En los tiempos que corren, la forma más habitual de escuchar música es a través de plataformas de streaming, lo que facilita nuevas situaciones como que la música generada por inteligencia artificial llegue con más facilidad a los oídos del usuario, muchas veces sin que sepa que se trata de ese tipo de contenido. La mayoría de servicios no se esfuerza especialmente en etiquetar la música generada por IA, pero Deezer ha trabajado en desarrollar tecnología para identificar ese contenido. En este sentido, la empresa ha señalado recientemente que la música creada con IA se acerca ya a la mitad de todas las nuevas canciones que recibe para su catálogo y que muchas reproducciones son fraudulentas.
La música generada por inteligencia artificial ha despegado en los últimos años, pero no recibe tanta atención como otras áreas del ecosistema IA. Eso se debe, en parte, a que puede pasar más desapercibida. Con el contexto y las indicaciones adecuadas, una pista creada por IA puede sonar como música genérica hecha por humanos.
Según Deezer, a sus usuarios les cuesta diferenciar las canciones de IA de las reales. En una encuesta de la compañía, los oyentes escucharon tres canciones, dos de ellas generadas por IA. Un abrumador 97 % no fue capaz de distinguir entre las canciones de IA y la hecha por un humano, informa la compañía.
Deezer admite la música generada por IA en su plataforma, pero detectándola y etiquetándola. Su principal interés es evitar que se use para inflar escuchas y así perder dinero.
Deezer explica que su tecnología para detectar música IA le permite ser una de las pocas plataformas que la etiqueta explícitamente. Conforme aumentan los modelos generadores de música, la tasa de este tipo de contenido ha llegado a un llamativo 44 %, lo que equivale a 75.000 nuevas pistas de IA en Deezer cada día. La compañía licencia su tecnología a terceros y afirma que tiene una tasa de falsos positivos inferior al 0,01 %.
Para Deezer, el propósito principal de subir toda esta música creada por IA es fraudulento. La plataforma solo paga por las reproducciones cuando las escucha una persona, por lo que está desmonetizando alrededor del 85 % de ellas porque no corresponden a oyentes humanos.
Por eso, los usuarios no encuentran música IA de forma orgánica en la plataforma. Deezer no la incluye en las recomendaciones ni en las listas que crea. Como resultado, las reproducciones de este tipo de música representan una pequeña parte del uso de la plataforma, en torno al 1-3 %.
‘Gracias a nuestra tecnología y a las medidas proactivas que pusimos en marcha hace más de un año, hemos demostrado que es posible reducir al mínimo el fraude relacionado con la IA y la dilución de pagos en el streaming’, ha afirmado Alexis Lanternier, consejero delegado de Deezer.
Es probable que el crecimiento de la música generada por IA siga acelerándose. Modelos como Lyria 3, de Google, se han vuelto más baratos y están más disponibles. Google permite ahora a los usuarios de Gemini generar canciones completas, cuando hace solo unos meses el límite eran fragmentos de 30 segundos. Suno y Udio también publicitan su capacidad para crear pistas listas para su difusión en cuestión de segundos. Sin embargo, estas opciones incorporan marcas de agua, como SynthID de Google, para señalar que las canciones han sido generadas por IA.
El problema es lo fácil que está resultando eliminar esas marcas de agua del audio y generar música con modelos personalizados que no las incorporan. A medida que la IA se abarata, también lo hace la creación de mediocridades generadas con ella.
La plataforma las etiqueta, las excluye de recomendaciones y sostiene que la mayoría de sus reproducciones son fraudulentas
En los tiempos que corren, la forma más habitual de escuchar música es a través de plataformas de streaming, lo que facilita nuevas situaciones como que la música generada por inteligencia artificial llegue con más facilidad a los oídos del usuario, muchas veces sin que sepa que se trata de ese tipo de contenido. La mayoría de servicios no se esfuerza especialmente en etiquetar la música generada por IA, pero Deezer ha trabajado en desarrollar tecnología para identificar ese contenido. En este sentido, la empresa ha señalado recientemente que la música creada con IA se acerca ya a la mitad de todas las nuevas canciones que recibe para su catálogo y que muchas reproducciones son fraudulentas.
La música generada por inteligencia artificial ha despegado en los últimos años, pero no recibe tanta atención como otras áreas del ecosistema IA. Eso se debe, en parte, a que puede pasar más desapercibida. Con el contexto y las indicaciones adecuadas, una pista creada por IA puede sonar como música genérica hecha por humanos.
Según Deezer, a sus usuarios les cuesta diferenciar las canciones de IA de las reales. En una encuesta de la compañía, los oyentes escucharon tres canciones, dos de ellas generadas por IA. Un abrumador 97 % no fue capaz de distinguir entre las canciones de IA y la hecha por un humano, informa la compañía.
Deezer admite la música generada por IA en su plataforma, pero detectándola y etiquetándola. Su principal interés es evitar que se use para inflar escuchas y así perder dinero.
Deezer explica que su tecnología para detectar música IA le permite ser una de las pocas plataformas que la etiqueta explícitamente. Conforme aumentan los modelos generadores de música, la tasa de este tipo de contenido ha llegado a un llamativo 44 %, lo que equivale a 75.000 nuevas pistas de IA en Deezer cada día. La compañía licencia su tecnología a terceros y afirma que tiene una tasa de falsos positivos inferior al 0,01 %.
Para Deezer, el propósito principal de subir toda esta música creada por IA es fraudulento. La plataforma solo paga por las reproducciones cuando las escucha una persona, por lo que está desmonetizando alrededor del 85 % de ellas porque no corresponden a oyentes humanos.
Por eso, los usuarios no encuentran música IA de forma orgánica en la plataforma. Deezer no la incluye en las recomendaciones ni en las listas que crea. Como resultado, las reproducciones de este tipo de música representan una pequeña parte del uso de la plataforma, en torno al 1-3 %.
‘Gracias a nuestra tecnología y a las medidas proactivas que pusimos en marcha hace más de un año, hemos demostrado que es posible reducir al mínimo el fraude relacionado con la IA y la dilución de pagos en el streaming’, ha afirmado Alexis Lanternier, consejero delegado de Deezer.
Es probable que el crecimiento de la música generada por IA siga acelerándose. Modelos como Lyria 3, de Google, se han vuelto más baratos y están más disponibles. Google permite ahora a los usuarios de Gemini generar canciones completas, cuando hace solo unos meses el límite eran fragmentos de 30 segundos. Suno y Udio también publicitan su capacidad para crear pistas listas para su difusión en cuestión de segundos. Sin embargo, estas opciones incorporan marcas de agua, como SynthID de Google, para señalar que las canciones han sido generadas por IA.
El problema es lo fácil que está resultando eliminar esas marcas de agua del audio y generar música con modelos personalizados que no las incorporan. A medida que la IA se abarata, también lo hace la creación de mediocridades generadas con ella.
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