la silla, la base, ruedas, pistón, asiento, respaldo, reposabrazos, cojines y la tornillería correspondiente. El proceso de ensamblado sigue el esquema clásico de este tipo de sillas y no resulta especialmente complejo. Una vez finalizada la instalación llega ese momento del “primer contacto”.
La Drifting Series L mantiene el estilo deportivo que tan bien le está funcionando a DXRacer, donde no falta un respaldo envolvente, el asiento de líneas marcadas y esa combinación de colores negro y rojo. La firma indica que esta serie utiliza tapizado EPU Leatherette, una estructura de acero y espuma de alta densidad, que está pensada para ofrecer resistencia y una superficie fácil de limpiar.
Hablando de ergonomía
La silla incorpora reposacabezas con gel, cojín lumbar curvado y reposabrazos 3D. Precisamente, estos últimos permiten regular altura, desplazamiento hacia delante y hacia atrás, y orientación lateral, un conjunto suficiente para adaptarse a distintas mesas y posiciones de uso. En nuestra experiencia, ofrece una sensación firme, reforzada con apoyo lateral y un asiento que se inclina hacia los modelos gaming tradicionales que a las sillas de oficina.
El respaldo permite reclinarse entre 90 y 135 grados y el mecanismo de balanceo añade un margen de 15 grados, que permite pasar de una postura recta para jugar o trabajar a una posición más relajada para tomarse un descanso.
Los reposabrazos 3D cumplen bien en lo funcional, aunque se quedan por debajo de los sistemas más completos de gama alta, que añaden más libertad de movimiento o superficies más generosas. En cualquier caso, resultan suficientes para colocar los brazos con cierta precisión frente al teclado, el ratón o el mando.
La silla al trote
A la velocidad de trote diario, la silla se comporta con vigor y siempre parece dispuesta a demostrarte que está preparada para muchas horas frente al ordenador. Algo a lo que contribuye un conjunto de ruedas PU de 60 mm que se mueven con suavidad sobre superficies lisas, mientras que la base de aluminio y el hidráulico de clase 4 aseguran la fiabilidad de uso.
En resumen
La DXRacer Drifting Series L transmite seguridad desde el primer momento. No es una silla especialmente discreta ni ligera, pero puedes confiar plenamente en ella. Quizá, su principal limitación puede estar en la adaptación al cuerpo del usuario, ya que el corte deportivo y los laterales del asiento no serán igual de cómodos para todo el mundo. No obstante, cuenta a su favor con el tapizado EPU Leatherette, un cómodo reposacabezas con gel, el cojín lumbar, los reposabrazos 3D y el respaldo reclinable, que en definitiva logran formar un conjunto realmente recomendable para juego y trabajo.
Estructura, tapizado, reposabrazos 3D y respaldo reclinable para estar muchas horas jugando o trabajando frente al ordenador
A primera vista, la DXRacer Drifting Series parece haber sido diseñada a modo de silla gaming de corte deportivo, sobre una propuesta que mantiene buena parte del diseño clásico de la marca. Pues por fortuna, esta silla es lo que parece. En La Razón Hardgaming nos hemos agenciado una unidad que hemos aprovechado en nuestras habituales sesiones de juego y trabajo para comprobar cómo se comporta y sacar algunas conclusiones.
Montaje y contenido de la caja
Dentro de la caja se incluyen las piezas necesarias para el montaje de la silla, la base, ruedas, pistón, asiento, respaldo, reposabrazos, cojines y la tornillería correspondiente. El proceso de ensamblado sigue el esquema clásico de este tipo de sillas y no resulta especialmente complejo. Una vez finalizada la instalación llega ese momento del “primer contacto”.
La Drifting Series L mantiene el estilo deportivo que tan bien le está funcionando a DXRacer, donde no falta un respaldo envolvente, el asiento de líneas marcadas y esa combinación de colores negro y rojo. La firma indica que esta serie utiliza tapizado EPU Leatherette, una estructura de acero y espuma de alta densidad, que está pensada para ofrecer resistencia y una superficie fácil de limpiar.
Hablando de ergonomía
La silla incorpora reposacabezas con gel, cojín lumbar curvado y reposabrazos 3D. Precisamente, estos últimos permiten regular altura, desplazamiento hacia delante y hacia atrás, y orientación lateral, un conjunto suficiente para adaptarse a distintas mesas y posiciones de uso. En nuestra experiencia, ofrece una sensación firme, reforzada con apoyo lateral y un asiento que se inclina hacia los modelos gaming tradicionales que a las sillas de oficina.
El respaldo permite reclinarse entre 90 y 135 grados y el mecanismo de balanceo añade un margen de 15 grados, que permite pasar de una postura recta para jugar o trabajar a una posición más relajada para tomarse un descanso.
Los reposabrazos 3D cumplen bien en lo funcional, aunque se quedan por debajo de los sistemas más completos de gama alta, que añaden más libertad de movimiento o superficies más generosas. En cualquier caso, resultan suficientes para colocar los brazos con cierta precisión frente al teclado, el ratón o el mando.
La silla al trote
A la velocidad de trote diario, la silla se comporta con vigor y siempre parece dispuesta a demostrarte que está preparada para muchas horas frente al ordenador. Algo a lo que contribuye un conjunto de ruedas PU de 60 mm que se mueven con suavidad sobre superficies lisas, mientras que la base de aluminio y el hidráulico de clase 4 aseguran la fiabilidad de uso.
En resumen
La DXRacer Drifting Series L transmite seguridad desde el primer momento. No es una silla especialmente discreta ni ligera, pero puedes confiar plenamente en ella. Quizá, su principal limitación puede estar en la adaptación al cuerpo del usuario, ya que el corte deportivo y los laterales del asiento no serán igual de cómodos para todo el mundo. No obstante, cuenta a su favor con el tapizado EPU Leatherette, un cómodo reposacabezas con gel, el cojín lumbar, los reposabrazos 3D y el respaldo reclinable, que en definitiva logran formar un conjunto realmente recomendable para juego y trabajo.
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